Cartas del Lector

La guerra de la pulga

17 agosto, 2018 | 12:00 am

La estrategia de esta “élite” de iluminados bendecidos desde la Cuba-dictatorial es la de sabiéndose dueños de la Fuerza Armada tensar los nervios del pueblo al máximo para incitarlos a una salida violenta, desordenada y desesperada que les dé una oportunidad de ejecutar una nueva masacre, esta vez para tomar todos los espacios, matar y/o encarcelar a todo “alzado” contra el sistema totalitario a la vez que acusar al imperio del desborde de los trabajadores, pensionados, amas de casa, estudiantes y afines.

Todo parece estar previsto y preparado desde el poder para el uso de todo lo construido durante estos años para mediante la agresión consolidar el monopolio coercitivo del burocratismo. La Comisión de la Verdad, la Asamblea Nacional Constituyente, el carnet de la patria, la discriminación, el control fiscal y social, así como otros “tejidos” han conformado una “telaraña” para atrapar en el sistema a quienes cansados de esta situación de hambre y represión se subleven. Oiremos en los organismos internacionales a los criminales coreados por cubanos, nicaragüenses, bolivianos, rusos, chinos, turcos e iraníes para fundamentalmente, acusar al imperio norteamericano y sus amigos de querer apropiarse de (su) Patria mientras la derecha timorata e indecisa pedirá seguramente elecciones libres mientras los monopolistas se harán de más y más espacios.

Ahora bien, estaba “cantado” con anterioridad entonces ¿El pueblo debe rendirse? ¡No¡ y mil veces ¡No¡ cuando por el contrario debe elevar sus mecanismos organizativos defensivos a la vez que darle a la vanguardia escogida, unitaria, la conducción de este proceso de liberación nacional para una respuesta sistemática e inteligente a los planes de exterminio del tirano y sus aliados. Tarea esencial preservar esa dirección política que debe ser clandestina y dispuesta al sacrificio sin desligarse de lo cotidiano y sus problemas que le servirán para las discusiones más acertadas sobre las materias y políticas económicas sin convertirlas en rutinarias porque la sorpresa debe ser el mejor producto contra el opresor. En lo táctico la guerra de la pulga es lo más conveniente ¿Qué es esto? Consiste en no presentarle a los cuerpos represivos un grupo inmenso de opositores donde ellos puedan actuar a sus anchas, tal como ocurrió en las protestas masivas de años anteriores, y por el contrario, se trata de hacer protestas con menor cantidad de personas pero con mayor capacidad de movimiento y de repliegue.

Tony Rivera Chávez
C.I: 2.923.879