Entrevista

“Esa criptomoneda es un invento del gobierno”

26 enero, 2018 | 12:00 am

Carlos Larrazábal habla sobre el petro

 

El presidente de Fedecámaras dice que “el gobierno está entrampado en un mercado ideológico”, y asegura que “la economía será peor si no se atacan las causas de la crisis”

 

 

Oliver Parra

 

 

¿Qué sabe Fedecámaras de la criptomoneda “petro” que me pueda decir a mi hoy aquí?

 

-La criptomoneda de nuevo sale como uno de estos inventos que el gobierno sigue sacando para tratar de solventar el problema económico, sin abordar la realidad y sin abordar el fondo de la crisis económica. Para que cualquier medida económica funcione, tiene que haber confianza y lamentablemente la confianza es un activo que el gobierno tiene ahora en desuso. Más bien ataca y persigue a toda actividad que cree confianza, y el petro no lo vemos para nada que vaya a ser una solución a la crisis económica, como el gobierno lo aspira vender.

 

¿Qué interpretación le dan ustedes a esa orden de restablecer los precios a nivel de diciembre?

 

-El gobierno repite las mismas recetas una y otra vez, desde aquel famoso “Dakazo”. Recordemos el año 2013-2014, que acabó con la cadena de distribución de línea blanca; ahora es casi imposible para cualquiera adquirir y conseguir una lavadora, una secadora, un televisor y eso viene desde ese momento. En el mes de diciembre se dio un fenómeno similar con las tiendas de calzados, con las tiendas de ropa, que se les obligó a bajar los precios en un 50%. Muchas de esas tiendas hoy en día, ya en la tercera semana de enero, no han podido abrir sus puertas.

 

-¿Es posible eso? ¿Los comerciantes, o los supermercados, o los empresarios en colectivo pueden de la noche a la mañana volver a un nivel de precios anterior? ¿Cómo los afectan?

 

-De la misma manera como afectó cuando, en el ínterin, el salario mínimo y el cesta ticket subieron de una forma sustancial, afectando las estructuras de costo de todas las empresas, mientras se mantiene un país que no tiene una política cambiaria, donde no hay un dólar oficial y que no se entrega un dólar oficial legal desde el mes de agosto del año pasado y el precio marcador es el del mercado negro, que ni se puede nombrar, pero es el que marca cualquier activo que se vaya a adquirir en el país. Entonces, esos son el tipo de problemáticas económicas que no se abordan, y a las que no se les dan seriedad en el tema, ya que se quiere atacar las consecuencias sin atacar las causas.

 

¿Qué es lo que debe hacer el gobierno?

 

-Ellos están entrampados en un mercado ideológico, hay que desmontar el modelo del socialismo del siglo XXI en materia económica; hay que ir a un mercado libre cambiario; hay que ir a políticas que, en vez de restringir la producción nacional, la aumenten. Mientras se produzca cada vez menos, cada cosa que se produzca será más costosa y eso yo creo que lo entiende cualquier persona.

 

¿Qué nivel de abastecimiento tenemos nosotros en este momento?

 

Podríamos tener un nivel sumamente precario, cualquier ciudadano lo puede constatar en los anaqueles y lamentablemente, es una situación que no tiende a la mejor. Cuando nosotros vamos al sector primario, únicamente se sembró el 30% del área cultivable que se puede sembrar en el país en esta temporada, porque el gobierno no entregó el año pasado semillas, fertilizantes, agroquímicos, que se tienen que entregar para empezar la cosecha, a partir de ahorita, del mes de febrero. Y eso es responsabilidad absoluta del gobierno, que viene desde el momento que expropió Agropatria y lo convirtió en Agroisleña y ahora, lamentablemente, no hay insumos. Y aparte, no permite que se trance libremente para que se puedan traer las semillas y los fertilizantes a través del sector privado.

 

¿Y este año, cómo vamos a comer o cómo vamos a surtirnos nosotros, los consumidores?

 

-Bueno, ese es el grave problema que estamos viendo, porque ahorita estamos como en una tormenta perfecta: tenemos pocos suministros, pocos productos y lo que se está haciendo ahora, -tenemos la novedad- y que se ha acentuado es cómo trasladar la mercancía por las carreteras venezolanas. Hemos visto, en estas primeras tres semanas de enero, saqueos de gandolas. Se vieron saqueos de gandolas de alimentos en la zona de Los Pinos, en el estado Portuguesa; se están dando saqueos en toda la carretera Panamericana, vía Los Andes, de los productos alimenticios que vienen del Táchira, Mérida y Trujillo, hacia Caracas. Se han dado saqueos en el estado Aragua, uno de ellos de un camión cargado de pollos. Y eso está limitando a que los transportistas se muevan a través de las carreteras del país, porque el gobierno no está garantizando la seguridad para que esos alimentos lleguen a los centros de consumo.

 

¿Hubo una reunión del gobierno con el sector privado?

 

-Se dio una reunión, después del anuncio, el día lunes, del Presidente de la República que, por cierto, desdice lo que el mismo Vicepresidente había discutido el día viernes de la semana antepasada, donde se había desmontado la decisión de obligar a los supermercados a poner los precios del día 15 de diciembre. Esa medida se devolvió, pero después el Presidente la volvió a ratificar. Eso originó una reunión con la Gran Misión Abastecimiento Soberano, el día martes de esta semana, y se han dado varias reuniones donde se están abordando algunas mesas de trabajo.

 

¿Y qué ha pasado en esas reuniones?

 

-Todos los temas se tratan de abordar con mesas de trabajo que no llegan a soluciones.

 

Ahora, ¿de esas reuniones no ha salido algo positivo?

 

-Son reuniones que están comenzando, que están en pleno desarrollo. Se dieron reuniones el jueves, se dieron reuniones el viernes, y bueno, habrá que ver. Dios quiera que salgan resultados positivos.

 

¿Cómo le afecta al empresario la falta de efectivo?

 

-Eso está afectando a todos los ciudadanos en general. Si nosotros aquí en Caracas estamos viviendo este problema, tú no te imaginas lo grave que es cuando estás en el interior del país, cuando tú eres un ganadero que está en el Sur del Lago y necesitas pagar las labores del campo en efectivo, porque no hay agencias bancarias en esa zona. Cuando tú estás, por ejemplo, en el estado Sucre, donde lo vi el año pasado, donde no había efectivo para pagarle a los pescadores de la Asociación de Pescadores de Cumaná, porque le entregaban la pesca a la fábrica para que procesara la sardina, le depositaban a la cooperativa y después el banco les daba únicamente diez o veinte mil bolívares diarios, que obviamente no alcanzan para nada. Es dramática la situación: que en un país donde el gobierno ha aumentado el circulante a nivel electrónico de dinero, no existan ni siquiera billetes y el billete de mayor denominación, cuando te lo dan, ni siquiera lo puedes usar porque no hay cambio para que te den si tú gastas menos de los 100 mil bolívares que te están otorgando, es gravísimo.

 

¿Y cómo importan ustedes o cómo pagan las importaciones los empresarios?

 

-El mismo gobierno llamó a que las empresas trajeran inventarios y trajeran con dólares propios y eso se hizo, mucha gente asumió ese riesgo en una oportunidad, pero después los obligaron a bajar los precios a una tasa que no existe. Entonces hay empresas que asumen esos riesgos, otras empresas no lo asumen y las que no los asumen están cerradas.

 

De aquella reunión que hubo en el Poliedro, -¿te acuerdas?-, en la que anunciaron un plan, ¿qué pasó con eso?

 

-Mira, esos planes ninguno funciona, porque aquí estamos. Ya se recordará, cuando Rafael Ramírez era vicepresidente del área económica en agosto, hace tres años, que él dijo desde una rueda de prensa en Londres, que se iba a liberar el cambio, que había una política, y que iban a acabar con el dólar negro. En ese momento estaba a 200 bolívares el dólar en el mercado negro, y fíjense en cuánto está ahorita. Pero pareciera que lo que privan son las decisiones del sector radical, que busca una economía centralizada, de control absoluto contra todos los ciudadanos, y que básicamente todos dependamos del gobierno, a través de bonificaciones, y no a través de nuestro trabajo.