Quinto Día Online
13 de Diciembre del 2017

Responsabilidad social

Ser socialmente responsable en 7 pasos

Ser socialmente responsable en 7 pasos

Karina Sabio

Grupo KS Consultores RSE

@karisabio

 

 

Muchas veces tendemos a pensar que el ser socialmente responsables requiere de un arduo trabajo, que implica en ocasiones la contratación de personal adicional que se encargue de gestionar las iniciativas de Responsabilidad Social (RSE) que vayamos a desarrollar, pero esto no es tan así. Lo más importante en el proceso es la voluntad y el compromiso del equipo directivo de la organización, el resto son tareas a las que ya está acostumbrada la empresa.

 

Si se desea comenzar el año 2017 desarrollando un programa de RSE entonces desde este espacio te contamos cómo hacerlo, haciendo la salvedad de que esos pasos no son una receta que debes seguir al pie de la letra, sino que puedes adaptarla y modificarla de acuerdo a las necesidades y forma de trabajar de tu empresa.

 

Directiva pro RSE. Como lo comentábamos anteriormente, si la dirección de la empresa no está comprometida en desarrollar un programa de este tipo, entonces esa iniciativa está muerta al nacer. Ser socialmente responsable requiere estar en las células de la organización y debe declararse de forma explícita, bien sea incorporándola a la misión y la visión o bien formando parte de los valores y principios de la empresa.

 

Quién es el responsable. Si bien lo deseable es que exista un departamento o comité de RSE en la organización, esta responsabilidad puede recaer sobre terceros (consultores) ajenos a la misma, con esto se evita la necesidad de contratar personal adicional. Sin embargo, la gestión del área bien podría asignarse a algún departamento ya existente, delegando esta tarea a uno o varios de sus trabajadores con habilidades en temas relacionados con planificación estratégica.

 

Conoce a tus grupos de interés. Luego de identificar a tus grupos de interés y jerarquizar entre ellos, de acuerdo a los intereses de la empresa, determina cuáles son las necesidades y expectativas de cada uno de ellos y con base en esto decide a cuál o a cuáles beneficiar con el programa de RSE.

 

Diagnóstico. Haz una revisión general de todas las actividades que realiza tu empresa, pues a veces llevamos a cabo tareas que son RSE pero que al no identificarlas no las reconocemos como tal, por lo que un diagnóstico que resulte en un inventario de todas estas actividades es un primer paso para luego tomar la decisión de si dejar de hacerlas o incorporarlas a una estrategia general de RSE.

 

Diseñar el programa de RSE. Para el diseño de esta estrategia es importante definir el área de RSE que va a ser abordada con ese programa; es decir; si se trata de ética y gobierno corporativo, calidad de vida y prácticas laborales, participación en la comunidad, medio ambiente o cadena de valor. Luego de esto y mucho más relevante es definir una práctica que guarde relación directa con el core del negocio. Este último punto muchas veces no es tomado en cuenta y hay factores externos que guían a las empresas en una dirección distinta a la planteada.

 

Trabajadores activos. Informar e involucrar a la fuerza de trabajo en el desarrollo del programa que se haya diseñado, generando mayor sentido de identidad y de pertenencia a una empresa socialmente responsable.

 

Comunica. “Lo que no se dice, no sucedió”, por lo tanto es importante hacer uso de todos los medios existentes para difundir y comunicar el alcance del programa de RSE que se vaya a desarrollar. Y una vez ejecutado, hacer un informe social donde se plasmen los resultados e impacto, generado tanto para los grupos de interés como para la empresa.

 

No importa el tamaño de la empresa y del programa que se desarrolle, ser socialmente responsable es hoy más que nunca una inversión, no un gasto.