Economía

Fedecámaras advierte dificultad para reponer inventarios

19 enero, 2018 | 12:00 am

Observatorio Venezolano de Conflictividad Social registra 107 saqueos en los primeros 11 días del año

 

Ricardo Berrios aclaró que las empresas productoras de alimentos no recibieron las divisas necesarias para adquirir maquinaria y hacer mantenimiento a los equipos, “teniendo que comprar a dólar libre, afectando los costos de los productos”

 

 

Oswin J. Barrios

@oswinjoses

 

 

Este 5 enero inspectores del gobierno nacional ordenaron a 26 cadenas de supermercados bajar los precios de los productos a como estaban en la última revisión que hiciera la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), el 15 de diciembre de 2017.

 

El presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció que los rubros exhibían un precio “inflado” y responsabilizó a los agroindustriales de “fijar los precios” durante la rendición de Memoria y Cuenta 2017 ante la Asamblea Nacional Constituyente.

 

“En el transcurso de la semana que pasó, nos reunimos con los dueños de los supermercados y abastos de todo el país, ellos nos hicieron la denuncia de que les están fijando esos precios y he ordenado hacer una reunión con todos los industriales y agroindustriales de Venezuela para leerles la ley de precios acordados y obligarlos a respetarla”, expresó el mandatario.

 

Ricardo Berrios, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción (Fedecámaras) Trujillo, indica que ante el escenario hiperinflacionario, en que el Ejecutivo “no solo se dedicó a controlar los precios, sino también el proceso distributivo”, la empresa privada se ve imposibilitada de reponer su capital de trabajo.

 

“Cuando una empresa va a reponer su capital requiere multiplicar el mismo por 500%. Ante esa realidad ha habido un ajuste de precios, y la Sundde, de forma inconsulta y contra los principios democráticos del país, atenta contra el sector privado, obligándolo a colocar precios de hace 30 días, colocándolos en el abismo de la quiebra”, señaló Berrios.

 

Agregó que como consecuencia de dicha medida, las empresas no han podido reponer inventario, “generando y profundizando la escasez de bienes de primera necesidad”.

 

Sobre las empresas productoras de alimentos que requieren divisas para adquirir maquinaria, reponer materia prima y hacer mantenimiento a los equipos, Berrios aclaró que no recibieron las necesarias y tienen que comprar a dólar libre. “El Estado venezolano se empobreció porque la principal industria de la nación, debido a la ineficacia gerencial de PDVSA, cayó la producción de crudo y el flujo de caja del Estado venezolano se desplomó, es por ello que la empresa privada y el Ejecutivo ya no pueden realizar más importaciones. Para poder pescar el atún, por ejemplo, se necesitan unos equipos especiales, motores y embarcaciones. El precio de estos aparatos se ha incrementado en casi 800%, al igual que su mantenimiento y reparación. Muchos de estos son importados y hay que adquirirlos a dólar libre”.

 

Respecto al tiempo que necesitarán las cadenas de supermercados para reponer sus inventarios, el presidente de Fedecámaras explicó que si no hay confianza, “dificulto que estas cadenas de supermercados puedan reponer el inventario a la misma velocidad que venían haciendo en años anteriores”.

 

Igualmente expuso que en estos procesos de fiscalizaciones “si tu repones el inventario hoy, se fija ese precio y lo vendes, para restablecerlo el mes siguiente necesitas tres veces el capital invertido. Llega un momento en el que el negocio no es rentable. Cuando la industria deja de serlo, el empresario pierde el interés de seguir invirtiendo”.

 

Tiendas del CLAP sin rebajas

En un trabajo publicado por el portal web Crónica Uno se expone que mientras la Sundde fiscaliza los supermercados para rebajar los costos de los productos, en las tiendas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) los fiscales no pasan y gran parte de los productos tienen altos precios.

 

En el reportaje se lee que en estos comercios tienen en venta margarina a un costo de 122 mil bolívares, tal y como estaba en los establecimientos comerciales hasta el viernes 5 de enero cuando el organismo supervisor ordenó llevarla a 60 mil bolívares. Otros productos, como la salsa de tomate y la mayonesa tenían un precio de 95 mil bolívares y 120 mil bolívares respectivamente.

 

“Es una arremetida del gobierno nacional contra el sector privado. Pero estas actuaciones no solo están dirigidas contra los supermercados, pues en diciembre del año pasado también se realizaron intervenciones en tiendas donde se comercializaban zapatos, ropa, entre otros bienes, y al día de hoy esos establecimientos aun no han abierto su santamaría”, refirió Ricardo Berrios.

 

Del mismo modo destacó que el sector privado es la base del sostenimiento de cualquier país y “El Estado está para generar políticas de apoyo que coadyuven el progreso, el desarrollo y la actuación del sector industrial, ya que es este sector el que recibe en sus hombros la producción y distribución de bienes para satisfacer las necesidades de los venezolanos”.

 

El presidente de Fedecámaras Trujillo se pronunció sobre los 107 casos de saqueos en 19 estados del país que registra el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social, en los primeros 11 días de 2018. “La situación que está viviendo el pueblo es difícil, pero hay que entender que este tipo de acciones se constituyen en delitos, va en contra de los derechos humanos y de los venezolanos”.

 

Asimismo, indicó que este tipo de comportamientos atenta contra quien está generando productos, ya que “muchos de los saqueos son producto de la necesidad, pero también muchos otros son organizados por el hampa, que se aprovecha de la actividad económica para cometer sus fechorías”.

 

Berrios también calificó como saqueo cuando las personas empiezan a hacer colas afuera de los negocios a esperar la inspección de la Sundde “para raspar lo que queda de productos en esas tiendas”.

 

En relación con los acuerdos logrados por la Sundde y representantes de supermercados, en los cuales destaca el ofrecimiento de garantías para restablecer los inventarios sin temor a nuevas medidas como las tomadas a principios de año, el representante de Fedecámaras dijo que el compromiso fue de paralizar las inspecciones, al igual que la fijación de precios de diciembre y permitir una nueva estructura de costos.

 

“Ahora la pregunta que nos hacemos desde el gremio es ¿quién va a reponer los gastos del sector comercial que fue obligado a vender a pérdida? Y que la venta de su inventario no le permite reponer siquiera el 20% de su capital de trabajo”, cuestionó Berrios.

 

En ese sentido, afirmó que “estamos acostumbrados a que cuando se genera un acuerdo a nivel nacional, luego se distorsiona y se sigue actuando al margen de lo acordado. Nosotros aspiramos a que se fomente la confianza, abogamos para que el sector privado y el gobierno nos sentemos a conversar y así fijar reglas claras de juego, pero deben ser respetadas por los actores económicos. De no ser así va a ser muy difícil retomar la actividad comercial a los niveles ‘normales’ que teníamos entre noviembre y diciembre de 2017”.

 

Samán en desacuerdo

El ex ministro de Comercio Eduardo Samán, expresidente del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), órgano antecesor de la Sundde, destacó en una entrevista para Unión Radio que con las actuales medidas tomadas contra los negocios, “al que se atreva a abrir un comercio hay que hacerle una estatua porque es casi imposible operar, ¿Cómo vende, cómo trabaja, cómo paga el salario?”.

 

A juicio de Samán, la Sundde no es una institución que defiende los derechos de la gente, solo fija precios y hace que se cumplan teóricamente y con sus actuaciones está “terminando de colapsar el sistema privado de suministro de alimentos”.

 

Señaló que para comenzar a resolver el problema “debe haber leyes claras, tú no sabes cuál es la ley, si la de precios justos o la de precios acordados”.

 

Samán aseguró que no hay evidencia de que se esté avanzando en los problemas estructurales, “en la producción no se está avanzando más bien hay un retroceso, cada día dependemos más de los bienes importados, la industrialización ha disminuido y esto es con anuencia también de la oposición”.