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9 febrero, 2018 | 12:00 am

LA SEMANA. A muy pocos, y me incluyo, sorprendió la fecha del 22 de abril para la elección presidencial y la suspensión del diálogo, que como digo más adelante, las apuestas, 10 a 1, apostaban al fracaso. Eso del proceso electoral del 22 de abril estaba cantado, así algunos hubieran propuesto la fecha del primero de mayo. “Voto Salvado”, que es como llaman ahora a un rector, por un lado salva el voto y por otro, lanza un mensaje confuso. Pero esta es Venezuela. José A. Rangel Loyo, que nos envía el comentario, agrega: “Si yo fuese ese señor, ya habría renunciado al CNE. El país se ahorraría un sueldo”. ¿PERO POR QUÉ FRACASA EL DIÁLOGO? Fracasa porque nunca hubo voluntad de aceptarse mutuamente en sus propuestas. Y no se aceptan porque son dos proyectos distintos, dispuestos a ceder en lo más débil de la agenda, pero no en lo fundamental, que cada sector llevaba en la manga. Para la oposición, lo fundamental era aplazar elecciones presidenciales y la apertura del canal humanitario, y eso el gobierno nunca aceptó discutirlo. Lo suyo era lo que ya vimos desde el CNE, y el condicionamiento a su exigencia de que Trump suspendiera las sanciones, y ése era otro imposible. DIÁLISIS. Oí a Francisco Valencia en el programa de Carlos; habla de la situación de los trasplantados de riñón y la agudización en la escasez de medicamentos. El que representa a los miles de pacientes, advertía cómo, si el gobierno se decide, el problema se resolvería en dos o tres semanas. Luego anunció la muerte de siete pacientes por falta de medicamentos. Es una alerta al Ministerio de Salud. DIÁLOGO. Hay apuestas que aseguraban, 10 a 1, otro fracaso en Santo Domingo. En el gobierno, su portavoz, Jorge Rodríguez, hablaba de un papel convenido con la oposición, que contenía el preacuerdo y sus cinco o seis puntos. Julio Borges dijo lo contrario, y el presidente ambiguo de Dominicana admitió que “sí pero que no”. OTRA INTERROGANTE es dirigida al papel del señor Zapatero. ¿A quién representa y quién es el mecenas de sus viajes y hoteles, todos de primera clase? ¿Y cuál ha sido su aporte en este concierto? Para ilustrar cuál es su respuesta, los remito a un libro que me hizo llegar un periodista español. Así habla Zapatrustra es su título, y luego menciona a los 20 políticos que destruyeron a España, y uno de ellos es el personaje, a quien caracteriza como “el aniquilador de todo lo que toca”. Yo no voy a suscribir el texto de ese documento editorial, pero los españoles en la clase política se atreven a jugársela con el autor del libro. Sobre el financiamiento, me remiten a un ex banquero, que todavía no acaba de rendir cuentas en el país. ARISTEGUIETA. Leo la declaración suscrita por el ex miembro de la Junta Patriótica. Revela cómo se negó a firmar la carta en el Sebin, donde admitía que anda en algo raro contra el gobierno. A este venezolano se le puede acusar de opositor irreconciliable del régimen de Maduro, pero sería aventurado juzgarlo por instigador del odio. A sus 85 años, él admite que conspiró contra Pérez Jiménez. Irónicamente le rindieron un homenaje a Fabricio Ojeda, muy merecido por cierto, para este innegable periodista, hoy fallecido. Pero Aristeguieta tiene la misma vocación democrática que cualquier otro luchador. SAIME. Unos 32 funcionarios están presos, o los andan buscando por supuesta corrupción, en lo que se llamó “El escándalo de los documentos”. La denuncia la hizo Juan Carlos Dugarte, jefe de ese despacho. Les advirtió a los gestores que “ya su tiempo se acabó” y que les espera el mismo destino. DÓLARES. Es lo que están cobrando en negocios, y en algunos consultorios médicos. LO QUE DICE ÓSCAR ARIAS. Un lector consecuente de esta página me envió un texto del expresidente de Costa Rica. En él reflexiona y hace autocrítica de lo que han hecho o dejado de hacer los políticos latinoamericanos. ¿Por qué ahora nos quejamos de lo que no hicimos? “Y tiene razón, eso es válido para Venezuela”, me dice el remitente. VIDEO. Ese que anda en las redes y que expresa cómo está la indignación en el sector agrario del país. Son campesinos indignados, y decididos a llevar plomo, si ese fuera el caso. “Disparen si quieren”, les gritaban a unos guardias, que intentaron decomisarles un transporte de alimentos. Los funcionarios alegaban que se trataba de algo ilegal. Pero los campesinos, desafiantes, se negaban a entregar su propiedad. Estos hechos deben investigarse. MADURO insiste en que quiere reunirse con los opositores, porque desea un acuerdo de convivencia. Al CIERRE. Magglio Ordóñez escribió en Twitter “Qué casualidad que 6 árbitros en la final del béisbol eran de Barquisimeto. Causa suspicacia”, y un fanático le dio esta respuesta: “¿No te da suspicacia que de siete árbitros electorales, 5 están inscritos en el PSUV?”. Esto me lo vía el lector C.E.C.H. LA OPOSICIÓN congela el diálogo, y el gobierno calienta los motores.

 

 

 

 

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