Entrevista

Habla Ramón Guillermo Aveledo

7 septiembre, 2018 | 12:00 am

Hay que cambiar el gobierno pero en democracia

– El país que está sufriendo las realidades que estamos viviendo. Una realidad de economía deteriorada, convivencia social deteriorada y legalidad deteriorada. Yo te pongo un ejemplo perfectamente explicable, útil para explicar la situación. Ahí está la denuncia por parte del gobierno, de los hechos.

– Del atentado.
– Del atentado en la Avenida Bolívar y por un lado uno sabe que es posible que esas cosas ocurran en esta situación. Pero, por otro lado, la falta de credibilidad de las instituciones lo pone a uno a dudar si alguna vez saldrá la verdad completa de lo que pasó. Esa incertidumbre, esa falta de seguridad es jurídica, es política, pero también es económica, también es social, nadie sabe a qué atenerse. Esa es la realidad…

– Oía al presidente del Colegio de Abogados, Ivette Lugo, decía en un programa que tengo con Ricardo Salmerón, que ella estaba entre los incrédulos, porque ella dice que en el caso de Requesens no puede imaginarse que una persona esté en su casa esperando que lo vayan a buscar, si está metido en un hecho tan grave como eso.

– Y fíjate tú que en lo de Requesens y Borges, claro que Requesens, además, está detenido, pero la detención en sí misma, la sentencia del Tribunal Supremo es una cosa la decisión para detener, es una locura, pero yo quiero destacar la cuestión de la inmunidad parlamentaria, porque no es cuestión de que la Constituyente sea ilegítima o legítima, eso es otra cosa. Yo creo que es ilegítima, pero eso es otro problema. Es que la Constituyente no tiene autoridad ninguna para allanar la inmunidad.

– No es plenipotenciaria, pues.
– No, y ya te voy a decir porqué. La inmunidad de Borges y de Requesens, porque ellos no son miembros de la Constituyente. La inmunidad es una decisión que existe para proteger la independencia del cuerpo parlamentario. Por eso se requiere la autorización del cuerpo para poder juzgar a uno de sus miembros. Eso es privativo de la Asamblea Nacional, como el privativo el Tribunal Supremo después, enjuiciar.

– Ahora, frente a eso, con lo que estás planteando ¿Qué hacer?
– Fíjate, yo creo que es muy interesante también darnos cuenta que eso no es una cosa que afecta a dos políticos, a Borges y a Requesens, esa ilegalidad afecta a todo el país, nos afecta a cualquiera de nosotros. Pero además, afecta la credibilidad internacional de la República, con lo cual la solución a nuestros problemas económicos, esos que estamos viviendo todos los días, que requieren de la cooperación de la comunidad internacional, de los multilaterales, del financiamiento, se vuelve cada vez más difícil ¿Por qué? Porque nadie va a querer meterse en un país en este estado de irregularidad ¿Qué hacer? La lucha cívica de los ciudadanos venezolanos que tienen que hacer, yo creo que un gran movimiento de unidad nacional de todos los venezolanos, debe ser por rescatar la vigencia efectiva de la Constitución y rescatar la legalidad.

– ¿Ese concepto de unidad de todos los venezolanos que tú tienes? ¿Cuándo comienza a gestarse? ¿Hay voluntad en todos los sectores de oposición para llegar a eso, o hay unos pleitos entre líderes?

– Sí, hay pleitos de líderes. Mi respuesta a tus dos preguntas es sí. Creo que sí hay voluntad y sí hay diferencias entre líderes. Y creo que los líderes tienen el deber y tienen responsabilidad de poner esas diferencias que existen en sus sitios y darles prioridad a su responsabilidad principal, que es encontrar el modo de viabilizar el cambio. La unidad nacional no es sólo la de los políticos, pero la de los políticos hace mucha falta para que haya la otra. Es decir, tú tienes ahí, por ejemplo, el Frente Amplio, que es una muy buena idea. En el Frente Amplio están los políticos y están sectores empresariales, universitarios, sindicales, todos.

– ¿Y cuál es el papel que te toca jugar ahí? porque tú querrías jugar ahí ¿Cuál es el problema, o estás retirado?
– No, tú sabes que de la ciudadanía uno nunca se retira, me puedo retirar de la actividad política, pero no de la ciudadanía, eso te persigue donde vayas.

– ¿Pero tú estás retirado de la actividad política, no creo?
– Bueno, no tengo ningún cargo, digamos, pero responsabilidad siempre tengo que tener, porque soy ciudadano y debo tener responsabilidad. Entonces, uno de la ciudadanía no se retira y lo que yo les aconsejo a ellos, con los que hablo, que es con varios de ellos y de ellas, porque son mis amigos y tengo relación con ellos, les insisto mucho en esa prioridad. Identificar claramente la prioridad y no enredarse con el sencillo.

– ¿Cómo cambia esa situación? Algunos dicen “cambio de gobierno ya”, otros dicen “elecciones anticipadas”.

– El cambio de gobierno es necesario porque el cambio de gobierno es el que puede traernos un gobierno que sea creíble, nacional e internacionalmente, para hacer las cosas que hay que hacer. El equipo actual en el gobierno, es decir, no tiene credibilidad para reformar nada, ni parece querer hacerlo. Si de verdad cree su propaganda, entonces todo esto es culpa de los demás, todo eso es su culpa ajena, culpa de gente que especula, culpa de la guerra económica, culpa del extranjero. Siempre culpa de otras personas, menos de ellos que están gobernando desde hace 20 años ¡20 años enteros, por el amor de Dios! Ahora, ese cambio de gobierno yo creo que tiene que ser por los medios democráticos, que ahorita están suspendidos, están borrados por todo esto que ha ocurrido de esta especie de Golpe de Estado, de este cambio de facto que se vive aquí. Y que es, además, la causa de la situación general. Ahora, la lucha sigue y queda a los ciudadanos, que todos nosotros, al frente de nosotros, ese liderazgo político alternativo, que tiene que estar, es su trabajo, recuperar ese camino para que en el país pueda haber ese cambio lo antes posible.

– Yo he oído a personas de la oposición decir, “no, el problema es que la oposición tiene que moverse, está como dormida, tiene que salir a la calle”. ¿Tú qué piensas?
– Yo creo que hay en esa afirmación, puede que haya exageración, pero no hay calumnia, en el sentido de que hace falta una mayor actividad. Una actividad que es una combinación de distintas, una cohesión que combina distintas formas de actividades.

– Hay unas medidas que ha tomado el gobierno últimamente, y mucha gente –incluyendo a la oposición— que vienen aquí y dicen que ese es un plan devenido de Cuba. ¿Tú piensas eso?
– Pues, yo no sé de dónde vino, pero el problema es su efectividad real, porque hasta ahora yo he visto que son como ponerle remiendos y curitas a la cosa. La economía nuestra tiene una gangrena y entonces le ponen unas curitas o le echan unos calmantes o buscan atajarlo por donde no es. Es como si tú para combatir la fiebre, rompías los termómetros.