Quinto Día Online
22 de Noviembre del 2017

Viernes de un Andariego

Viernes de un Andariego

Viernes de un Andariego

Olmedo Lugo

 

 

Caerse y levantarse nuevamente, con las energías recobradas, ha sido de alguna manera, en todos los tiempos, el trasunto épico en los quehaceres de la política. Las victorias alentadoras y festivas y, ocasionalmente las derrotas más inesperadas y hasta humillantes, han sido a menudo acompañantes inseparables de todos quienes se aventuran por esos escabrosos caminos. A ratos ellos se orientan a ganarse el favoritismo de las mayorías esperanzadas, pero también, ocasionalmente, se producen los inusitados descalabros con la infaltable cuota de decepcionantes malestares, que suelen provocar desganos e inclusive malquerencias. Y de esos episodios, quienes ahora engruesan las filas opositoras, tienen demasiadas experiencias atizadas por la ventaja y ausencia de escrúpulos de quienes desde hace tiempo, detentan el poder. Ellos, los cancerberos de este régimen, han recurrido a todo un arsenal de trapacerías para impedir que la mayoría de los pobladores del país, aferrados a todas las previsiones constitucionales, encuentren el camino más apropiado y expedito para la reconstrucción de una Venezuela moderna, civilizada y democrática, que nos ayude a escapar de este torbellino de calamidades que todos estamos padeciendo. Si bien la explicable resaca de las elecciones regionales requiere todavía explicaciones verdaderamente convincentes, ello no ha producido fisuras irreparables en los sectores clave de la disidencia. Todo ello pudiera subsanarse con diálogos francos, desprejuiciados y sinceros, entre figuras que todos sabemos que prioritariamente aspiran a los naturales cambios para el disolvente rumbo que se le ha imprimido al país. Lo imprescindible es el esfuerzo unitario, que si bien ha experimentado tropiezos, ya nos brindó la ocasión de empinarnos como fuerza nacional mayoritaria, tal como quedó meridianamente demostrado en los pasados comicios parlamentarios.

 

-No existen imposibles –comenta el amigo- en los no siempre fáciles trasteos de la política. Todos ya saben que el adversario mayor y más peligroso es el régimen que tenemos, y que el camino unitario es el medio más eficaz para sustituirlo. El gobierno cuenta con recursos muy importantes y visibles para proseguir en la tarea de conducirnos a la ruina absoluta, en medio del caos y la miseria. Pero aunque el país se encuentra moribundo, el mundo entero apoya la causa de la libertad y ello insufla mayores ánimos al propósito de proseguir la lucha, hasta el derrumbamiento de esta siniestrada administración.

 

Lo cierto es que todos los indicadores, tanto en lo interno como en lo externo, apuntan claramente hacia la insostenibilidad del “chavismo”. Por supuesto que ya nada importan las cotidianas imprecaciones de los alabarderos gubernamentales para cuestionar el colectivo aislamiento internacional, que han provocado por su inhumana y dictatorial travesía por el poder.

 

Con las reservas financieras a punto de agotarse definitivamente, con el desprecio indisimulado del país entero, y con las sanciones internacionales que difícilmente pudieran ser evadidas, cualquiera podría percatarse de que son muy escasas las posibilidades de sobrevivencia que tiene este gobierno, y mucho menos si todos los factores de oposición echan al olvido algunas de sus pretensiones subalternas y le prestan una mayor atención al latido de sus corazones.

 

Ya el día está por llegar.