Quinto Día Online
13 de Diciembre del 2017

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La trama corrupta de Odebrecht

La trama corrupta de Odebrecht

 

Constructora brasileña otorgó 788 millones de dólares en sobornos a 12 países

 

Venezuela es la segunda nación en la que más se pagó, con 98 millones de dólares

 

 

Oswin J. Barrios

@oswinjoses

 

 

La tonada de la corrupción vuelve a sonar en América Latina, y varios políticos bailaron a sus compases. En junio de 2015, la policía brasileña encargada de investigar la trama corrupta de la petrolera estatal, Petrobras, arrestaba en su lujosa casa de São Paulo a uno de los empresarios con más poder de Brasil: el mismo Marcelo Odebrecht. Los secretos que podía guardar el presidente de la mayor constructora de América Latina eran de tal calibre, que podían hacer temblar a presidentes o poner en tela de juicio a varios gobiernos de la región.

 

Todo comenzó con la investigación denominada Lava Jato (lavado de autos), considerada por la prensa brasileña como la operación más grande contra la corrupción política en la nación carioca. El saldo: decenas de políticos, funcionarios y empresarios, acusados de haber participado en una red fraudulenta en torno a la petrolera semiestatal Petrobras.

 

La investigación se dio a conocer en marzo de 2014, con un operativo en locales de autoservicio y lavados de automóviles en Brasilia. Las pesquisas se centraban en la concesión fraudulenta de jugosos contratos públicos de Petrobras a compañías interesadas, a cambio del pago de sobornos a funcionarios públicos. Los “sobrecostos” para las compañías eran compensados regularmente con un encarecimiento de los servicios prestados a Petrobras.

 

Según cifras de la Fiscalía del estado de Paraná, sur de Brasil, a cargo de las investigaciones principales, el monto de los sobornos registrados asciende a los 2 mil millones de dólares. Sin embargo, se estima que los perjuicios totales para Petrobras por desvío de recursos y encarecimiento de obras podrían superar los 13 mil millones de dólares.

 

¿Qué es Petrobras?

Es la mayor empresa de Brasil y la estatal más grande de Latinoamérica. Fue fundada en 1953, y ha sido durante décadas el orgullo de la nación. Emplea a 87 mil personas y produce 2 millones y medio de barriles de crudo al día.

 

Por su parte, el grupo Odebrecht está radicado en Brasil y es la mayor constructora de Latinoamérica, con 168 mil empleados y ramificaciones en 28 países. El caso salpicó hasta los candidatos presidenciales, quienes le prometían a la empresa que recibirían jugosos contratos si los apoyaba en sus respectivas campañas.

 

“Evidentemente lo que ha pasado con Odebrecht es realmente impactante, no solo como compañía, sino por los implicados en el caso. Era una empresa la cual invertía en campañas presidenciales, o en gobiernos que tuvieran obras importantes donde la constructora tenía sus sucursales. Está comprobado que apoyaba a los candidatos con sumas importantes de dinero, a cambio de obtener esos contratos”, dice desde Miami, Estados Unidos, Alejandro Rebolledo, magistrado de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, designado por la Asamblea Nacional.

 

El esquema

De acuerdo con declaraciones del Ministerio Público de Suiza, el sistema creado por la constructora para pagar sobornos por contratos involucra una amplia red de cuentas y recibos falsos, pues se instauraron cuatro etapas para camuflar el origen de los recursos y quien los recibía. A criterio de los investigadores suizos, la compañía estableció una estructura “altamente profesional” para cometer crímenes.

 

La investigación revela que el dinero que sería utilizado para el soborno era retirado de las cuentas de la empresa. Para ello se hacían contratos ficticios de servicios. Estos falsos acuerdos eran incluso presentados a los bancos, para permitir que las transacciones fueran consideradas como legítimas.

 

Luego, ese dinero era depositado en cuentas suizas. Las empresas offshore, cuyas ventajas son: protección de activos, confidencialidad, privacidad, y ventajas fiscales, fueron creadas en diversos países para que Odebrecht las controlara y hacer movimiento de las cuentas, “concluir con los falsos contratos de servicios”.

 

“Las cuentas de esas empresas fueron abiertas con el objetivo ilegal de mantener recursos fuera de contabilidad ordinaria y oscurecer flujo de pagos”, indicó el Ministerio Público Suizo, señalando cómo el Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht mantenía el control sobre estos movimientos ocultos.

 

Del nivel 2 al nivel 3 de la estructura montada para el pago de coimas, el dinero estaba disponible a pedido de un miembro del consejo de administración de la constructora. Los pagos se podían hacer directamente a beneficiarios de sobornos que tuvieran cuentas en Suiza.

 

En el tercer nivel del esquema, las cuentas y empresas de fachada eran operadas en Antigua, Andorra y Panamá.

 

Fernando Miggliaccio, funcionario de Odebrecht preso en Suiza, confirmó este esquema en su declaración obtenida por la justicia de ese país.

 

En la última etapa, los beneficiarios de las coimas recibían recursos directamente de cuentas del exterior a través de operadores en moneda extranjera. El sistema hacía casi imposible seguir el dinero e identificar a sus beneficiarios.

 

La evaluación que hizo el Ministerio Público suizo fue que el departamento creado para organizar el pago de sobornos de la constructora brasilera orientó pagos y administró la operación.

 

“Odebrecht tenía una estructura paralela para pagar comisiones”, expresó Rebolledo, quien a su vez explicó que una vez ellos ejecutaban el plan de obras que se iba a establecer en un país: “Ponían en marcha las más importantes, y a cambio le entregaban unas comisiones a los gerentes, o quienes dirigían estas empresas y simplemente el presidente del país (como en el caso de Perú o Panamá) ordenaba cuál era la compañía que debería hacer la obra”.

 

Canta un “ruiseñor”

Durante meses, Marcelo Odebrecht se negó a aceptar el regalo envenenado de la Fiscalía brasileña: confesar lo que él sabía —esto es: a quién había sobornado para conseguir contratos buchones— a cambio de rebajar la condena, de 19 años.

 

Al final cantó y delató, consiguiendo rebajar diez años su sanción. Con él, otros 77 altos cargos de la empresa se presentaron también a dar nombres, fechas y cuantías a la policía, a fin de conseguir años de libertad.

 

Una vez que las investigaciones se pusieron en marcha, nada iba a impedir que la ola de testimonios siguiera arrasándolo todo. Desde Estados Unidos, pasando por las fiscalías locales, ya afecta, al presidente colombiano Juan Manuel Santos y a varios expresidentes de Perú: Alan García (1985-1990 y 2006-2011), Alejandro Toledo (2001-2006) y Ollanta Humala (2011-2016). Incluso ha rozado a Felipe Calderón. “Odebrecht empleó una secreta, pero totalmente funcional, unidad de negocios de la empresa, que sistemáticamente pagó cientos de millones de dólares para corromper a funcionarios del gobierno, en países de los tres continentes”, afirmó en diciembre de 2016 Sung-Hee Suh, fiscal general asistente de la División Criminal del Departamento de Justicia norteamericano.

 

En el otro extremo, la compañía Odebrecht firmó ese mismo año un acuerdo de lenidad con las autoridades locales, por el cual se comprometió a pagar cerca de mil 960 millones de dólares.

 

Señalamientos en Venezuela

De las 12 naciones que Odebrecht pagó por sobornos, Venezuela ocupa el segundo lugar con 98 millones de dólares, a lo que Luisa Ortega Díaz, ex fiscal general de la República, informó tener “todas las evidencias de grandes casos de corrupción que involucran a altos jerarcas del gobierno venezolano. Cualquier prueba que comprometa al gobierno va a ser destruida, en consecuencia yo estoy preservando estas evidencias, de modo tal que pueda haber justicia”, expresó.

 

Por otro lado, el fiscal general de la República designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Tarek William Saab, ordenó una averiguación sobre el caso, y este 11 de octubre señaló a los implicados: “Se solicitan medidas cautelares contra los ciudadanos: Jorge Faroh Cano, Sergio Ferraz y Maryorie Garboza y contra las cuentas bancarias, bienes activos de la empresa Odebrecht en Venezuela, que fueron acordadas”, indicó.

 

Según Saab, había un contrato entre las partes “que revela que el bufete era el que ejecutaba la corrupción existente en el Ministerio Público, bajo el mando de Ortega Díaz”.

 

En otra comunicación, Odebrecht negó categóricamente haber pagado 100 millones de dólares por medio de una empresa española a un directivo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

 

“Odebrecht afirma que no procede la acusación de pago de US$ 100 millones a ningún funcionario, y que tampoco hizo ningún pago por ese monto, directa o indirectamente, a través de terceros o en su nombre, a la empresa española TSE Arietis, citada por la ex fiscal”, dice la empresa brasileña en un comunicado entregado a EFE.

 

Para Rebolledo lo importante es que se investigue a quien sea responsable. “Si hay responsabilidad por negligencia en la investigación, por inobservancia, o por encubrir que se investigue a quien se tenga que investigar, porque la corrupción no tiene color político, la corrupción solo tiene aliados de turno. Lo relevante es responderle al Estado venezolano con hechos, con pruebas y sanciones”, afirmó.