Quinto Día Online
13 de Diciembre del 2017

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Niños crecen con hambre

Niños crecen con hambre

“Vamos a tener niños más pequeños que el resto de sus generaciones anteriores, tendrán daños en la parte cognitiva, no van a entender tanto como las otras generaciones; quizá se vean frustrados por esta situación, de que no pueden adaptarse a un sistema educativo, trayendo más problemas sociales”, explicó Pablo Hernández, nutricionista y profesor universitario

 

 

Oswin J. Barrios

@oswinjoses

 

 

En la pequeña mesa de juegos del preescolar al que asiste Sofía desde los 3 años, hay dibujos con letras coloridas. ‘Feliz Cumpleaños’, se lee en el papel junto con algunas golosinas. La maestra y sus compañeros no la vieron ese día. Es la quinta vez que la niña no asiste a la institución. Las otras ocasiones, faltó porque no tenía qué desayunar.

 

Hasta el mes de mayo, la cifra de niños fallecidos con desnutrición en Venezuela era de 35 infantes, según registros de prensa, de los cuales 25 fallecieron en el estado Bolívar; 3 en Miranda; 2 en Caracas y uno en Zulia, Vargas, Aragua, Monagas y Trujillo. Otra investigación más reciente (hasta septiembre) contabiliza 41 niños que perecieron a causa de malnutrición.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el término malnutrición se refiere a las carencias, los excesos y los desequilibrios de la ingesta calórica y de nutrientes de una persona. Abarca tres grandes grupos de afecciones: desnutrición, que incluye la emaciación (un peso insuficiente respecto de la talla), el retraso del crecimiento (una talla insuficiente para la edad) y la insuficiencia ponderal (un peso insuficiente para la edad). La malnutrición relacionada con los micronutrientes; esta incluye las carencias de vitaminas o minerales importantes, o el exceso de micronutrientes; y por último el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles, relacionadas con la alimentación (como las cardiopatías, la diabetes y algunos tipos de cáncer).

 

“En Venezuela tenemos un problema desde hace más de 20 años, que es la transición alimentaria nutricional. Es una transición que nos ha llevado a tener enfermedades infecciosas junto a enfermedades crónicas”, comenta el nutricionista Pablo Hernández.

 

El profesor universitario explicó que desde el déficit de alimentación, se tiende a la desnutrición, o también llamada hambre oculta, en la que se presenta la anemia (nivel de hierro en sangre bajo o la hemoglobina en nivel bajo, o cuando no hay suficiente calcio). “Por lo general se refiere a los micronutrientes, algún tipo de mineral o vitamina que no se encuentra en cantidades suficientes en el organismo”.

 

El doctor reveló que en algunos hospitales existen casos de pelagra (enfermedad que se caracteriza por la aparición de manchas en la piel y perturbaciones digestivas) por deficiencia de la vitamina B3, niacina.

 

En una rueda de prensa ofrecida el 25 de octubre por la organización social de la Iglesia Católica, Cáritas, a corresponsales extranjeros, Susana Rafalli, nutricionista especializada en Gestión de Seguridad Alimentaria, aseguró que “la desnutrición infantil grave ha llegado al 15% en el mes de agosto”, y que el profesor Hernández advirtió que se divide en dos: “Uno es el Marasmo, que son los niños muy flacos y tienen la piel muy pegada al hueso, no tienen proteínas ni calorías. Esta presenta un riesgo de mortalidad muy alto, porque el niño está desnutrido y el sistema inmune se deprime, ocasionando que sea más vulnerable a enfermedades infecciosas”, arguyó.

 

Por su parte, Marino González, coordinador de la Unidad de Políticas Públicas de la Universidad Simón Bolívar, informó que la desnutrición se debe a que “llegamos a la hiperinflación advertida en abril de 2016, por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros especialistas dentro y fuera del país. Es decir, que casi dos años después tenemos un cuadro patético de la crisis venezolana. Esa la razón por la cual tantos niños están muriendo por desnutrición”.

 

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida Venezuela 2016 (Encovi), elaborada por la fundación Bengoa, revela que para ese año “52% de los hogares venezolanos no tenían para la compra de alimentos del día”, a lo que González expresó: “Si uno suma los 500 mil niños que nacen anualmente en Venezuela, en estos últimos tres años el resultado es dos millones de niños menores de tres años. La mitad no está comiendo lo suficiente para desarrollar su potencial intelectual”.

 

Para el académico Pablo Hernández, el panorama luce sombrío. “Resulta que la crisis se ha agudizado de forma alarmante en los últimos dos años, en los que tenemos a un niño en privación energética, proteica, de nutrientes. Esto tiene una consecuencia que se consolida cada día más. Vamos a tener niños más pequeños que el resto de sus generaciones anteriores; si están desnutridos van a ser personas que se enferman con más frecuencia, aparte de tener daños en la parte cognitiva. No van a entender tanto como las otras generaciones, quizá se vean frustrados por esta situación, de que no pueden adaptarse a un sistema educativo, trayendo más problemas sociales porque son niños que no van a ir a la escuela. Se van a quedar en la comunidad, causando más delincuencia y más violencia en el país”, afirmó.

 

Ambos expertos coincidieron en que cada día que pase sin que un millón de niños venezolanos puedan comer lo suficiente para llegar a su máxima capacidad intelectual y productiva, se aumenta la inviabilidad del país en su conjunto.

 

Presionarán por canal humanitario

El domingo 26 de noviembre Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional (AN), aseguró que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) presionará al gobierno en la mesa de diálogo que se llevará a cabo los días 1 y 2 de diciembre en República Dominicana, para que permita un canal humanitario para el país.

 

Borges precisó que en el país existen un millón de niños, que en sus primeros mil días de nacidos, no han tenido acceso a los alimentos.

 

“La Academia, y muchas ONG desde hace tiempo estamos clamando por una ayuda humanitaria hacia Venezuela, pero fuera del aspecto político. Lo que se busca es ayudar al venezolano, y que cubra la necesidad de alimentación, que cubra la necesidad de insumos médicos y medicinas que se requiere en este momento”.

 

El profesor Pablo Hernández hizo énfasis en que no se debe politizar el canal humanitario, “asegurar que se tengan las medidas necesarias para que la ayuda llegue a las personas más necesitadas, que tengan criterios de inclusión, que lo hagan de una manera eficiente porque hay que recordar que esta ayuda no nos va a mantener, ni por 10 o 5 años lo que se busca es que los venezolanos busquen la manera de implementar las condiciones necesarias para favorecer la producción de todo lo que se requiere en esta situación”, concluyó.