La Anécdota

La suerte de Linares Alcántara

24 agosto, 2018 | 12:00 am

La labor que realizan los liberales se les descuadra: don Cipriano más temprano que tarde, por su vida dispendiosa, tendrá que abandonar el poder, y ellos aspiran a heredarlo. ¿Pero y ahora Gómez? Instrumentan entonces contra este el movimiento de la “conjura”, para que cuando Castro se vaya, Gómez ya no esté. Los jefes del plan son los generales Francisco Linares Alcántara y Román Delgado Chalbaud.

La intentona fracasa, y Castro a poco enferma; viaja a Berlín en noviembre de 1908, a operarse el riñón que le supura; pero deja a Gómez encargado del poder y aun cuando dentro de los cálculos de éste está el de cogerse el coroto, no lo manifiesta. Los liberales amarillos lo empujan y él hace creer que va a la zaga de ellos.

Un lustro más tarde, Gómez ha enganchado en el aparato del Estado a la gente del Táchira y sus “sagradas” se dispersan por todo el territorio del país.