Opinión

“Luis Enrique Farías Mata”

10 agosto, 2018 | 12:00 am

Profesor universitario, Decano de la Facultad de Derecho de la UCV; Embajador; Juez del Tribunal Andino y Magistrado de la CSJ; brillante conversador, extraordinario amigo.

El Decano de una de nuestras facultades jurídicas decía que el problema con que se enfrentan las universidades, son las de “encontrar” profesores o especialistas en las ramas del Derecho Civil (Contratos; Sucesiones; Obligaciones; Derecho Mercantil; Derecho de Familia) y que, a diferencia de ello, hay abundancia de profesores y expertos en Derecho Público: tanto Administrativo como Constitucional.

El fenómeno lo conocemos todos y creo que surge de los siguientes hechos:

1.- El avasallador surgimiento del Contencioso Administrativo presente en tribunales ad hoc, de lo cual dan cuenta juristas ampliamente conocidos como Román José Duque Corredor y Rafael Badell Madrid, pero también otros más jóvenes, como Héctor Turhupial y Beatrice Sansó de Ramírez.

2.- El empuje que las recientes experiencias del orden constitucional le da a las disciplinas publicistas, del cual son un ejemplo la actuación de Cecilia Sosa Gómez y de José Guillermo Andueza.

3.- La más fuerte de todas las razones está constituida por la gran atracción que ejercieron sobre los estudiantes una serie de figuras que podríamos llamar “emblemáticas” de las disciplinas publicistas. Ellas son: ante todo, Manuel García Pelayo, el divulgador de la ciencia política en Venezuela y, en el campo del Derecho Administrativo, Antonio Moles Caubet; quien de paso, divulgó la importancia de la doctrina española, con los grandes nombres de García de Enterría; González Pérez y otros. Proveniente de esa tendencia, aparece también la obra de Allan R. Brewer-Carías, una figura casi mítica por su extraordinaria producción bibliográfica. Cabe reseñar a Eloy Lares Martínez, cuyo “Manual” no tendrá rival alguno por muchos años; Gonzalo Pérez Luciani, Tomás Polanco Alcántara, jurista e historiador; Luis Torrealba Narváez, gran municipalista; los hermanos Rodríguez García, al efecto, Nelson y Armando; Juan Garrido y el muy conciso tratadista José Peña Solís, entre otros.

Unida a todas las anteriores razones está la circunstancia fundamental de la modernización de la temática jurídica, así como de la creación de nuevas instituciones. Representante de esta corriente entre nosotros, es alguien, a cuya memoria, debido a su reciente partida, dedicamos el presente artículo, Luis Enrique Farías Mata. Allí estuvo como Magistrado del Tribunal de la Comunidad Andina, por cuanto se vio en él al más idóneo para entender las razones de un mundo pluralista, en el cual, por encima de todos los orígenes, surge el poder de la inteligencia y de la creación. Asimismo, resalta la figura de Luis Enrique, como profesor de Derecho Administrativo, que conceptualiza las instituciones y los hechos. La devoción hacia él, de los estudiantes se revela en las múltiples promociones que llevan su nombre y en la estela de discípulos orgullosos de haber sido sus alumnos. Como Embajador de Venezuela, Luis Enrique fue la representación de lo que todos deseamos que sea nuestra presencia en el exterior: activo; socialmente impecable y culturalmente a la altura de la solución de cualquier problema, tanto táctico como jurídico.

Por todas las razones expuestas a las cuales se unen otras muchas que están presentes como testimonio de su brillante trayectoria, no podemos despedirnos de Luis Enrique. El estará siempre con nosotros, acompañándonos en el recuerdo de su elegancia característica, de su lenguaje ponderado, de su conducta ejemplar y del afecto que nos brindó.