Cartas del Lector

Negociar la paz con el ELN sería un inmenso error político

21 septiembre, 2018 | 12:00 am

Negociar con un grupo de insurgentes del ELN cuyo propósito es el de cambiar al modelo democrático de gobierno Colombiano solo porque estos piensan y creen en el marxismo-leninismo como modelo político es el deseable para el país. No es una prioridad, ni una gran necesidad, al contrario, es una debilidad que deja mucho que decir.

Sobre todo, habiendo tenido una experiencia previa con las FARC, por iniciativa de Juan Manuel Santos, que resultó con múltiples fallas, puesto que se les condenó casi por completo a una diversidad de crimines que incluyen, asesinato, secuestro, contrabando de armas, violación de niñas y mujeres, narcotráfico, terrorismo contra las población campesina, etc.

Las FARC no entregaron la totalidad de las armas, ni siquiera se sabe dónde se encuentran ni en que manos. Tampoco entregaron las fortunas que muchos de ellos lograron robando terrenos, fincas y propiedades privadas, así como desarrollando negocios reñidos con la ley.

La guinda de la torta, es el hecho, de que los nuevos miembros de las FARC en el Congreso de Colombia, ni siquiera le cambian el nombre al partido político que representarán; simplemente, le denominaron partido “FARC”, que como todos sabemos se transcribe como partido político de las “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”. ¿Cómo es posible que se les permita a los partidos políticos marxistas-leninistas participar en la democracia colombiana?

Retomar las negociaciones con el ELN, aún si liberan a todos los rehenes, sería otro garrafal error. Esto sería como reconocer que el gobierno de Colombia se declara imposibilitado de perseguirlos y combatirlos hasta someterlos, sobre todo, cuando se supone que el ELN, no debería ser un gran problema de seguridad nacional, para ese importante país.

Me pregunto: ¿Cómo se puede justificar negociar con un grupo reducido y disminuido de asesinos, que no significan una gran amenaza real para la seguridad nacional de Colombia, en lugar de perseguirlos a muerte y dar un ejemplo de dignidad y determinación al mundo? Para una fuerza armada tan profesional y moderna, como la colombiana, esa tarea no debería ser tan difícil. Al menos, eso pienso.

Guillermos A. Zurga
gzurga74@gmail.com