Quinto Día Online
26 de Marzo del 2017

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“Jacqueline Farías decidió que las colas son sabrosas, pues la cabeza no le da para más”

“Jacqueline Farías decidió que las colas son sabrosas, pues la cabeza no le da para más”

“La única cola que voy a hacer feliz es la del 6D, cuando iré a votar por un cambio total en la Asamblea Nacional”

“Quienes llaman a la abstención no están usando el cerebro ni el corazón”

“Cómo pudieron arruinar nuestro país cuando en estos quince años tuvimos la mayor entrada de divisas”

“La inseguridad ha afectado mi vida diaria. Siento terror en mi propia tierra. Pero no me voy del país, pues no sabría vivir en otro”

Tania Sarabia, esa gran actriz cuyas caracterizaciones ponen a reír a los venezolanos, anda muy triste por estos tiempos.

La situación del país la tiene afligida. La criminalidad reinante la mantiene aterrada y las colas la tienen indignada. La única que va a hacer feliz será la cola del 6 de diciembre, cuando irá a votar esperanzada en un cambio total en la Asamblea Nacional.

Pero no deja de hacer su vida y de cumplir sus compromisos. Cada jueves de octubre está protagonizando “Ni con niños, ni con perros, ni con Tania”, un compendio de cuatro de sus monólogos más exitosos, con el cual cierra la celebración de sus 40 años de trayectoria artística.

En entrevista para Quinto Día, la actriz revela algunas de sus angustias fuera de las tablas, relata sus vivencias con la inseguridad y comparte pareceres sobre la política, la economía y otros temas de gran interés.

-¿Cuál es el límite entre reírnos de nuestras tragedias y estallar a consecuencia  de ellas?

-No hay límites. Es una escogencia. Primero provoca estallar pero la rabia y el odio nos hacen tanto daño que mejor es reírnos. Eso nos da salud, nos oxigena el cerebro.

-Dicen que la procesión va por dentro, ¿Cuál lleva usted?

-Ver cómo mi país se deteriora cada día más en todos los aspectos.

-¿Le ha pasado por la cabeza la idea de irse de Venezuela?

-No. Yo no sabría vivir en otro país.

-¿Qué le dice a quienes se han ido o se quieren ir?

-Creo que es un asunto muy personal. Lo único que les digo es que pongan en una balanza los pros y los contras y que decidan lo que les parezca más conveniente.

-¿Y a quienes han decidido o no tienen más remedio que quedarse?

-Que luchemos por un país mejor, que ayudemos a los demás a soportar todo esto y que tengamos fe y esperanza en el futuro.

-¿Ha disfrutado muchas “colas sabrosas” para abastecerse de comida, medicinas y otros productos básicos?

-¡Ay por dios! Nunca tuvimos que hacer tanto esfuerzo para obtener esas cosas. Yo misma hago las colas. No tengo quien las haga por mí. Y no son nada sabrosas, son totalmente indignantes.

-¿Será que Jacqueline Farías la vio en una echando chistes y le pareció una cola sabrosa?

-A lo mejor fue eso… Y como la cabeza no le da para más, ella decidió que la cola era sabrosa. No le dio a pensar que yo estaba tratando de levantarle el ánimo a la gente y de contrarrestar su tristeza haciendo esa vaina… En las colas comparto con la gente, hablo, echo chistes… Comentamos dónde hay esto, dónde hay lo otro, por qué ahora es así. Que si en Quinta Crespo hay esto, en Chacao lo otro, que si en tal o cual supermercado… Eso es ahora lo que uno habla, esos son nuestros parlamentos. Ahora las mujeres no hablamos ni de hombres y no importa si el tipo montó cachos o no, lo que importa es si trajo el papel toilette o no lo trajo. ¡Eso es lo importante!

-¿Va a votar en las Parlamentarias? ¿Qué se puede esperar de la nueva Asamblea Nacional?

-Por supuesto que voy a votar. Es la única cola que voy a hacer feliz. Espero un cambio total en la Asamblea.

-¿Qué piensa de quienes dicen que hay que abstenerse y no ir a votar?

-Que no están usando realmente el cerebro… Ni el cerebro, ni el corazón.

-¿Extraña mucho, poco o nada al presidente Hugo Chávez?

-Nada.

-¿A qué cree que se debe la delicada situación económica nacional?

-Primero y principal a que quienes nos gobiernan han sido unos incapaces. Nunca tuvieron claro cómo es la economía de un país, nunca supieron qué era la revolución del siglo XXI, nunca entendieron nada y pusieron una cantidad de ineficaces para todo y en todos los sentidos.

-¿Alguna recomendación al presidente Nicolás Maduro?

-Ninguna.

-¿Cuáles medidas económicas le parece que deberían ser tomadas?

-En la medida en que el Gobierno ponga más controles la economía va en franco deterioro. Los controles lo que han servido siempre es para ahorcar la economía de un país, tanto en el caso del dólar como de la empresa privada. Mientras más controles hay, más ahorcan la economía del país y más lo empobrecen.

-¿Cómo la trata la inseguridad?

-Me ha afectado la vida íntima diaria. Siento miedo en mi propia tierra. Estoy en mi casa y me da miedo salir. Cuando salgo de mis espectáculos de noche y es algo tarde, siempre me da susto, pido que me acompañen o me quedo durmiendo en la casa de una amiga. Me han robado dos carros y me han tratado de robar celulares, bolsos… A mi hija le hicieron un secuestro express. A la madrina de mi hija, mi mejor amiga, la secuestraron toda una noche y le vaciaron el apartamento… Nooooo, papá, la lista es interminable. Ahorita, a quien no hayan robado es la excepción de la regla.

-¿Cómo es la Venezuela con la que sueña?

-Sueño con un país con democracia, igualdad de oportunidades para todo el mundo y que la gente pueda sentirse segura. La inseguridad y la escasez son las dos cosas que más nos han angustiado. Conozco gente que se ha muerto porque no ha encontrado sus medicinas. Este es un gobierno indignante.

-¿Estamos cerca o lejos de esa Venezuela?

-Eso no lo sé, mi amor. Yo no soy adivina. No tengo una bola de cristal. Pero espero y deseo estar cerca de ver ese cambio.

-¿Al momento de actuar pasa el suiche y se desconecta de la realidad o le cuesta trabajo concentrarse?

-Me tengo que desconectar, porque si no, no puedo representar a mis personajes.

-¿Eso le resulta fácil?

-Lo hago por hábito, por demasiado trabajo profesional, demasiado tiempo tratando de conectarme con mis personajes y sus sentimientos, lo cual me exige altos niveles de concentración.

-¿Cómo va la presentación de sus cuatro monólogos en uno?

-Yo los llamo cuatro cubitos o cuatro concentrados. Porque ahí hago “Tania en pelotas”, “La coleccionista”, “Tania en cinco movimientos” y “La Tía Chucha”, que son concentrados de esos monólogos. Me acompaña el actor y cantante Carlos Jorgez. Para mí es un reto porque tengo que cambiarme el suiche cada quince minutos.

-De las novelas y obras teatrales que ha protagonizado, ¿Cuáles la han marcado para siempre?

-De las novelas, “Cosita Rica” me marcó a mí y marcó al país. Hice el personaje de ciega, “Mamá Santa”, que me dio mucha popularidad y me dio como actriz un rango mucho más que otros personajes. En el teatro, “El Día que me quieras” y “Acto cultural”, donde tuve la suerte de que José Ignacio Cabrujas me pidiera hacer los personajes  “Matilde” y “Purificación Chocano”, que me dieron mucha luz y me abrieron las puertas para entrar en este mundo. Y últimamente, “Ay Carmela”.

-¿Hasta cuándo la veremos sobre las tablas?

-Mientras tenga memoria y me sigan llamando.

-¿Se siente fuerte de espíritu y físicamente?

-Me siento muy fuerte, con mucho que dar. Cada día maduro más. Me doy cuenta y me entristece que estemos tan lejos de hacer el teatro que hacíamos antes: Clásicos como  Shakespeare, Moliere, Lope de Vega, Alarcón, Arthur Miller, sainetes, musicales, festivales de teatro, dramaturgia norteamericana, tantas obras, y me digo: ¿Cómo perdimos todo eso? Me da dolor que mucha gente se haya tenido que ir a pasar trabajo en otro país, desligarse de su familia, que haya muchas universidades donde no hay profesores y los salarios son de hambre. Parece mentira. Cómo pudieron arruinar nuestro país cuando en estos quince años tuvimos la mayor entrada de divisas. ¿Qué hicieron? Deberían sentir vergüenza que ahora los niños no tengan ni un pote de leche, como pasó con mi nietico, cuya mamá se enfermó y no podía darle seno porque le dio mastitis. ¡No encontrábamos leche! La verdad que estoy triste, muy triste, me dan ganas de llorar permanentemente, pero no me quiero deprimir porque me enfermo.

Mario Villegas

mariovillegas100@gmail.com

@mario_villegas