País

Voces de la migración venezolana

13 julio, 2018 | 12:00 am

Un reporte de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revela que en años recientes (2016-2017) ha habido un incremento en la cantidad de venezolanos que migran a países sudamericanos. El estudio muestra que se intensifican los flujos hacia los destinos tradicionales, como también nuevos destinos en la región.

En el caso de Argentina para el año 2016 entraron 37 mil 113 venezolanos y un año después la cifra incrementó a 56 mil 33 nacionales que entraron a ese país, un incremento del 51%. Colombia registró para el 2016 el arribo de 67 mil 713 venezolanos y en 2017 la cifra aumentó a 114 mil, un aumento de 112%; Mientras que en tierras ecuatorianas para el 2016 el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana contabilizaron la entrada de 23 mil 629 venezolanos y para 2017 la cifra aumentó en 146%, es decir 58 mil 275 nacionales entraron a esa nación.

Yura Díaz, maestra venezolana contó a Quinto Día porqué tomó la decisión de irse del país, “mi sueldo no alcanzaba para poder tener una estabilidad ni para ayudar a mi familia, aparte tenía una persecución por parte de los cuerpos de seguridad”.

Díaz impartía clases en la Universidad Central de Venezuela (UCV), pero también compartía su tiempo trabajando en el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, del cual contó que la despidieron por manifestar diferencias con el “proceso”. “Me botan porque no estaba con el proceso y como no voté, ni estaba a favor de ellos me obligaron a renunciar sin pagarme la liquidación”, expresó.

“Luego de ser despedida me quedé con mi trabajo en la UCV, pero el sueldo no me alcazaba para comprar comida, ni cosas de uso personal, todo se me iba en pasaje, ya que ganaba mucho menos de sueldo mínimo”.

Yura comentó que fue parte de la denominada “resistencia” y que estuvo comprometida con la libertad. Participó en los campamentos que se formaron en la ciudad de Caracas en 2014. “Otro de los motivos por los cuales decidí irme fue porque el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) me perseguía, afuera de mi casa siempre estaban patrullas”.

Sobre su llegada a Ecuador comentó que en primera instancia “pintaba de maravilla”, pero luego de una semana se percató que para un migrante la vida allá no es fácil, “si no tienes papeles es muy difícil conseguir empleo, ahora, para optar por ser legal aquí se debe sacar la Visa indefinida que tiene un costo total de 800 dólares, y la que dura un año vale 400 dólares”. Sin embargo Yura cuenta que lo que ella percibía por sus honorarios no le alcanzaba para elegir ninguna de las dos opciones.

“Lo que yo ganaba eran 10 dólares por 12 horas de trabajo, jamás iba a poder costearme la Visa y decidí irme a Perú”.

Relató que la xenofobia de los ecuatorianos hacia los venezolanos es “fuerte”. “No te hablan, no te saludan y te mega explotan en el trabajo, no les importa más nada solo que les hagas dinero y mientras tú ganas una miseria”.

Luego de pasar tres meses en Ecuador, Yura Díaz decide irse a Perú donde ya va a cumplir dos años de estancia y agradece haber llegado durante la primera vuelta del Permiso Temporal de Permanencia (PTP). “La xenofobia en Perú no fue tan fuerte al momento de mi llegada, pero si ha incrementado ya que ya hay alrededor de 380 mil venezolanos”.

Alberdi Luque, gerente de Trade Marketing con más de 15 años de experiencia en el sector cuenta que estuvo detenido en la cárcel del Rodeo III por haber participado en las protestas del 2014. “Luego de salir de allí me mantuvieron bajo régimen de presentación semanal, al pasar un tiempo me lo cambiaron a cada 15 días y luego a un mes”.

Agregó que el mes que estuvo detenido lo pasó en la celda de castigo “donde fui víctima de torturas, y el trauma que viví me obligó a salir del país”, y decidió partir rumbo a los Estados Unidos.

En Norteamérica comenzó una nueva etapa en la vida de Luque. “Dejé todo atrás incluyendo mi apartamento, mi carro, moto y comodidades”.

Cuando llegó a EEUU Luque tuvo que trabajar de lo que fuera para poder “sobrevivir”. “Empecé a laborar de lava platos y la verdad no me importó porque yo vine a hacer una nueva vida, ya que en Venezuela, teniendo grandes cargos en compañías de telecomunicaciones el sueldo no me alcanzaba para nada y de lava platos puedo vivir, aunque actualmente soy taxista y valet parking, aunque lo más difícil para mí es extrañar mi país, mi familia y sobretodo el sentirse solo”.

La otra emigrante venezolana en Panamá, Joselyn Prato reveló que se fue de Venezuela principalmente por la situación del país. “No se consiguen los alimentos ni las medicinas, hasta lo más sencillo que era el efectivo, tampoco se consigue”. “En Venezuela, lastimosamente, hay una crisis tanto social como económica que el gobierno quiere tapar y ya no puede porque es impresionante, día a día muchos venezolanos salen del país en busca de un mejor futuro”.

Prato también resaltó que no estaba en sus planes ni irse del país ni quedarse en Panamá, ya que este último destino lo iba a usar como puente para poder ir a México o Estados Unidos, pero encontró el amor y se casó “ahora tengo un hijo, y gracias a Dios todo me está saliendo bien, aunque extraño a mis padres, hermanos, sobrinos y mi país”.

¿Qué hacen los gobiernos con la migración venezolana?

Argentina: el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, en el mes de febrero indicó que el gobierno facilita el ingreso de los venezolanos ya que buscan trabajar y formar parte del desarrollo de dicho país.

Frigerio destacó que “estamos facilitando el ingreso para que aquellos venezolanos que se ven prácticamente expulsados de su país puedan venir a la Argentina a trabajar y formar parte de este proceso de desarrollo y crecimiento”.

Frigerio indicó que en Argentina existen requisitos de seguridad para solicitar la residencia, los cuales no pueden ser cumplidos por los venezolanos por la crisis que se vive en su país.

“Tenemos requisitos desde el punto de vista de la seguridad que muchas veces los venezolanos, por los problemas que viven en ese país, no pueden cumplir. Por eso estamos generando un proceso para acelerar esa documentación” informó el ministro.

Por otro lado, el ministerio de Educación argentino reconoce los títulos de los venezolanos, “recibirán un tratamiento preferencial en los trámites administrativos de reconocimientos de estudios de la educación obligatoria, tanto completos como incompletos cursados en el país”.

Esta medida intenta permitir el ingreso y egreso de estudiantes a las instituciones educativas de Argentina mientras “persista la ruptura del orden democrático en Venezuela”.

Los estudiantes venezolanos quedan exentos del requisito de la legalización de sus estudios y aquellos que no posean ninguna documentación educativa podrán realizar un examen global para facilitar los estudios en la nación austral.

Ecuador: los venezolanos que deseen vivir temporariamente en Ecuador deben solicitar permisos de residencia, como lo es la Visa especial para ciudadanos de los Estados Miembros de Unasur, prevista en la Ley Orgánica de Movilidad Humana de febrero del 2017. El documento es requerido para vivir y trabajar en dicho país el cual tiene un costo aproximado de 200 a 500 dólares, lo que representa un obstáculo debido a la situación económica de la mayoría de los migrantes venezolanos.

Juan Flores, Diputado de la Asamblea Nacional de Ecuador por la circunscripción de América Latina, expresó que tras 8 meses de realizar estudios sobre la migración venezolana, cómo se ha dado y cuál es el fin de la proyección de la misma, “hemos podido evaluar en estos momentos la migración de los miles de venezolanos que día a día salen de su país debido a la grave crisis económica, política, social y humanitaria que atraviesa esa nación”.

Flores informó que han hecho estudios con el fin de poder entender qué está sucediendo también con la comunidad ecuatoriana residente en Venezuela, “la cual oscila en más de 350 mil, que producto de una migración generada de hace más de 40 años y que hoy se encuentran en territorio venezolano, padecen de las mismas situaciones que los venezolanos”.

“Los estudios se han enfocado en explicar cómo se dan las migraciones una vez que se salen por tierra desde el punto en Cúcuta y pasan a Colombia, también cómo la misma se proyecta en la región tras las medidas que tomo Panamá al colocar una Visa para poder ingresar a su territorio, “ya que se genera un muro migratorio el cual no permite que el día de hoy los venezolanos por tierra se puedan movilizar de Colombia hacia Centroamérica o Norteamérica, lo que produce que toda la migración que sale de Cúcuta se concentre netamente en el cono Sur”, así lo informó el diputado.

Flores hizo énfasis en que países como Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina son destinos donde se concentra más cantidad de venezolanos. “La ola migratoria ha venido creciendo en los últimos meses, y que para septiembre del 2017 la estimación éxodo en Colombia fue de 470 mil venezolanos, de los cuales el 58% ingresó de manera irregular, es decir no atravesaron el Puente Internacional Simón Bolívar, sino a través de distintas trochas, lo cual generan que las distintas cifras oficiales que manejan los países tienen que contemplar este tipo de situaciones donde se ingresa de forma ilegal a los otros países”.

Sin embargo advirtió que las cifras que disponen no son oficiales. “Lamentablemente la situación de Venezuela y cómo se ha venido manejando internacionalmente la crisis por parte de ellos (gobierno), no autorizan que existan cifras oficiales con el fin de poder esconder el número real de cuantos venezolanos han salido, por lo cual nosotros en los últimos 8 meses nos hemos dedicado a: contactar a los distintos institutos de migración oficiales de los países ya mencionados, y a su vez incorporar a las diversas ONG, u organizaciones que trabajen con base a los ámbitos migratorios, todo esto con el objetivo de contrastar lo que dice el gobierno y qué perciben las distintas organizaciones”, expuso Flores.

De acuerdo con el diputado, para julio del 2018 se estima que las cifras de emigrantes se dupliquen, “este es el caso de Perú que según datos oficiales existen 320 mil venezolanos en ese país, número muy elevado para uno de los países que en otro tiempo no se concebía como el destino principal para los venezolanos”.

Andreu Castro, presidente y fundador de Mueve, relata que su fundación fue creada en Ecuador hace dos años para ayudar a los venezolanos que llegaban a ese país en busca de mejores oportunidades, y que el objetivo principal era apoyarse entre los venezolanos que estaban allí establecidos, “ya que había una población grande y lamentablemente hay mucha desinformación, en ese aspecto nosotros podíamos ayudar”.

“Nos llamaban de repente una vez al mes, claro esto porque hace dos años no había la misma movilidad de personas que hay ahora, y las llamadas eran porque alguien se había quedado varado en el terminal, lo habían robado o porque estaban sin dinero y pues se les ayudaba por lo menos donde quedarse mientras se solucionaba”, declaró Castro.

Agregó que las cosas han cambiado ya que la gente no llega igual que antes. “Venían en avión y digamos que podían traer algo de dinero con el cual podían sustentarse un tiempo, ahora llegan venezolanos prácticamente sin nada, incluso pueden llegar caminando, piden colas o hasta en bicicleta han llegado”.

En la fundación Mueve quieren ayudar a los venezolanos radicados en Ecuador a conseguir empleos, y en la búsqueda de integrarlos más rápido a la sociedad organizan “caimaneras” de futbolito o “pelotica de goma” con el fin de fomentar la colaboración entre los nacionales residenciados en Guayaquil, así como la unión con el pueblo ecuatoriano.