Ultrasecretos

La nueva Constitución cubana

17 agosto, 2018 | 12:00 am

El reportaje, que en verdad es un expediente a la revolución cubana, está escrito por la brillante periodista Fabiola Santiago.

El trabajo comienza con gritos de alegría, porque Cuba quiere que cubanos americanos participen en la redacción de la nueva Carta Magna.

A veces quienes leemos confundimos si hay en el texto una cátedra irónica o si la periodista trata de jugar con el proyecto que llama robotlucion.

Gracias a Cuba escribe la colega.

Llama a no reparar en pequeñas cosas en estos momentos históricos y se lanza con su lista, que copió a continuación, con la venia de Fabiola estas son sus propuestas a Raúl Castro.
Lean este texto.

1. El himno nacional
Propongo reemplazarlo con La Ceiba y la Siguaraya, la versión de Celia Cruz y la Sonora Ponceña, por eso de que Cuba y Puerto Rico son de un pájaro dos alas y porque en la “Isla del Encanto” también nos dieron refugio. Además, en vez de al combate corred bayameses, ya es hora que cantemos como Celia: Mi rumba nadie la calla… Y La Ceiba y la Siguaraya ya tiene su grupo en Google y sus seguidores.

2. Cambio de moneda nacional
De ahora en adelante, todos los billetes de a peso tendrán la foto de Pitbull. El movimiento de la cintura puede subir el valor. Los de cinco con Willy Chirino por mantenernos la fe viva tantos decenios con su canción “Ya vienen llegando”. A Gloria la ponemos en los de 20 por su bipartidismo y la canción “Mi tierra… ¡bella, santa!” La eterna guarachera de Cuba va para los de 50 y el inolvidable Compay Segundo del Buena Vista Social Club, por el aguante y el swing, le asignamos el billete de 100.

3. La educación
A cualquier niño que muestre ideas políticas se le comprará un traje y un pasaje de ida a Alemania, y no podrá regresar nunca al país. “Eliancito” queda vetado de aspirante a puesto de maestro, lo siento, pero le ofrecemos una beca en el Miami Dade College para que se modernice; tal vez quiera ser artista.

4. Los CDR
Los Comités de Defensa de la Revolución serán sustituidos por equipos del Geek Squad de Best Buy en cada cuadra, para que ayuden a la gente con problemas técnicos para conectarse a Internet. Les cambiaremos el nombre y ahora serán los Comités de Defensa de la Robotlución. Esto será muy necesario, pues propongo que se les regale a los reformistas un televisor de alta definición bien grande y a todo meter por el servicio prestado a la patria.

5. Nueva libreta de abastecimiento.
A la libreta hay que hacerle un app de móvil, pero ya. Y que tenga un “ping” como Tinder para intercambiar porno por comida en los malos tiempos.

6. El turismo
Al llegar, todos los americanos recibirán un nombre cubano que empiece con Y. Como compensación por darnos un empujoncito con el embargo, les asignaremos una playa nudista solamente para ellos donde sólo se hable inglés. English-only, please. Eso, además de poner un Pizza Hut y un Burger King en cada centro turístico, desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta Maisí. Con eso y una torrecita para Donald Trump ya queda liquidado el embargo.

7. Cada cosa con su nombre
Desde ahora, la palabra “gusanos” se queda donde debió estar siempre, enterrada.

8. Las fechas patrias
De ahora en adelante, tocaremos música de Celia y Compay —juntitos en el cielo y en Cuba— cada 10 de octubre, cuando Carlos Manuel de Céspedes liberó a los esclavos en 1868 e hizo llamado para quitarnos a España de encima. El 24 de febrero, cuando lanzamos otra guerra con El Grito de Baire, podríamos ampliar las opciones musicales trayendo a Albita a cantar “Qué culpa tengo yo”, y a Los Sobrinos del Juez con su salsificada versión de la música disco americana. El reguetón, el cubatón, el rockason y todo lo demás tienen el resto del año, pero a “Silvito” hay que retirarlo. Y el lemita de que “Seremos como el Che”, desmáyalo. Debemos repetir en todos los actos: La nueva Cuba no es chea. La nueva Cuba no es chea. Y que se grite también entre las chongas de Hialeah el 20 de mayo.

9. Misceláneas
La jutía (Capromys pilorides) será reconocida como un animal de servicio (incluida United, si quiere volar pa’cá.)

A cada cubano que entregue tres Chevy Belair del 1957 le vamos a dar un Honda Accord del año. Los americanos quieren sus carros viejos de vuelta y están hasta dispuestos a dar de ñapa un power wash de Home Depot.

Finalmente, creo que es una gran idea, queridos amiguitos, venderle la isla a Apple y cambiarle el nombre a “Manzana”. Como ya no somos amenaza para nadie y ni podemos ayudar a Maduro ni a Orteguita, y Trump no nos valora… ¡Pero en la Bolsa de Valores de Nueva York es otra cosa!

Con mucho sentimiento se despide de ustedes a ritmo de bolero, Fabiola

Posdata: Hubo mucho debate sobre si la nueva libreta debe de incluir un galón de pintura al mes, subvencionado por el Estado y disponible en todos colores menos verde chillón y rosaíto. Pero sí hubo un gran consenso sobre este tema: no renunciamos a nuestros derechos como ciudadanos norteamericanos por nada, chico, ni por un chapuzón en Varadero.