Quinto Día Online
17 de Octubre del 2017

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Exceso de liquidez impacta al mercado interbancario

Exceso de liquidez impacta al mercado interbancario

La Superintendencia de Bancos modificó las normas para la revaluación de los inmuebles. Se mantiene congelada la emisión de bonos públicos

 

Víctor Salmerón

@vsalmeron

 

La administración de Nicolás Maduro sufre un desequilibrio donde los gastos superan al ingreso. Para ayudar a solventarlo, el Banco Central emite dinero que entrega a PDVSA a cambio de unos bonos. La consecuencia, es que cuando PDVSA utiliza estos recursos para el pago de misiones o contratistas, entre otros, en poco tiempo aumenta la cantidad de bolívares depositados en la banca y, paradójicamente, esta constante inyección de liquidez impacta a las torres financieras.

 

Al cierre del 17 de abril las entidades financieras contaban con 2,9 billones de bolívares sobre el monto que obligatoriamente deben mantener como reserva en el Banco Central, una cantidad muy elevada que equivale a 20% de los depósitos del público.

 

La cantidad del dinero ocioso en el sistema financiero es tal que el mercado interbancario, donde los bancos que necesitan liquidez obtienen préstamos de corto plazo, prácticamente no se movió durante marzo, a tal punto que durante los primeros 30 días de este mes no hubo transacciones.

 

Gracias a las operaciones realizadas el último día, en marzo se transaron 600 millones de bolívares en el mercado interbancario, una cifra ínfima que demuestra cómo buena parte del sistema financiero tiene bolívares en exceso que no puede colocar.

 

A revaluar

 

La aceleración de la inflación implica que las empresas necesitan una mayor cantidad de bolívares para operar porque el precio de los materiales es mayor, o porque los aumentos de salario mínimo incrementan el pago a los trabajadores. Pero las torres financieras solo pueden prestar de acuerdo al patrimonio y como éste no ha crecido lo suficiente porque las ganancias a reinvertir se han debilitado y los banqueros no han inyectado dinero propio en mayor magnitud, en la práctica existe un freno al crédito.

 

Para que los bancos cuenten con mayor patrimonio y puedan incrementar el crédito el gobierno modificó normas y permitió que los bancos revalúen sus activos fijos, es decir, los inmuebles. De esta manera, el patrimonio crecerá y aumentarán los bolívares destinados a prestar.

 

Analistas financieros como Francisco Faraco han alertado de que lo correcto hubiese sido adoptar medidas que obligaran a los banqueros a implementar las normas de Basilea III que se basan en la ponderación de los activos con base al riesgo y obligan a que el patrimonio tenga un componente aceptable de liquidez y disponibilidad.

 

La recesión

 

Si bien la revaluación de los activos permitirá aumentar el patrimonio y acelerar el ritmo en la aprobación de créditos, las entidades financieras enfrentan un entorno signado por la recesión y la drástica caída de la inversión privada, por lo tanto, la demanda de préstamos será limitada.

 

Un estudio elaborado por Ecoanalítica señala que “2016 cerró con la materialización de la crisis más severa que haya enfrentado el país. El PIB se desplomó por completo y la actividad económica se redujo 16,7% en comparación con el tamaño ya reducido de 2015. En términos acumulados, en un período de tres años (2014-2016) la economía venezolana ha perdido 24,5% de su tamaño real. En otras palabras, Venezuela tiene una economía similar a la que tuvo en el año 2005. Por tanto, podemos afirmar que Venezuela desperdició el boom de precios del petróleo más extraordinario de la historia y totaliza once años perdidos”.

 

Un aspecto importante es que la caída de la producción ocurre en todas las áreas de la economía. “Contrario a lo que hasta finales del tercer trimestre del año pasado pudiésemos pensar, en 2016 ningún sector presentó crecimiento económico positivo. En otras palabras, todos los sectores de la economía venezolana se encuentran en recesión y la velocidad con que puedan salir de ella dependerá en gran medida del tipo de política económica que se implemente en los próximos años”, explica Ecoanalítica.

 

El análisis precisa que “los sectores de mayor decrecimiento fueron construcción, comercios, instituciones financieras y seguros y transporte, los cuales presentaron variaciones interanuales de 47,2%, 36,9%, 32,8% y 25,8%, respectivamente. Los únicos sectores que reflejan decrecimiento de una cifra son electricidad y agua, minería y servicios del gobierno con 7,2%, 3% y 2,1%, respectivamente”.

 

En general el sector no petrolero de la economía se contrajo 18,6% y acumula un descenso de 25,6% en el lapso 2014-2016, con lo que la creación de puestos de trabajo en el sector formal ha sufrido un golpe importante porque si las empresas están produciendo menos no requieren contratar nuevos trabajadores.

 

Sin bonos

 

Otro factor a tomar en cuenta es que el gobierno mantiene paralizada la emisión de bonos públicos y los bancos no han podido canalizar hacia estos instrumentos parte de los fondos que gestionan.

 

Fuentes bancarias explican que por la disputa entre la Asamblea Nacional y el gobierno no se aprobó en el Parlamento la Ley de Endeudamiento Anual y esta situación ha derivado en que en el primer trimestre el Ministerio de Finanzas no haya realizado una sola subasta de bonos públicos, que después del crédito, son el principal destino de los bolívares depositados en los bancos.

 

Las estadísticas oficiales señalan que en el primer trimestre de este año los bonos emitidos por el Ministerio de Finanzas en el portafolio de los bancos representaban 421,6 millardos de bolívares, una cifra que se traduce en un descenso de 1,6% respecto a diciembre de 2016.

 

En el caso de las letras del tesoro se evidencia un descenso más pronunciado. Al cierre del primer trimestre el dinero colocado por la banca sumó 1,02 millardos de bolívares, una magnitud que implica una caída de 88% respecto a diciembre de 2016.

 

La imposibilidad de venderle a la banca bonos señala que el gobierno podría recurrir en mayor medida al Banco Central como fuente de financiamiento, con lo que la creación de nuevos bolívares seguirá aumentando.

 

Las cifras registran que entre el 30 de diciembre de 2016 y el 24 de marzo de este año, la deuda que tienen las empresas públicas con el Banco Central, principalmente Pdvsa, por el dinero recibido en financiamiento experimentó un salto de 30% y se ubicó en 7,2 billones de bolívares.