Quinto Día Online
24 de Septiembre del 2017

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Regresar a clases destroza el bolsillo

Regresar a clases destroza el bolsillo

El presupuesto familiar se pone en riesgo con la vuelta al colegio

 

El inicio de clases se ha vuelto un dolor de cabeza para las familias venezolanas, quienes quedan “entre la espada y la pared” al momento de decidir si comprar comida o adquirir la lista de útiles para el nuevo año escolar

 

 

Sayaireth Castillo

sayaireth@gmail.com

 

 

Los padres venezolanos hacen “magia” para comprar la lista de útiles, y es que una familia en la que los dos padres trabajan, cobrando sueldo mínimo, no se pueden cubrir todas las necesidades básicas, tal como lo señalaron los padres que fueron consultados por el semanario Quinto Día, pues entre los entrevistados dicen que “se necesitan al menos 5 sueldos mínimos sólo para adquirir libros, cuadernos y papelería”.

 

Maira Rivas, quien tiene un hijo en edad preescolar, manifestó todo lo que ha tenido que hacer para obtener las cosas del niño que va a cursar el último nivel. “He comprado la mitad de las cosas, lo que piden en su mayoría son pinta dedos, plastilina, tijeras, cosas que se ven simples, pero que están costosas. La inversión hasta ahora ha sido como 100 mil bolívares y me falta. Nada más la resma de papel cuesta 70 mil bolívares y me faltan las cosas de uso diario, papel higiénico, jabón y toallitas húmedas, que es otro gasto”.

 

Rivas cuenta que no tiene oportunidad de reciclar ningún material porque en el preescolar no se lo devuelven y no tiene ningún familiar que le pueda donar. “Normalmente uno compra lo necesario y la mamá que guarda algo lo usa al año siguiente, así que no tengo quien me dé algo que le haya sobrado”.

 

La situación no es muy diferente para Luisa Díaz. Su hijo va para 3 grado y ha gastado, hasta el momento, 420 mil 200 bolívares. Incluye bolso, lonchera cuadernos, papelería y algunos libros, pero aún le faltan. “Hay dos libros que no he comprado: la enciclopedia, porque viene a precio nuevo y el de inglés. Eso será como 100 mil más. Cada metro de papel contact cuesta entre 12 mil 500 y 15 mil bolívares. Yo necesito como 8 metros”, señaló.

 

Díaz aseguró a Quinto Día que este año se le ha hecho cuesta arriba adquirir las cosas más necesarias para el inicio de clases de su hijo. “Comencé a comprar apenas terminaron las clases y esta es la fecha en la que no he terminado y he gastado como 5 meses de sueldo”.

 

O una cosa o la otra

Las madres coinciden en que hay que hacer muchos sacrificios para comprar lo necesario y si tienen más de un hijo “se complica la cosa”, tal como señala Carmen Hernández, quien agrega que “lo que se compra para uno, le hace falta al otro y tendrán que compartirlo”.

 

“Yo solo he comprado una que otra cosita, de verdad todo está tan caro que uno lo que trata es de comer bien y no alcanza para más nada. Estoy esperando que el papá de los niños me ayude y eso que solo una estudia; al bebé aún no lo meto en el maternal, pero ya tengo que hacerlo. Está tan difícil todo que de verdad no sé ni cómo hacer”, aseguró Hernández, quien tiene una hija que comienza el primer año de bachillerato y le toca comprar de todo, aunque manifestó que ha tratado de reutilizar lo más posible. “Igual se gasta mucho dinero, porque los precios son muy elevados”, recalcó.

 

La vendedora de una librería caraqueña consultada por este semanario señaló que la gente llega pidiendo presupuesto para las listas y termina llevándose la mitad de las cosas y en ocasiones solo compran uno que otro artículo económico y se van.

 

Virginia Pereira se encontraba en el mostrador de una librería visitada, ella no tiene hijos, pero estaba comprando “lo que pueda” para ayudar a su hermana. “Ella tiene dos hijos, es madre soltera. El padre de los muchachos la ayuda, pero aun así no le alcanza. Nosotras compramos de a dos cositas quincenal y comenzamos a finales de julio. Todavía nos faltan algunas cosas, pero el gasto fuerte son los libros y son dos muchachos. No creo que los compremos todos”.

 

Hay quienes hacen recorrido por 3 o 5 librerías y ferias escolares para adquirir la lista de útiles, buscando precios más accesibles, pero aseguran que al volver al lugar en donde encontraron mejor precio ya ha aumentado, por lo que compran en el momento que encuentran lo que buscan y “poco a poco van solucionando”. El punto concluyente es que la lista de útiles de preescolar es la más costosa, aunque los textos escolares de los otros grados equiparan el gasto.

 

Opciones de ahorro

Bianca Castro es una representante que desde hace dos años lidera una iniciativa en el colegio de sus hijos. Ella y otros padres se reúnen al final del año escolar y realizan un intercambio de libros. Otra de las ideas, como medida de ahorro que ha implementado es hacer los cuadernos de sus hijos; compra las hojas de línea y las empasta ella misma.

 

Castro también realiza donaciones a otros niños. “Los cuadernos que quedan con algunas hojas las recorto y las utilizo para hacer cuadernos nuevos, así ayudo a otros padres con menos poder de adquisición que yo. También tengo vecinos que me donan libros y los entrego a los que necesitan, así no lleven otro para intercambio. La idea es ser solidarios entre nosotros mismos”.

 

“Hago un llamado a las instituciones educativas, a los directivos, profesores, en fin, a todos los involucrados a que se solidaricen con los representantes, ya que todos estamos viviendo la misma situación. Es necesario flexibilizar las listas, en la situación en la que se encuentra el país no pueden exigir marcas, ni cantidades en las listas escolares”, concluyó la representante Bianca Castro.

 

En comparación con años anteriores, la adquisición de útiles escolares se ha incrementado de manera descontrolada. Para el periodo escolar 2014-2015 la lista de útiles no superaba los 20 mil bolívares. Para el 2016 el presupuesto era de 100 mil bolívares y para el año en curso la lista más económica sobrepasa los 300 mil bolívares; dos veces más de lo que se necesitó para adquirir los materiales el año anterior.

 

Los representantes intentan reutilizar algunos objetos en buen estado, como bolsos, loncheras, cartucheras e incluso colores, escuadras y todo lo que esté en condiciones y les permita un desahogo económico.

 

 


 

El día a día de un universitario

Los universitarios no escapan a la realidad. Un semestre en una universidad ronda entre los 500 y 800 mil bolívares para alumnos regulares. Los nuevos ingresos tienen una matrícula diferente con un incremento, aunado a eso hay carreras que exigen un gasto constante de materiales.

 

En Arquitectura, por ejemplo, se puede llegar a gastar entre 20 y 30 mil bolívares en materiales para una maqueta, por lo que los bachilleres optan por hacerla en grupo, cuando se lo permiten. Los estudiantes de Odontología dicen gastar “una fortuna” cada vez que hay que comprar un material, y “eso si se consigue”.

 

Claudia Dugarte es estudiante de Odontología de la Universidad Santa María. Ella relata que en búsqueda del ahorro compra a sus compañeros en semestres más avanzados los materiales que no utilizan o que tienen en cantidad. “Hay quienes habían comprado dos de cada cosa porque antes había más oportunidades, también compañeros que se retiran, que son pocos; otros que se van del país y venden todo, así es que aprovecho para obtener lo que necesito”.

 

A los gastos de material hay que sumarles el día a día, el pasaje, ya que muchos viven en Vargas o Guarenas-Guatire e incluso los Teques, y deben trasladarse todos los días a Caracas, gastando alrededor de 5 mil bolívares diarios, o más. A esto hay que sumarle los gastos de comida, sin contar si compran alguna golosina, un jugo o algo de tomar. “Por lo general me traigo el almuerzo y trato de desayunar antes de salir de la casa”, expresó Vanessa García, una estudiante de Contaduría Pública de la Universidad Alejandro de Humboldt.

 

García asegura que ella sobrevive porque trabaja y puede costear a medias ciertas cosas. Cuenta con la ayuda de sus padres para cancelar el semestre. “Si no me ayudan, no podría estudiar”, señaló. “Tengo compañeros que no trabajan y literalmente pasan trabajo, además a sus padres se les hace difícil y han tenido que congelar semestres. Es triste”.

 

 


 

Textos como oro

En un año el incremento en un texto escolar fue de 900%. Un libro pasó de costar 40 bolívares en 2016 a 40 mil bolívares hoy en día. La Enciclopedia Santillana de Bs 3 mil 800 pasó a Bs 45 mil, lo que supera el 1000% de aumento en su valor. El precio de la lista escolar para el año 2014 es el equivalente al costo de un cuaderno sencillo para este año: 17 mil bolívares.