Salud

¿Sabías que?

1 junio, 2018 | 12:00 am

La música está íntimamente unida a las funciones del cerebro humano. El tocar un instrumento musical ayuda a un mejor desarrollo y fortalecimiento del cerebro, expertos aseguran que es una de las formas más eficaces para estimular la inteligencia y para entrenar el cerebro en distintos niveles.

En el caso de los niños que se inician en esta actividad logran fortalecer su inteligencia y logran despertar la mente. En los adultos también consigue frenar, en cierta medida, las consecuencias del paso de los años en el cerebro.

Estudios demuestran que en personas adultas reduce los efectos del deterioro mental y cognitivo que se asocia al envejecimiento. No en vano, en muchas ocasiones, esta actividad se convierte en una herramienta terapéutica como activador de funciones elementales que se pierden con la edad, como es la memoria auditiva, la capacidad para oír o para mantener una conversación en espacios ruidosos. Estos deterioros, de producirse, lo hacen de forma mucho más lenta en aquellas personas que a lo largo de su vida han tocado algún instrumento musical.

Esta práctica requiere la participación de varias partes del cuerpo a la vez, por lo que se ha comprobado que ayuda a la movilidad, fomenta el desarrollo psicomotriz, influyendo en la conducta y facilitando el desarrollo de la memoria y el lenguaje.
Un estudio que ha realizado la Northwestern University, en Estados Unidos, revela que todos estos beneficios se consiguen porque los tonos musicales activan el sistema nervioso, estimulando al mismo tiempo todas las partes del cerebro que intervienen en la actividad.

En cuanto a movilidad, por ejemplo, esta actividad requerirá que se agiten las manos o los dedos, también la coordinación y la atención, esto se consigue con mucha facilidad con la música logrando aumentar la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse y cambiar mejorando así la neuroplasticidad.

En definitiva, el tocar un instrumento te ayuda a poder comprender lo que es importante en un proceso complejo, como puede ser la lectura o los recuerdos, trayendo a tu salud beneficios que otras personas que no tengan este hábito.