Entrevista

Las cifras de Venamcham

2 marzo, 2018 | 12:00 am

Para Venamcham la situación del país no es tan crítica. Sin embargo, su presidente cree que unas empresas cierran y otras abren con jóvenes emprendedores. Lo dice Germán Toro, en conversación con Carlos Croes.
-Bueno, los tiempos han cambiado, obviamente, y el país ha cambiado. Venezuela tuvo un contrato social durante muchos años en el que un joven de una familia de bajos recursos podía tener acceso a una educación de calidad en el sistema público de educación, y en una universidad del estado gratuita, graduarse de profesional y tener un proyecto de vida, siendo productivo durante toda su vida. Mi opinión es que en los años 70, durante el primer boom petrolero, ese contrato social se rompió. Se produjo un cambio de la dimensión del Estado, un cambio de la orientación de la economía. Se hicieron apuestas por la orientación de la economía a partir de ese momento, que el mundo no estaba tomando y el mundo que se desarrolló no las tomó y por ende, bueno, perdimos calidad de servicios públicos y un joven de una familia de bajos recursos ya dejó de tener acceso a educación, y a salud de calidad.
-Ahora, en el caso de Venamcham y del conglomerado que integra esa organización económica, ¿cómo ven ustedes la relación América, Norteamérica-Venezuela?
-Bueno, somos mil 100 empresas y ciento y pico de organizaciones de desarrollo social. No solamente son empresas comerciales las que son miembros de la Cámara, y vemos que en realidad, ruido ha habido siempre. Es decir, nosotros somos unos apasionados por el intercambio entre Venezuela y Estados Unidos, no solamente a nivel comercial. Es decir, la relación entre Venezuela y los Estados Unidos va mucho más allá del mero intercambio de productos y servicios.
-¿Pero en estos momentos, cuál sería la obra emblemática de esa relación?
-Bueno, obviamente para el venezolano la cultura norteamericana, y para los Estados Unidos, bueno, una gran cantidad de venezolanos que se han ido a vivir para allá, como para todas partes del mundo. Pero en el sentido del intercambio con los Estados Unidos, el intercambio comercial depende de los ingresos petroleros. Venezuela le vende a los Estados Unidos un número equis de barriles a un buen precio. Ese producto da unos ingresos en divisas que nos permiten importar, bien sean productos terminados que al consumidor venezolano le encantan, o insumos para la industria del aparato productivo del país, que los transforma.
-¿Hoy importamos menos o más?
-Hoy importamos mucho menos, porque obviamente tenemos unos ingresos petroleros muy mermados.
-¿Qué importa el sector privado o el sector oficial?
-Todos importan, por supuesto, el sector público tiene sus importaciones y el sector privado también importa. El sector privado depende de importación de insumos y todavía se producen. Se produce menos que antes, pero todavía se produce y por lo tanto, se importan insumos.
-¿Y las empresas americanas, en esa relación que tiene Venamcham, se han enterado de que se han ido muchas del país?
-Bueno, se han ido y hay casos emblemáticos de empresas que han tirado la llave, como quien dice, “por encima del muro”.
-¿Y quién agarró la llave?
-Bueno, hay casos en que las agarra el gobierno y casos que otras empresas privadas también. Ahora bien, lo importante es entender que las empresas americanas aquí no son empresas foráneas. Las empresas americanas están aquí antes de que tú y yo naciéramos, y por lo tanto llevan muchas décadas, están aquí desde antes, muchos antes de la Segunda Guerra Mundial.
-Pero también se han ido importantes empresas venezolanas, que llegaron aquí hace mucho tiempo.
-Sí, y venezolanos también y sin embargo, muchos quedan.
-Empresas que se van y empresas que vienen.
-Sí, así es. Ser empresario conlleva un riesgo, en todo emprendimiento y empresarios en Venezuela somos todos. Llevar una familia en Venezuela hoy en día, requiere de unas dotes de gerencia que ni la escuela de negocios de Harvard te puede dar, porque los venezolanos hemos aprendido a ser empresarios, a emprender y a ser gerentes y ser creativos. Oportunidades hay; en el idioma japonés, la palabra “crisis” y la palabra “oportunidad” se dicen con el mismo vocablo, de tal modo que si presenta una crisis, se presenta una oportunidad. Hay empresas que se han ido, hay empresas que están llegando también, hay emprendimiento que está llegando. Hay una cantidad de jóvenes venezolanos emprendiendo, iniciando.
-¿En qué sectores, por ejemplo?
-Bueno, fundamentalmente yo diría que los jóvenes venezolanos hoy en día se interesan por la tecnología, el desarrollo de todo, el desarrollo de aplicaciones.
-¿Eso está ocurriendo en Venezuela?
-Está ocurriendo en Venezuela, hoy en día, desarrollo de formas innovadoras, de enfrentar soluciones a problemas que antes se resolvían de otra manera.
-En estos días, un empresario me hablaba de un porcentaje de desempleo por encima de 500 mil, o mucho más. No sé, no tengo la guía, pero es alta y me decía que de 13 mil empresas que habían, quedan 3 mil. ¿Eso a ustedes no les preocupa?
-Yo no te puedo garantizar que ese sea exactamente el número, pero obviamente se ha reducido el número de empresas.
-Claro, y tú lo ves en los mercados, que no consigues nada y lo ves en los hipermercados, que tampoco hay nada, sino estantes vacíos.
-Y lo ves en la vialidad, que hay menos tráfico que antes y eso no te lo tienen que decir los expertos económicos, porque el venezolano sufre el día a día de hacer mercado; la realidad del incremento de los precios. Pero hay oportunidades, aunque es dramático para un porcentaje significativo de la población venezolana que se encuentra en la situación de vulnerabilidad.
-Pero dime, ¿cuáles son las oportunidades?
-Las oportunidades, continuamente surgen. Como te digo, el tema del sector de tecnología, el sector de comunicaciones, en el sector de desarrollo lo vemos continuamente. Venamcham pierde afiliados, pero pierde pocos como resultado final. Nosotros tenemos 1.092 miembros actualmente. Teníamos mil 100, resulta que lo que ha caído es solamente un 8 por mil, si te pones a ver. Y se han ido miembros y han llegado continuamente, todos los meses hay 7, 8 solicitudes de afiliaciones a Venamcham.