País

MUD sin Avanzada

23 febrero, 2018 | 6:53 am

La mayoría de los partidos políticos que conforman la MUD respaldan la decisión de no participar en las próximas elecciones presidenciales, a efectuarse el 22 de abril. El acuerdo se basa en los análisis internos realizados este fin de semana por Acción Democrática (AD); Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP), organizaciones que no validarán el proceso electoral, adelantado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), cuya petición hiciera el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Diosdado Cabello.
“Es la decisión más lógica y coherente con todo lo que se ha predicado en el pasado reciente, y que la comunidad internacional ha venido denunciando”, expresa el politólogo Piero Trepiccione, quien a su vez recordó que la oposición venezolana no asistió a las elecciones de la ANC porque no se reconoció a la MUD como representación política, por tanto acudir a dicha convocatoria, efectuada por el mismo órgano, “sería pasar por encima de las leyes venezolanas”.
A juicio de Trepiccione, luego del triunfo de la oposición en 2015 con las elecciones parlamentarias, “se ha venido socavando y cercenando la posibilidad de participación política por parte de factores diferentes al gobierno”.
El especialista se refería a la sentencia número 01 emanada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en 2016, la cual, entre otros criterios que introduciría para la renovación de partidos políticos, estaba la no doble militancia, razón para invalidar la tarjeta MUD, al igual que la negación a reparo de la organización PJ para poder participar en los comicios presidenciales.
Entretanto, las organizaciones políticas tenían hasta el lunes 19 y martes 20 de febrero para postular candidatos de cara a las elecciones presidenciales, de acuerdo con el cronograma establecido por el CNE, y Avanzada Progresista (AP) no descarta ofrecer a Henri Falcón como contendiente del presidente Nicolás Maduro.
Para Trepiccione no es “democráticamente condenable” la postura de AP. “Quien quiera ser Presidente de la República y luchar por Miraflores en estas condiciones no es indigno para los partidos políticos; pero lo que sí hay que tener claro es que en este momento no es la visión mayoritaria, ni de las fuerzas políticas del país, ni de las sociales. Falcón no reúne un respaldo masivo como para avalar la elección del 22 de abril. Henri ha sido siempre un partidario de la participación política, no obstante, en esta oportunidad no está alineado con el sentimiento mayoritario de la población venezolana, que no ve con buenos ojos un proceso comicial con la estructura planteada por el CNE.
Por su parte, Fran Rodríguez, politólogo, especialista en Gobierno y Política Pública, señaló que la candidatura de Henri Falcón obedece a su derecho como ciudadano venezolano. En cuanto a si podría ganar las elecciones, cree que “pretende ‘pescar en río revuelto’ para acercarse más a la silla presidencial. Realmente buscar una opción de triunfo es totalmente cuesta arriba”.
Rodríguez hizo mención a la derrota sufrida por Falcón en las elecciones regionales del estado Lara: “Además de ser el gobernador y hacer una gestión política, fue derrotado por Carmen Meléndez. El resultado se repetirá y esta vez sería vapuleado a nivel nacional”.
Entre políticos y la ciudadanía, examinan la posibilidad de que esta pueda ser la última oportunidad de la democracia venezolana. La decisión de no postular candidatos podría retardar la llegada de escenarios alternativos que abran otras opciones políticas y consolidaría al actual mandatario durante, al menos, seis años más en el poder.
Según Piero Trepiccione, al hacer unas elecciones con las particulares que tiene Venezuela hoy, “hiperinflación, conflictividad política y crisis humanitaria, sumado al desconocimiento de un amplio sector de la población, que en este momento es mayoritario, no se podrá tener futuro en la conducción del país”.
Agregó que no se hablaría de un gobierno con características “normales”, al tiempo que rememoró lo sucedido en Perú, cuando Alberto Fujimori logró ser reelecto en las elecciones efectuadas en el año 2000 y que luego renunciaría, vía fax, desde Japón.
“La comunidad internacional había condenado esos comicios y al final Fujimori renunció. Eso no quiere decir que estos eventos se repiten o pueden ser similares, pero una ANC cuestionada internacionalmente puede dar pie a sanciones más severas para Venezuela. Ello, asociado a las tres particulares que ahora tiene, puede convertir al país en una nación ingobernable”.

Hoja de ruta
En ese contexto, uno de los asuntos que más se discute en el seno de la MUD es determinar qué hacer luego del 22 de abril, a lo que Trepiccione respondió que no es solo abstenerse en los comicios, sino discutir con toda la sociedad venezolana, organizaciones políticas, instituciones y gremios, cuál va a ser la estrategia, que “tiene que ser una sola y con mucha coherencia”.
Asimismo, indicó que lo más importante para la oposición es mejorar su proceso de comunicación política dentro de la sociedad, “recuperar el control de la agenda pública y al mismo tiempo generar una hoja de ruta para que la gente empiece a identificarse y tenga claro cuál es el rumbo a seguir, después de las elecciones presidenciales”.

San Agustín y la sumisión
Sobre el comentario que hiciera Diosdado Cabello sobre adelantar las elecciones parlamentarias en conjunto con las presidenciales, informó Trepiccione que no tendría ningún asidero legal, ni constitucional.
“El problema es que se tiene de por medio una ANC a la que el gobierno considera un supra poder, y hasta ahora, las Fuerzas Armadas también la contemplan de esa manera. Una decisión tomada por este órgano no está obedeciendo criterios constitucionales o legales, simplemente ejerce el criterio de supra poder”.
De acuerdo con el especialista en Gobierno y Política Pública, la ANC tiene poderes supraconstitucionales y el llamar o convocar elecciones no está dentro de sus competencias.
“En tal sentido, se encuentra taxativamente expuesto en el artículo 347 de la Constitución, aún vigente, que ‘el pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente ordinario. El ejercicio de dicho poder puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de trasformar el Estado; crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva constitución’, dejando muy claro que el llamar o convocar elecciones presidenciales no estaría dentro de sus atribuciones”, afirmó Rodríguez.
Por otro lado, Trepiccione insistió en que la ANC se cree depositaria de la supra representatividad de la soberanía popular y mediante eso, está facultada para tomar cualquier medida que esté o no en el marco legal.
“Si se toma en cuenta los parámetros que el gobierno considera que tiene entre sus potestades la Constituyente, ninguna decisión, por más inconstitucional que parezca, no servirá para impedir una decisión emanada de dicho organismo”, apuntó Piero Trepiccione.
En ese sentido, el especialista Fran Rodríguez mencionó que la campaña de la Constituyente fue difundida con el eslogan de “una constituyente por la paz y esa paz lleva al pensamiento de San Agustín, ‘la sumisión del poder absoluto del Estado es condición de paz, más la ley no es ratio, si no mandato y voluntad’, eso es lo que realmente estamos viviendo en este momento”, asegura