Una opinión, Cinco temas

Reconversión monetaria

30 marzo, 2018 | 12:00 am

Días antes de que el señor Maduro anunciará la llamada “reconversión monetaria”, para volverle a quitar tres ceros al bolívar, el presidente de lo que queda del Banco Central, Ramón Lobo, anunció que estaba listo un nuevo billete de 100 mil bolívares, que entraría en circulación el miércoles 14 de marzo. Esto reconfirma que todo se trata de una gran improvisación. Porque si se anuncia un “nuevo” billete de 100 mil bolívares, que a los pocos días queda cancelado por el anuncio de la llamada “reconversión”, entonces no hay otra conclusión posible: puros palos de piñata.

Tal situación no tiene nada de extraño. Si todavía circula el billete de 100 bolívares que fue “anulado para siempre”, en diciembre del 2016. Cuando el predecesor de Maduro llevó a cabo una reconversión monetaria, el asunto se hizo con tiempo, con información, y el proceso técnico no fue traumático. Los motivos de esa medida eran terribles, pero el procedimiento de ejecución fue profesional. Ahora, la chapucería es notoria, pública y comunicacional.

Escenarios…

El viejo refrán dice que desde que se inventaron las excusas nadie queda mal… Podría actualizarse un tanto, diciendo que desde que se inventó el concepto de “escenario” para el análisis de las ciencias sociales, ningún “analista” queda mal. Conocí a un encuestador que ante la pregunta obvia de cómo sería un resultado electoral, contestaba sin pestañear: hay tres escenarios: que gane el candidato del gobierno, que gane el candidato de la oposición, que queden empatados. De esa manera, el fulano encuestador siempre reivindicaba haber acertado en su pronóstico…

Todo ello viene a colación porque no faltan los “analistas” criollos que “analizan” las cosas de una manera tan enredada, que uno no atina a saber qué quieren comunicar. Acaso ni ellos mismos lo sepan. Plantean escenarios razonables y otros descabellados, y los mezclan en un magma de palabras complicadas, y de semejante batiburrillo cualquier interpretación es posible. Pienso que hablar claro no cuesta mucho. Otros piensan muy diferente…

¿No politizar las misas?

Maduro declaró que pedía a los obispos y curas que no politizaran las misas durante la Semana Santa. A ver, qué se puede decir al respecto… Los sacerdotes tienen que predicar o decir sus homilías correspondientes. ¿Pueden omitir de manera absoluta la tragedia de avasalla a Venezuela, que, por cierto, Maduro no se cansa de agravar? No. No pueden. Sería faltar a su deber de pastores. Sería faltar a su deber religioso.

Está claro que a la Iglesia no le toca la conducción política del país. Pero eso no significa que no tenga la obligación de evaluar la situación nacional, a la luz de los principios de su doctrina, y además de expresar esa evaluación de una forma directa y diáfana. Eso no equivale a “politizar las misas”, como supone Maduro.

El maestro Abreu

José Antonio Abreu deja una obra de indudable importancia para Venezuela, porque el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles es un auténtico programa social que le ha hecho mucho bien a nuestra nación. Esa obra no había sido posible sin el empuje y la constancia del maestro Abreu.

Ciertamente que también es una obra del Estado venezolano, e incluso más allá, del conjunto de la sociedad. Pero sin la batuta –literalmente hablando—de José Antonio Abreu no tendría la proyección nacional e internacional que ha alcanzado.

Si los demócratas ganan…

En noviembre se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos y un tercio del Senado. Si los candidatos del Partido Demócrata obtienen la mayoría en la Cámara, lo más probable es que se dediquen a activar un proceso de juicio político o impeachment, en contra de Donald Trump, con el fin de destituirlo o forzarlo a renunciar. Lo único que une al fragmentado Partido Demócrata es su repudio visceral a Trump. Podría decirse, por tanto, que eso es lo que lo define como partido.

Lamentable, desde luego, pero esa energía negativa la pondrán en dirección de sacar a Trump de la Casa Blanca, si logran la mayoría en la Cámara. ¿Lograrán la mayoría? Las apuestas corren a favor de que sí. No solo por la intensa polarización que suscita Trump, sino porque en EEUU es tradición que el partido opositor al presidente mejore su posición legislativa en las elecciones de mitad de período. Hay que esperar a ver.