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Entrevista

Las declaraciones de Juan Manuel Raffalli

9 febrero, 2018 | 12:00 am

“Allá hay más de uno que tiene los colmillos afilados”

  

“El gobierno decía que sí, que se había firmado un preacuerdo y a los 5 minutos el diputado Julio Borges dijo que no”

 

“El desestimulo al voto está personalizado en Tibisay Lucena”

 

 

Ángel Oviedo N.

 

 

-Juan Manuel Raffalli, asesor legal de la Mesa de Negociación en República Dominicana, ¿nos puede decir cuál, a su juicio, es la posibilidad de un acuerdo, según su visión?

 

Yo creo que responsablemente, como venezolano, formo parte de un grupo que le ha dado apoyo a quienes están allá negociando, porque en un país que está como Venezuela, que está en una situación agonizante, es indispensable cualquier esfuerzo por encontrar salidas razonables. Hemos tenido ya en esta nueva etapa, avances tímidos, en algunos aspectos, y en otros se ha trancado mucho. Lamentablemente el nudo gordiano sigue siendo el tema electoral, porque de ese sí depende la permanencia en el poder. El gobierno decía que sí, que se había firmado un preacuerdo y a los 5 minutos el diputado Julio Borges dijo que no. De ese solo hecho se evidencia que no hay acuerdo. El acuerdo es un concierto de voluntades. Si hubiera existido algún acuerdo, de verdad, hubieran salido dándose la mano y haciendo un acto protocolar de firma y eso no fue.

 

-Tú dices que el gobierno ha avanzado en materia de elecciones. ¿Está dispuesto a correr la fecha?

 

Eso es parte del problema que yo puedo, digamos, dar muestras de ser más razonable en algunos aspectos desde el punto de vista del proceso electoral, como por ejemplo la observación internacional, Pero luego te pongo una frontera temporal, donde muchos de esos aspectos son irrealizables. Entonces, ¿cómo haces tú para organizar una misión de ayuda internacional que venga, no sólo el día de la elección?

 

¿En qué han avanzado, realmente con respecto al diálogo?

 

-Como te decía, se llegaron a establecer, según entiendo, unos mecanismos de contacto en materia humanitaria en el tema de los presos políticos. Y en materia electoral, se llegó a establecer, como te digo, que estos puntos eran vitales. Es decir, se llegó a establecer que estuviera presente la oposición en todas las fases del proceso y los órganos subalternos. Por cierto, aquí hay un elemento curioso, y es que el desestimulo al voto está personalizado en Tibisay Lucena. Pero es que el problema no solo está, o no tanto está allí. El problema está en los órganos subalternos y en los procesos de auditoría. De modo que hasta que a la oposición no se le reconozcan plenamente esos derechos, no sería factible. Yo no puedo, en este momento, porque además no me corresponde a mí en el papel de asesor hacerlo, dar más detalles. Sí creo, por ejemplo, en el tema de las reubicaciones, que también se avanzó. Esto era inaceptable.

 

¿Cuál es el papel de un asesor, como tú y como Colette Capriles? ¿Cuál es el papel fundamental, cuando están sentados allá?

 

La verdad es que el papel fundamental es advertir, desde afuera y libre de los intereses personales o individuales que puedan existir, cuáles son los nichos de riesgo con los puntos que se están tratando y, sobre todo, dónde pueden haber los elementos de malos entendidos que deriven en situaciones como la que pasó el domingo, en el último viaje.

 

Aquí leo el Listín Diario, un periódico de República Dominicana. Dice: “Maduro anuncia presiones de Estados Unidos a oposición, para destruir el diálogo de República Dominicana”. ¿Qué dices tú de eso?

 

Bueno, yo creo que eso ha sido un retruque ahí; un diálogo o un discurso, o una posición política que no ha variado. Siempre hay que echarle la culpa al imperio. Al contrario, ha sido el gobierno quien ha presionado a la oposición para que acepte, quizás, condiciones que no deberían y por eso es que no ha habido acuerdo.

 

Vamos a hablar de temas más en orden de prioridad. Por ejemplo, la Constituyente, ¿qué pasa si hay elecciones y el Presidente gana o pierde? ¿Después qué es lo que nos espera?

 

El tema de la Constituyente es un tema que, por supuesto, ha estado presente en la mesa. Hasta ahora la oposición venezolana no ha aceptado en ningún momento reconocerla de manera expresa, ni decir que asume la condición de legitimidad de ese ente político, porque eso se ha convertido en una Asamblea Nacional de facto. Nosotros, hasta ahora, hemos generado un proceso de apoyo a los negociadores. Hablo de gente como Jorge Roig, como Colette Capriles; como la gente que ha estado en cada uno de los sectores y no quiero omitir a ninguno. Por eso me refiero a los sectores que hemos dado apoyo allí, abogando por un buen acuerdo. Ahora, un mal acuerdo no lo voy a avalar, ni lo voy a promover.

 

¿Cuál sería para ti un mal acuerdo?

 

Bueno, ir en unas condiciones inaceptables, en una fecha en donde sea imposible obtener condiciones mínimas para que haya una verdadera elección y un acuerdo en donde se dé una simple apariencia de legitimidad a la renovación de un mandato constitucional para Nicolás Maduro, que por cierto, culmina su mandato el 19 de enero.

 

El argumento del gobierno y de la gente del sector oficialista y del PSUV, es que la Constituyente está reconocida nacional e internacionalmente, y está reconocida por algunos países y también por el Tribunal Supremo de Justicia, que es un órgano también constitucional en este país. ¿O no?

 

-Hay actitudes y posiciones que dejan en evidencia la verdad de uno. Si la Constituyente fuera legítima, no estuvieran pidiendo en las negociaciones de Dominicana se reconociera. Desde el momento mismo que el gobierno se ha plantado en el tema de decir que la Constituyente tiene que ser reconocida, expresamente por la oposición venezolana en República Dominicana, es porque sabe y entiende que nacional e internacionalmente está cuestionada.

 

¿Y la oposición no está pidiendo reconocer la Asamblea Nacional?

 

No, la oposición está pidiendo que se les respete sus competencias, no que se les reconozca, porque ella es el producto de un proceso electoral donde intervinieron 14 millones de venezolanos y eso le da una legitimidad de origen, que la Constituyente no tiene.

 

El gobierno y la oposición continuarán diálogo en Caracas.

 

-Sí, yo creo que el diputado Julio Borges fue muy claro al decir que se venía un proceso de consultas, por eso lo que tenía de bueno dejar una especie de minuta en blanco y negro sobre los puntos en los cuales había alguna concordancia, aquellos en los que aún no, y por lo cual no hay acuerdo, era que se iba a generar un proceso de consultas internas, que podía envolver, incluso, a nada más y nada menos que a los precandidatos que están allí, que serían sujetos pasivos de cualquier decisión.

¿Y qué se van a consultar?

 

-Las preguntas que tú me has hecho hoy. Se va, no se va, cuál va a ser la fecha, cómo, en qué condición, qué se pide y qué no. Ahora, yo, hasta donde tengo noticias, no se ha concretado si será en Caracas una próxima reunión, o afuera. Nuestro papel como asesor….

Dicen que aquí, en Caracas.

 

-Bueno, es lo que te digo. Es que hay consultas internas.

 

Ya lo acordaron en Santo Domingo.

 

Sí, pero en cualquier momento todas esas cosas pueden variar, porque no están grabadas en piedra.

 

¿Y eso no te crea desconfianza en la gente, ese cambio de opinión y eso de que uno diga una cosa y el otro diga otra?

 

-Bueno, es que uno dice una cosa y otro, otra, porque verdaderamente todavía no hay acuerdos. Pero lo que sí es muy importante, y yo invito al pueblo venezolano, es a centrarse en las cosas importantes, no a que fulano le dio la mano y el otro le dio un beso a fulana. Esas son cosas que no tienen ninguna relevancia, el problema aquí de fondo es si nos…

 

-¿Y es que alguien le dio un beso a alguien allí?

 

-No sé, porque allá hay más de uno que tiene los colmillos afilados.