Quinto Día Online
13 de Diciembre del 2017

Cambio Climático

Táchira abre camino a la vanguardia para la gestión de residuos y desechos

Táchira abre camino a la vanguardia para la gestión de residuos y desechos

Un seminario internacional en San Cristóbal logró sensibilizar y mostrar buenas prácticas en materia de residuos y desechos agrarios y agroalimentarios, hospitalarios, municipales y del hogar. También trató sobre políticas públicas ambientales locales, negocios verdes municipales, una campaña de responsabilidad social ambiental y la experiencia para comunicar sobre temas verdes de la red de periodistas nacida en Venezuela

 

 

Alba Marina Gutiérrez

Cofundadora de PeriodismoCC

@Albamarinavzla

 

 

“El problema no es del otro; todos generamos residuos y desechos sólidos. Queremos que desde nuestro estado Táchira comencemos a promover una gestión adecuada de los residuos en Venezuela”, fue parte del discurso con el que fue instalado un evento sin antecedentes en el país: el Seminario Internacional Buenas Prácticas en la Gestión Integral de Residuos y Desechos Sólidos.

 

Este semillero de ideas fue realizado en la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET); convocado y organizado por el Proyecto Acción 3R, iniciativa financiada por el Comitato Internazionale per lo Sviluppo dei Popoli (CISP, por sus siglas en italiano) y la Unión Europea (UE).

 

Durante tres días consecutivos, el seminario mostró experiencias internacionales de España, México, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua. Una videoconferencia prometedora que se esperaba desde Perú fue imposible porque la plataforma de internet saboteó la señal del campus universitario.

 

Mientras, las buenas prácticas desde Venezuela llegaron con la ONG ambiental de Caracas, Tierra Viva. Alejandro Luy, biólogo y gerente general de dicha fundación explicó la campaña de responsabilidad social para promover políticas públicas nacionales y la reducción del consumo de bolsas plásticas.

 

Desde Maracaibo, la fundación El Zulia Recicla reveló cómo el conocimiento de una arquitecta, enfocada en la ocupación del suelo, se convirtió en un emprendimiento. Grisel Mercadante, quien lidera esta propuesta, encendió las alertas entre el público al asegurar que “4 metros lineales de plástico hacen presión en el Lago de Maracaibo”.

 

De Mérida, una experiencia individual desarrollada en casa, llegó en la persona de Miguel Cabezas, profesor e investigador del Centro Interamericano de Desarrollo e Investigación Ambiental y Territorial (Cidiat-ULA), ex funcionario del Ministerio de Ambiente. Introdujo su presentación preguntando al auditorio: “¿Qué hacemos con los residuos y desechos sólidos de nuestras casas?”. Su propuesta es un biotratamiento en su jardín, que realiza con equipos construidos por él, con materiales reusados. Con el producto final, fertiliza sus plantas. Emplazó al auditorio al subrayar: “Lo que pasa en mi casa es mi responsabilidad. En esta tarea toda la familia debe participar. Desde ahí modelamos actitudes y valores – por ejemplo- para la gestión de residuos y desechos”.

 

Por su parte, esta columna en Quinto Día y la red Periodismo ante el Cambio Climático (PeriodismoCC), mostraron el enfoque de cobertura que desde hace 8 años consecutivos privilegia el tratamiento transversal de los contenidos e incide en una forma innovadora de hacer periodismo verde. Esta experiencia ha sido una vitrina para mostrar el rostro de quienes hacen ciencia en Venezuela y Latinoamérica.

 

Las buenas prácticas del exterior

 

Desde Nicaragua, Timothy Bouldry explicó el programa de becas ISWA, una asociación internacional que educa mediante la gestión de residuos sólidos. Mostró cómo tras el sismo que sacudió a este país en 2014, “la gente encontró en el reciclaje una fuente de trabajo”. Con un enfoque antropológico y filosófico aseguró que “las basuras del mundo son oportunidad para educar y generar cambios en la vida de las comunidades más vulnerables”. También recordó que la pobreza es un elemento común en torno a la “basura”.

 

De Ecuador, Cecilia Guillermo explicó cómo funciona la empresa pública municipal de aseo de Cuenca, EMAC. A la fecha son 7 emprendimientos que dan “mega servicio a la ciudadanía”. Fue creada por ordenanza municipal, con base en las normas ISO y el modelo de sostenibilidad ambiental, social y económica.

 

Actualmente cuenta con certificación internacional Ohsas por eficiencia y eficacia. “La población es nuestro cliente y la tratamos bien”. Cuenca tiene una población de algo más de 600 mil habitantes, 315 personas son empleados directos de EMAC y 351 prestan servicios tercerizados. “Un municipio no puede hacer esta tarea sólo con el alcalde y los concejales, tiene que haber exigencia de la población. Ustedes son nuestros ojos”.

 

Costa Rica cautivó al público con el programa Bandera Azul Ecológica. Flora Acuña explicó que desde 1996, esta iniciativa premia anualmente el compromiso, esfuerzo y las iniciativas voluntarias de gestión ambiental comunitaria e institucional.

 

Este galardón promueve “la conservación y el desarrollo, en concordancia con la protección de los recursos naturales, la implementación de acciones para enfrentar el cambio climático, la búsqueda de mejores condiciones higiénico sanitarias y la mejoría de la salud pública”. El municipio Michelena del estado Táchira, mostró su interés en adherirse a este programa y será sujeto de monitoreo.

 

De España, Irene Dupuis explicó las estrategias para una gestión productiva de los residuos agrarios y agroalimentarios. Mostró imágenes que identificaron el impacto de la “basura” no gestionada generada por la agricultura, la ganadería y las industrias de transformación comercial. Precisó que “los residuos veterinarios no se mencionan. Son invisibles, pero también van al vertedero”. Y preguntó: “Si este sector es tan específico, ¿por qué no hay normativas, ni categoría legal? En Canarias 72% de residuos y desechos son agrarios.

 

Sobre las soluciones, su propuesta es que “se aborde como un todo donde las personas estén en el medio; con diversas disciplinas, porque cada especialidad tiene una visión del mundo”. Su propuesta es ir hacia el equilibrio, en todos los niveles, en todas las dimensiones: social, económica y ambiental. “Antes de buscar una solución, primero hay que buscar cómo reducir la generación de residuos y desechos. Todo residuo no gestionado, además del impacto ambiental genera pérdida de la materia prima”.

 

México –también- estuvo presente. Fue representado por Liliana Márquez y Marco Tulio Hernández de la Universidad San Nicolás de Hidalgo, con sede en Morelia (Michoacán). La académica y su alumno de postgrado explicaron la experiencia de caracterización (determinar cualidades y características) de residuos hospitalarios no peligrosos; uso eficiente de energía y la metodología llamada Análisis del Ciclo de Vida.

 

Dicho método “permite ver el impacto de un producto o servicio, a través de todas las etapas de su vida, desde que se obtienen las materias primas (nacimiento) hasta que tiene una disposición final en un vertedero; o es reciclado o reusado”. También diseña indicadores de impacto para: ambiente, cambio climático, agua, agotamiento de materias primas, entre otros.

 

La experiencia contada mostró una línea de investigación que hace honor al lema de esta profesora e investigadora desde hace 14 años: “Haciendo la ciencia comunicable y al alcance de quien la necesite”.

 

La ponencia subrayó que un servicio de salud precario y ausencia de gestión de residuos hospitalarios representan altos riesgos para la salud pública.

 

Vanguardia para el Táchira

 

Este oportuno seminario logró reunir a tomadores de decisiones locales (alcaldes y concejales), estudiantes y profesionales de diversas áreas del conocimiento, emprendedores, académicos, activistas y líderes comunitarios del Táchira y de otros estados del país como las Recicladoras Maracaibo, Grupo Ambientalista Everest y la Asociación Nacional de Recicladores de Venezuela (AREV), entre otras.

 

Una asistencia que superó las 400 personas colmó el auditorio de la UNET durante dos días consecutivos de conferencias y un día de talleres simultáneos en las instalaciones de este campus.

 

Andrea Simancas, representante del CISP Venezuela y coordinadora del proyecto Acción 3R declaró a Quinto Día que este seminario “fortalece las acciones del proyecto. También reafirma que los cambios son posibles. Nuestra invitación es a activarse; cada quien desde sus comunidades, para generar cambios y articularnos”.

 

Cabe recordar que el proyecto Acción 3R es una propuesta para impulsar la sostenibilidad social, económica y ambiental de la zona norte del estado Táchira (Manorta) mediante “el fortalecimiento de las capacidades locales para la reutilización, el reciclaje y el procesamiento de los desechos sólidos”.

 

Esta propuesta es técnicamente implementada por la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Está en desarrollo desde febrero de 2014 y finaliza en enero de 2018.

 

Entre las metas que se han propuesto y han consolidado están: 1) formar autoridades de los municipios que integran Manorta. 2) Formar y sensibilizar a comunidades. 3) Promover emprendimientos sociales para el aprovechamiento de los desechos sólidos.

 

Para lograr estos resultados, han realizado diversas actividades: 1) Caracterización de los residuos y desechos sólidos generados en los municipios de Manorta. 2) Un diplomado en Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos para el Desarrollo Sustentable. 3) Actividades formativas y de sensibilización de autoridades y comunidades para la gestión integral y aprovechamiento de los residuos y desechos sólidos. 4) Campaña informativa y de sensibilización para la aplicación de las 3R de los residuos y desechos sólidos. 5) Asesorar a las autoridades locales para la creación del Plan Integral de Desechos Sólidos en los municipios de Manorta. 6) Creación de un aula vivencial sobre residuos y desechos sólidos y su impacto ambiental. 7) Promoción y fortalecimiento de emprendimientos verdes.

 

El rector de la UNET, Raúl Casanova confirmó la labor de vanguardia que ha construido Acción 3R en el estado Táchira.

 

“Este seminario no llegó de la nada, viene transitando por diversas tareas cumplidas que hoy vemos reunidas en esta convocatoria”. Aspiramos que los alcaldes que cursaron el diplomado “comiencen a darle sostenibilidad a sus municipios, teniendo presente que es creciente la generación de desechos, la contaminación ambiental que éstos generan y el impacto social negativo. Comencemos a presionar a los legisladores para optimizar la gestión de residuos y darle plataforma legal”.