Responsabilidad social

La RSE y las alianzas estratégicas

21 octubre, 2016 | 10:19 am

La responsabilidad social corporativa es una decisión de negocios. No porque es algo bonito o porque la gente nos obligue… sino porque es buena para el negocio”

Niall Fitzgerald

 

 

Karina Sabio

@karisabio

www.grupoksrse.com

 

 

Cuando se habla de desarrollar un programa de responsabilidad social empresarial, la mayoría de las empresas suele pensar en alianzas con organizaciones sin fines de lucro, fundaciones, organizaciones de base y gobiernos, considerando muy excepcionalmente a otras empresas para estos fines, lo cual resulta al menos extraño si tomamos en cuenta que existen cámaras que agrupan a las organizaciones empresariales y desde las cuales se podrían canalizar estas sinergias para el logro de los objetivos comunes.

 

Las razones para esto son muchas, y van desde el desconocimiento hasta la desconfianza. Las alianzas estratégicas en otros ámbitos son más comunes y normalmente resultan beneficiosas para las empresas involucradas y de esto podemos mencionar varios casos mundialmente reconocidos como el de Starbucks y Pepsico cuyo resultado fue lograr embotellar, distribuir y vender la bebida a base de café frappucino por todo el mundo o el caso de Samsung Electronics que ha desarrollado alianzas estratégicas con un sinnúmero de empresas  como Nokia, Alcatel, Sony, IBM, Intel, Microsoft, Toshiba, entre otras.

 

Sin embargo, y a pesar de los muchos casos de éxito y beneficio alcanzado, son muy pocas las empresas que deciden establecer este tipo de alianzas para el desarrollo de programas de RSE, lo cual repercute muchas veces en el impacto positivo que las estrategias de este tipo puedan significar, sobre todo en temas sociales graves como el hambre, la deserción escolar, la violencia de género, insalubridad, falta de vivienda, atraso tecnológico, etc.

 

La acción conjunta de las empresas podría ayudar a mitigar los efectos adversos que estos problemas generan tanto en lo individual, como en lo colectivo, evitando la atomización de los recursos en distintas acciones aisladas y aprovechando las fortalezas de cada una de las organizaciones involucradas. Pero para que esto funcione hay varios factores a tomar en consideración:

 

-Mantener la confianza intacta entre los aliados: esto se logra con reglas claras, comunicación y negociación. Las imposiciones en este tipo de acuerdos acaban con la relación entre las partes.

 

-La reputación de la empresa con la cual se va a establecer la alianza estratégica: La mala reputación de un aliado podría dañar tu imagen.

 

-Establecer roles y alcance de cada una de las empresas aliadas en el desarrollo del Programa.

 

-Definir mecanismos consensuados de control y supervisión de tareas, así como la rendición de cuentas.

 

-Fijar reglas claras en cuanto a las modalidades a usar para la difusión de avances y resultados del programa a desarrollar, al igual que la imagen gráfica que tendrá la estrategia conjunta.

 

Expuesto esto, no hay excusas para no motivarse a ejecutar un programa de este tipo. Estas alianzas son especialmente beneficiosas para las PYMES que con frecuencia no hacen responsabilidad social empresarial alegando la escasez de recursos. Aquí se abre una ventana donde estas organizaciones podrían generar alianzas multisectoriales y multinstitucionales para ser socialmente responsables.