La Anécdota

Un hombre importante no debe ser subalterno…

31 agosto, 2018 | 12:00 am

Como Rodríguez Berenguel no era hombre ambicioso, es probable que no hubiese utilizado el andamiaje burocrático para su figuración, de no haber ocurrido el siguiente pasaje. Justo en la fecha de su cumpleaños, contó a familiares y a compañeros de promoción, lo que Gómez le dijo. —Un ofrecimiento como ese, Santiago, hay que aprovecharlo y bien— le pautó uno de sus colegas, mientras todos se manifestaban de acuerdo y coreaban sus palabras.

—Santiago debe acomodarse primero, y luego nosotros iremos acogiéndonos a su sombra—, repuso otro.

Rodríguez Berenguel quiso sacudirse: —Esas no son mis aspiraciones, adujo, porque a mí, francamente no me agrada la política.

Asediado por sus camaradas de oficio, Rodríguez Berenguel fue dejándose convencer, pues él no sería sino el ente piloto de la promoción, cuyos integrantes aspiraban arrecostarse poco a poco al tren gubernamental. Y buscaron una Ley de Presupuesto para indicarle al cumpleañero cuál sería su destino.