Cartas del Lector

Servicio público a Keila Coromoto Mendoza

23 febrero, 2018 | 8:09 am

Reciban un saludo, en el nombre del Dios altísimo. Me dirijo con todo el respeto por ser la máxima autoridad de este país, Venezuela, presidente Nicolás Maduro Moros, y al general jefe de las Fuerzas Armadas, Vladimir Padrino López, y el fiscal de la República, Tarek William Saab. Soy una madre que pide a gritos ayuda, y clamo justicia, ya que hace 3 años ocurrió un suceso en la ATMB , base Sucre, Maracay, estado Aragua, donde mi hijo fue entrenado, vilmente, por unos entrenadores y los militares a cargo del cadete Rafael Urdaneta, de 19 años, C.I 23.871.401, lo dejaron morir. Cometieron un homicidio, el cual yo he podido probar con las autoridades competentes de este país. Mi caso está en MP -492 95 -2015 Fiscalía la 48, con competencia nacional del Área Metropolitana de Caracas, del Distrito Capital. Yo exijo, pido que el Fiscal dé las directrices a estos fiscales para que busquen a los señores señalados, imputados de la aviación, militares activos, comandante Rafael Enrique Pérez Pacheco; general Juan Carlos Romero Marín, y las I/TTES Julia Victoria Oviedo Izarra y Alondra Rondón, que inyectó y atendió a mi hijo sin orden médica. General en Jefe de las Fuerzas Armadas, yo como madre exijo mi derecho a ser indemnizada por los daños físicos, morales y psicológicos, a mí y a mis hijos. Ellos, los criminales, siguen gozando de sus ascensos y privilegios, mientras esta familia sigue llorando la pérdida irreparable que nos causaron. Sepultaron los sueños de mi hijo, su futuro y a nosotros, y jamás a nadie le interesó cómo quedamos , cómo vivimos; si yo lo entregué vivo, sano y lo que recibí, a cambio, fue a mi hijo en una urna, con todos sus sueños y los nuestros, sepultados. Yo pido, Presidente, que usted me ayude y tome cartas en este asunto, tan lamentable y grave. Espero su pronta ayuda. Dios les bendiga.
Keila Coromoto Mendoza
C.I: 11.718.084 / (0412) 886 73 22 correo
mendozakeilacoromoto@gmail.com

Banco Exterior no aumenta el límite de las tarjetas de crédito

Hace unos días, Sudeban ordenó a las instituciones bancarias aumentar los limites en las tarjetas de crédito, pero al parecer los bancos hicieron caso omiso de esa orden. La verdad, estamos en un país de sordos; de ser más que los demás. No me explico, con la devaluación y la inflación que existe en el país, que un banco como el Exterior aun limite las tarjetas de crédito por bs 250 mil, que no alcanza ni para comprar un cartón de huevos. De paso, al llamar a un operador por retraso de la emisión de las tarjetas de crédito, sus repuestas son un guión de una película. Este banco está en la era de las cavernas, porque hoy en día ese aumento tiene que ser automático y no debe ser llenado un formulario, con una carpeta, con una serie de recaudos para que un departamento X evalúe si es viable dicha solicitud. En fin, el cliente tiene que gastar alrededor de Bs 30 mil en copias y estados de cuentas, para calificar. Esto me parece una falla, porque a través de internet y el mundo cibernético los bancos monitorizan cada cliente, por lo cual la información la tiene casi al día. Invito al Banco Exterior a que evalúe mi récord crediticio y que se actualice, porque deben de cumplir la orden de Sudeban y por favor, en los tiempos actuales ya por correo se puede mandar todos los recaudos que el banco requiere. De lo contrario, ¿para qué me servirá una tarjeta de crédito, si el banco no aumenta su límite? Insto a Sudeban ser más enérgico con los bancos que no cumplan las órdenes emitidas por ellos mismos, porque Sudeban debería ser eliminado.
Edward Rodríguez
C.I: 7.362.317 / (0414) 355 62 81

Señora Tibisay Lucena

Soy un venezolano nacido en un hermoso pueblo del estado Yaracuy, con mis afectos y defectos, con mis altos y bajos; estoy seguro que usted debe tener similitudes en ello. Ahora bien, no crea que vengo con ofensas o deseos impropios hacia su persona. De seguro que usted, al igual que muchos venezolanos, tuvo que “bregar”, como decían mis padres, para alcanzar el éxito, para llegar a ser “alguien”. Sin embargo entre usted y yo existen grandes diferencias, producto de los estilos de crianzas por la cual vivimos; por ejemplo, todavía sigo apegado a los valores instrumentales por los que mis padres me enseñaron, tales como el respeto, la responsabilidad, el sentido de pertenecía, entre otros; en otras palabras me enseñaron un conjunto de disciplinas que le dio base a mi conducta personal, a mi estilo de vida y la de mis hermanos; no quiero decir que usted no los tenga o haya usado, pero debido a su actual cargo y a la gran responsabilidad que de ello se deriva, percibo que su estilo de crianza o bases conductuales no están enmarcados en estos principios, que hacen de una persona un buen profesional. Lo anterior lo digo, declarando que no soy experto en materia electoral, porque los últimos resultados de las elecciones realizadas por el Poder Electoral, al cual lidera, no los veo acorde al principio de la realidad.
Quizás desde el punto de vista de la ingeniería de sistemas es posible la “lógica” de los resultados, pero a mi entender y bajo uno de los principios universales de la ética, percibo que dichos resultados desfavorecen a los protagonistas de los cambios universales, como lo es el Poder Popular o sus ciudadanos. ¿Por qué?, porque no obedecen al reconocimiento de la dignidad humana, a las necesidades que tenemos todos de desarrollarnos como país; a la necesidad del pleno desarrollo de la convivencia, en armonía con los principios elementales de cualquier democracia, como lo es la libertad y el crecimiento, entre otros. Señora Tibisay, en febrero de 1819 nuestro Libertador, en el Congreso de Angostura, dirigió un de los más hermosos discursos y que hoy en día es propicio mencionar debido a su alto contenido político, social y económico. Entre otras cosas, nuestro padre de la patria planteó un modelo republicano, basado en democracia; es decir la elección de los funcionarios públicos por el voto popular; cosa que hoy en día se hace, pero sin las bases morales y éticas suficientes para convencer. Igualmente pidió la eliminación de la esclavitud y el fomento de la educación como base de la formación para un nuevo ciudadano, con altos valores morales y éticos. ¿No cree usted que si esto se hubiese cumplido en mi país, pregunto; 20 años de un gobierno “bolivariano” no son suficientes para haber alcanzado esto, y mostrarnos como potencia ante el mundo?
Hay que estar consciente que ya, bajo este sistema de gobierno, no es posible este logro. Ya están algunos personeros con el juego político, distorsionando como tal, el real concepto de política y valiéndose de ella para alcanzar fines personales. Para mí eso es cierto, pero también es cierto que debemos buscar un cambio (y sé que en mi país hay personas mejor preparadas que al actual Presiente) que, seguro estoy, enrumbaría a mi país a un mejor destino. Parece mentira señora Tibisay, pero el destino de la República, en el llamado a elecciones presidenciales, está en su conciencia; en sus manos. Creo que usted responderá que eso esta es en el poder popular, pero la verdad es que en el manejo del Poder Electoral, el comportamiento ético y moral lo pudiera arropar los intereses personales, incluyendo el pensamiento político, olvidándose de una primicia elemental que nos dejó nuestro Libertador en el Discurso de Angostura: “Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza, y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición”. Señora Tibisay, creo que tiene tiempo para cambiar la historia de nuestro país.

Nelson Pacheco
C.I: 8.830.316 / (0414) 411 65 16
nelsonepacheco@gmail.com

  Anterior