País

Peligran insumos para cirugías cardíacas en el país

24 septiembre, 2015 | 8:20 pm

“Un pueblo enfermo no tolera la pobreza”, dice el doctor Bello

Alexis Bello, cirujano Cardiovascular del Hospital de Clínicas Caracas, egresado de la Universidad Central de Venezuela, Harvard University y Cleveland Clinic Foundation, manifestó su preocupación acerca de la situación crítica en la que se encuentran algunos centros de salud, tanto públicos como privados, en cuanto a la escasez de insumos en el área de cardiológica, así como en las distintas especialidades médicas.

El especialista explicó que la situación con los insumos no difiere en nada de lo que ha venido sucediendo ya desde hace muchos meses, inclusive más de un año, “las cosas lejos de mejorar se han ido agravando”, resaltó.

En las distintas especialidades y disciplinas de la medicina el escenario se ha ido complicando, y es que es de conocimiento público lo que ha sucedido con la escasez de medicamentos y reactivos en el país.

Señaló que su área tiene varias connotaciones que la hacen muy especial, en primer lugar las enfermedades cardíacas continúan siendo la primera causa de mortalidad adulta, en prácticamente casi todos los países del globo terrestre, incluso el nuestro. “Cada 15 minutos fallece un venezolano como consecuencia de un evento de esta naturaleza, un ejemplo que traduce la magnitud del problema que estamos tratando”, agregó Bello.

La situación de muchos hospitales, desde el punto de vista de cirugía cardíaca como el Hospital Universitario, se ha ido complicando con esta problemática, algunos de ellos han tenido que cerrar las intervenciones quirúrgicas de corazón por esta razón. Desde este punto de vista la situación es muy crítica en todos los hospitales públicos del país.

El doctor Bello comentó que en el sector privado de la salud el problema ha llegado a un punto “peligroso” ya que, en general, no quedan insumos sino para una semana. Como consecuencia de esta situación, es probable que se produzca el cierre de la cirugía cardíaca en los centros privados como el Hospital de Clínicas Caracas, a menos que el problema se solucione por las vías normales, entre las distribuidoras y el Gobierno de manera inmediata.

El resultado de este cierre sería muy grave, el especialista refiere que en los países desarrollados, por ejemplo, se han requerido aproximadamente mil doscientas cirugías por millón de habitantes en el último año. Esa cantidad en Venezuela, escasamente llega a 40, teniendo igual prevalencia de la enfermedad.

Lo que significa que esa diferencia entre mil doscientos y cuarenta, son pacientes que fallecen, están completamente incapacitados o inhabilitados para llevar una vida útil y productiva. El cirujano aseguró que si persiste el problema esos cuarenta pacientes van a estar reducidos a su mínima expresión y no se sabe que pueda pasar, pero es fácil inferir que los tratamientos, al menos quirúrgicos, probablemente de cardiología intervencionista de tantos miles de enfermos que lo requieren no tendrán acceso, por lo tanto, muchos de esos pacientes pueden fallecer o quedar incapacitados.

Al preguntarle sobre la afectación que tiene esta situación en fundaciones como Cardioamigos, manifestó que es terrible, debido a que esta fundación trata de ayudar a los pacientes indigentes, que no tienen recursos, pero las donaciones se han reducido a su mínima expresión, y aun teniendo los recursos no existe el material necesario en el país.

Los requerimientos de insumos necesarios para continuar con la practica cardiológica son extensos, pero el que está escaseando, comprometiendo la realización de estos procedimientos, son los oxigenadores, válvulas cardíacas,… entre algunos otros de los tantos insumos que se requieren.

“Nosotros no tenemos Plan B en esto esa opción está en mano de la relación que existe entre el Gobierno y los importadores, en función de las divisas que permita traer lo que se necesita”, señaló.

El mensaje que trasmite el especialista es acerca de la responsabilidad histórica de todos con el país, que trasciende el hecho político, el pensamiento ideológico, porque la responsabilidad es con un pueblo enfermo que requiere del concurso de todos por encima de estas consideraciones.

Explicó que se trata de un problema de supervivencia, en el cual todos los responsables, el Gobierno, las casas fabricantes, las distribuidoras, los médicos y el personal afín, tenemos que estar comprometidos.

Hizo un llamado general a todos los involucrados en los servicios de prestación de salud, para poder darle a un pueblo enfermo, que se lo merece, su integridad física y  aseguró que “un pueblo enfermo no tolera la pobreza”.

Sayaireth Castillo

sayaireth@gmail.com