Economía

Reconversión Monetaria: cinco ceros menos no detendrá la hiperinflación

10 agosto, 2018 | 12:00 am

En un contexto hiperinflacionario, donde los precios de los bienes y servicios muestran un alza superior al 50% con relación al mes anterior, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anuncia el 25 de julio un “Plan de Recuperación y Prosperidad Económica” que iniciará a partir del 20 de agosto.

Las medidas pueden resumirse en seis aristas, a) reconversión monetaria de 1:100.000 entre el bolívar soberano y el bolívar fuerte b) eliminación de aranceles (impuestos) para agro-insumos y bienes de capital c) flexibilización de la ley de Ilícitos cambiarios d) anclaje de la moneda al petro e) inclusión de las reservas petroleras del bloque Ayacucho II de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) dentro de los activos contables del Banco central de Venezuela (BCV) f) expansión de las facultades del carnet de la patria como instrumento para un censo del parque automotor venezolano y un posible subsidio focalizado a la gasolina.

Cabe recordar que en primera instancia la reconversión monetaria se aplazó. Estaba pautada para realizarse el 4 de agosto, y en vez de ser 1:1000, será 1:100.000, es decir, 100.000 bolívares fuertes pasará a costar 1 bolívar soberano. En síntesis, el precio de un producto X en bolívares fuertes se divide entre 100.000 para expresarlo en los nuevos bolívares.

El economista y Premio Nacional de Ciencia 2013, Víctor Álvarez, cree que la decisión de quitarle cinco ceros a la moneda no frenará la hiperinflación “ya que no se atacan las causas que la generan”.

“Por un lado están los mecanismos generadores de la hiperinflación que tienen que ver con el colapso del aparato productivo, la importante caída de la producción agrícola e industrial que se expresa en esa enorme escasez de todos los bienes y servicios esenciales para la vida (falta de alimentos, medicinas, artículos para la higiene personal, repuestos para los vehículos)”.

“En el otro extremo se encuentran los mecanismos propagadores que aceleran el desbordamiento de los precios. Eso tiene que ver con la manera en cómo se está financiando el enorme déficit de Pdvsa, Corpoelec, el Metro y prácticamente la totalidad de las empresas públicas que están sometidas a rígidos controles de divisas, provocando que los ingresos que levantan no les alcance siquiera para pagar la nómina. Por eso todas las semanas se tienen que endeudar con el Banco Central de Venezuela (BCV) y este hace emisiones de dinero que se transfieren a estas empresas para que puedan pagar su déficit”.

El especialista asegura que el impacto de la inyección de dinero inorgánico a una economía que está castigada por la escasez, hace aumentar la inflación. “Cuando pones a correr mucha plata detrás de pocos bienes se propaga la inflación y se acelera aún más”, explica Álvarez.

Por su parte, el economista e investigador en Ciencias Sociales, Luis Enrique Gavazut, considera que las medidas tomadas por el Ejecutivo nacional están bien encaminadas para frenar la inflación en el país. “Todo va a depender en la forma en cómo se instrumenten y cómo vaya evolucionando la economía nacional y la reacción de los diferentes agentes económicos”.

Sobre la medida de anclar el bolívar soberano al petro, y si este va a poder mantener su valor en el tiempo, Gavazut sostiene que eso va a depender primero de que el petro pueda comenzar a comercializarse en el mercado secundario de criptomonedas, y que exista suficiente disponibilidad de petros para que todo aquel que tenga bolívares y quiera comprar petros a ese tipo de cambio anclado, pueda conseguirlo sin problemas.

Aseguró que hay un consenso generalizado, entre economistas de izquierda y de derecha, en que es necesario eliminar la Ley de Ilícitos Cambiarios, ya que todo el flujo de divisas no entra al torrente del mercado cambiario nacional por dos razones, la existencia del mercado paralelo y la vigencia de la mencionada ley.

“La validez de la Ley de Ilícitos Cambiarios hace que la tasa de cambio a la que los vendedores de esta divisa están dispuestos a inyectar al mercado, la tasa de cambio oficial es muy pequeña en comparación con la que pueden conseguir en el mercado negro”.

Gavazut es enfático al señalar que para atraer el flujo de oferta de divisas se debe hacer legal la oferta y demanda libre. “Al irse incrementando la oferta en el mercado es lógico que el tipo de cambio tienda a estabilizarse. La tasa de cambio privada, al estar manejando este mercado, como debe ser, totalmente libre, va a ser el agente autorizado por todos los venezolanos para reportar las cotizaciones del tipo de cambio en el mercado, y ya no otros marcadores delincuenciales”.

Redondeo y reajuste de precios
Por otro lado, la nueva familia de billetes “soberanos”, que entrará en vigencia a partir del 20 de agosto, la conforman ocho billetes de, dos, cinco, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares, sin embargo, la moneda de menor denominación será de 50 céntimos. Un pasaje en camioneta por puesto, por ejemplo, puede costar 20 mil bolívares fuertes, si se divide entre 100.000 da como resultado 0,2, una moneda de 20 céntimos, a todas estas los choferes no tendrían cómo dar el vuelto al pasajero.

Frente a ese escenario Víctor Álvarez plantea dos posibilidades, “la primera sería una transición donde podrían coexistir los viejos billetes, a la espera de que terminen de llegar los nuevos en cantidades suficientes, y esos pagos menores a 50 céntimos se realicen con los antiguos, es decir, el pasaje de 20 céntimos se pague con un billete de 20.000 bolívares del cono monetario viejo. Que se generalice la práctica de que el vuelto se dé con el equivalente a los viejos billetes. La segunda cosa que puede pasar es que se produzca un redondeo, donde todos los precios suban. Por ejemplo, el pasaje de 20 céntimos aumente a 50 céntimos”.

Mientras que Gavazut duda de la coexistencia de ambos conos porque opina que “la nueva familia de billetes está disponible para circular y reemplazar por completo al cono anterior”.

En lo referente a los precios que queden por debajo de los 50 céntimos, Gavazut coincide con Álvarez en que pueda darse un reajuste en esos costos. Recomendó al gobierno nacional seguir manteniendo el monopolio de las actividades económicas en Venezuela (servicio eléctrico, agua potable, gas doméstico) para así mantener precios accesibles a la población”.

Para el año 2007, el fallecido presidente de la República, Hugo Chávez, anunciaba una reconversión monetaria. Esta vendría a eliminar tres ceros a la moneda nacional y el nuevo diseño y denominación pasaría a llamarse “bolívar fuerte”. Ese año la inflación acumulada del índice de Precios al Consumidor se ubicó en 22,5%.

Al cierre de 2018 el FMI prevé una inflación para Venezuela de 1.000.000%. “La situación en Venezuela es similar a la de Alemania en 1923 o la de Zimbabue a finales del 2000”, dijo el economista jefe del Fondo Monetario Internacional para América Latina, Alejandro Werner.

Expertos petroleros como José Toro Hardy aseguran que el país “está sumergido en una de las peores crisis del mundo que han ocurrido en los últimos 50 años” ante la ausencia de políticas que ayuden a mitigar la volatilidad de los precios de los artículos, además de frenar la continua emisión de dinero inorgánico sin ningún respaldo.