Cartas del Lector

¿Se equivocó el señor presidente?… Apoptosis

31 agosto, 2018 | 12:00 am

Todos podemos equivocarnos, confundirnos, apresurarnos o tener alguna dificultad en el aprendizaje cuando somos niños que podemos mejorar en el transcurso de los años. Estas alteraciones pudieran aumentar sobre todo si estamos estresados, distraídos, leyendo, acabando de memorizar un tema y tenemos que exponerlo frente a un público o un medio audiovisual. Y por eso creo que el Sr. presidente se confundió al expresar el nuevo salario mínimo y otras incidencias; o ¿fui yo el que entendió mal, me confundí o me equivoqué? la apreciación de lo visto y oído ese día por televisión. Si me equivoqué pido excusas y disculpas por este escrito. Acordarse, que es de sabio rectificar sus errores. Espero ser sabio algún día.

Me voy a permitir transcribir esta copia de un portal de salud y poder entender, el porqué de mi escrito.

“Discalculia, algunas veces llamada la “dislexia de las matemáticas”, causa problemas a los niños cuando se trata de la lectura, la escritura y la comprensión de los números. Mientras que los niños o adultos con dislexia tienen problemas con las letras y las palabras, los niños con discalculia, por lo general leen los números de manera incorrecta, tienen problemas para copiar y escribir los números matemáticos y sus símbolos, problemas para entender los conceptos matemáticos, como contar, medir y calcular. La discalculia es el equivalente matemático de la dislexia, un trastorno neuronal en la lecto-escritura que dificulta en distintos grados la capacidad para aprender a leer y a escribir. El término discalculia se refiere a la dificultad para comprender y realizar cálculos matemáticos”. Fuente:www.understood.org/es.

En esta mezcla de conceptos del aprendizaje de una persona es en donde no me cuadraron las cifras de un aumento en el salario básico del venezolano en millones de Bolívares de los viejos 180.000.00 (BsF) o 1.800 (BsS), más bonos compensatorios y subsidios a pequeñas y medianas empresas para pagar nóminas, en un país sin producción y sin divisas, ¿Y de dónde saldrán todos esos reales?; era lógico preguntarse ¿Será que el presidente se confundió en las cifras dadas para el aumento salarial o fue mal asesorado? O realmente hay “real” para dar y repartir constante y sonante, sobre todo porque hay monedas en el nuevo cono monetario, las de 0,50 y 1 bolívares soberanos, es decir de 50 y 100 mil bolívares fuertes del viejo cono. Todos esperamos que se cumplan las promesas, porque si no, corren o se encaraman, porque transporte público no habrá y la gasolina no sé quién la pagará a los precios previstos.

Quisiera asociar en algo este escrito con mis fantasías, ironías personales y con una información científica reciente, el gobierno, y la situación de Venezuela. Hace pocos días dos biólogos de la universidad de Stanford en EEUU publicaron la velocidad que tardan las células en destruirse, morir o suicidarse (Apoptosis) con el objetivo de renovarse, y esa velocidad fue de 2 milisegundos. A Venezuela (la comparo con una célula) ubicada en el planeta Tierra que es un punto mínimo en este universo y que pertenece al Sistema Solar localizado en la galaxia de la vía Láctea de nuestro inmenso e insólito Universo. Esta célula llamada Venezuela se puede estar suicidando (apoptosis) o renovando; todo dependerá de nosotros mismos y del propio gobierno de turno. Las medidas económicas puede ser una de las variantes en este insólito problema y la velocidad con que se implementen pueden influir en su evolución positiva o destrucción.

Rubén Lopera
rdlchez@gmail.com