Viernes de un Andariego

Viernes de un andariego

24 agosto, 2018 | 12:00 am

En estruendosa debacle se ha convertido el llamado “socialismo siglo XXI”, que trajo consigo —una entre muchas de sus engañifas— el “comandante eterno”, el mismo a quien la vida no le alcanzó para presenciar la cruel hecatombe en que ha sido sumido el que alguna vez llegó a ser uno de los más promisores países en esta parte del mundo. Fue ni más, pero tampoco menos, que un contrabando ideológico encaminado a encontrarle fundamentación política al régimen autoritario y totalitario que se intentaba calcar en Venezuela y que tenía en el régimen cubano su principal inspiración.

Los resultados están ahora a la vista de quienes lo quieran ver, pero resulta indiscutible que el hambre, la miseria, la muerte y toda suerte de perversiones, han sido los principales protagonistas en este oscuro y siniestro episodio que nos ha correspondido vivir. Ahora, estás poco envidiables circunstancias, tenemos frente a nosotros otra ofensiva gubernamental que teñida de reconversión monetaria, nos somete a todos los compatriotas a un mundo de incertidumbres que con toda seguridad se convertirá en nuevas penurias y sacrificios para una población que solo aspira rescatar las formas de vida que alguna vez llegamos a disfrutar.

Las numerosas maromas que se han estado efectuando desde el gobierno para abatir la hiperinflación que nos agobia, han culminado en rotundos fracasos y nadie duda ahora que esta nueva tentativa correrá con la misma suerte. El modelo económico que tenemos, enemigo jurado de la propiedad privada y el libre comercio, constituye una rémora para superar las grandes dificultades que tenemos para transitar los caminos de la modernidad y la civilización. Suprimiendo cinco ceros al valor de la moneda, instaurar como talismán al repudiado “carnet de la patria”, ofrecer gasolina subsidiada a los acólitos del régimen para alentar la división social, solo serviría para atizar los descontentos y alimentar las tensiones en un país que demanda con urgencia otras modalidades de gobierno.

“No es muy difícil predecir —comenta nuestro amigo— que las tensiones de la sociedad continuarán en aumento. Toda esta gestión de gobierno, que ya alcanza los cuatro lustros, se ha convertido en una tragedia no solo nacional, sino que toca las puertas del extranjero tal como lo testimonian diariamente los millones de migrantes a otros países donde quieren encontrar un aliviadero para tantas e infinitas penalidades que entre nosotros les rodean”.

Los criterios más solventes de la economía suelen afirmar que el petro, una moneda a la que estaría adscrita el soberano venezolano, no tiene ninguna validez en todo el espectro monetario internacional. Se trataría, en cualquier caso, de una bufonada, una tentativa de antemano fallida, incapaz de depararnos el sosiego y las esperanzas que todos demandamos en estas horas penumbrosas que desgraciadamente nos envuelven. El fracaso del “socialismo siglo XXI” ha sido realmente contagioso. Algunos de ellos con saldos de cárcel y juicios judiciales cuyos desenlaces pudieran ser sorprendentes. Ya Lula, de Brasil, se encuentra prisionero y con menguadas posibilidades de repetir como candidato a la presidencia de su país. Su amiga y compinche Rousseff, pareciera estar actualmente en los umbrales del presidio. Rafael Correa en Ecuador, estaría a punto de conocer también un calabozo. Cristina Kirchner, de Argentina, está siendo procesada porque junto a su marido, protagonizaron uno de los escándalos de corrupción más notables que se ha vivido en aquel país y Daniel Ortega y su esposa, ocupan hoy todos los medios publicitarios por su inocultable vesania.

Una barrida.