Salud

Entérese qué es la neuropatía periférica, sus síntomas y causas

21 septiembre, 2018 | 12:00 am

La neuropatía periférica (NP), es el resultado de una lesión de los nervios periféricos, los cuales provocan debilidad, entumecimiento, insensibilidad y dolor, generalmente en manos y pies, afectando a su vez otras partes del organismo.

Para comprender esta patología es necesario definir qué es el sistema nervioso periférico y cuál es su función dentro del cuerpo humano. El Sistema Nervioso Periférico (SNP) es el aparato del sistema nervioso formado por nervios , neuronas y ganglios que residen o se extienden fuera del Sistema Nervioso Central (SNC) hacia los miembros y órganos, siendo su función principal conectar el sistema nervioso periférico (SNP) con el SNC, miembros y órganos.

Es por esta razón que la neuropatía periférica puede tener su origen en lesiones traumáticas, infecciones, problemas del metabolismo, causas heredadas y exposición a toxinas. Una de las causas más frecuentes es la diabetes mellitus.

Generalmente pacientes con esta enfermedad describen sentir entre sus síntomas un dolor punzante, un escozor o ardor, u hormigueo en la zona afectada. En muchos casos, los síntomas mejoran, si los mismos se deben a una afección la cual puede tratarse, donde los medicamentos pueden aliviar el dolor causado por la neuropatía periférica.

Signos y síntomas
Para comprender mejor los síntomas de la NP, se debe tomar en cuenta que cada nervio del SNP, ejerce funciones específicas; por lo tanto el tipo de nervio afectado determinará el síntoma que se experimente. A continuación la clasificación de cada uno de ellos:

Nervios sensitivos: son los encargados de percibir las sensaciones, como la temperatura, el dolor, la vibración o el tacto, desde la periferia (piel). Los nervios sensoriales son responsables de la recogida de la información sensorial para el cuerpo, tales como el tacto. La neuropatía de los nervios sensoriales se puede expresar como:
1. Sensación de entumecimiento y hormigueo en las manos o pies (puede extenderse a brazos y piernas).
2. Ardor, dolor agudo o eléctrico.
3. Sensibilidad extrema al tacto.
4. Problemas con la coordinación.

Nervios motores: son los encargados de controlar los movimientos musculares, puede manifestarse en:
1. La debilidad muscular.
2. Parálisis.

Nervios autónomos: son garantes de las acciones internas del cuerpo, tales como la digestión de regulación, el calor y la presión arterial, los síntomas presentes son:
1. Intolerancia al calor.
2. Problemas con la digestión, la vejiga y el control de los intestinos.
3. Mareos (o aturdimiento) provocados por problemas con la presión arterial.

Causas de la neuropatía periférica:
La neuropatía periférica, que no se reduce a una única enfermedad, es el daño nervioso producido por diversas enfermedades. Entre las causas frecuentes se ubican los siguientes factores:

Alcoholismo. Personas con adicciones al alcohol, en su gran mayoría poseen una mala alimentación, lo cual genera en el organismo deficiencias de complejos vitamínicos.

Enfermedades autoinmunitaras. Entre otras de sus causas, se ubican patologías como: el síndrome de Sjögren, el lupus, la artritis reumatoide, el síndrome de Guillain-Barré, la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica y la vasculitis necrosante.

Diabetes. Más de la mitad de las personas con diabetes desarrollan algún tipo de neuropatía.

Exposición a sustancias tóxicas. La exposición frecuente a metales pesados y sustancias químicas.

Medicamentos. Ciertos medicamentos, especialmente los que se usan en el tratamiento del cáncer (quimioterapia), pueden causar neuropatía periférica.

Infecciones. Se incluyen ciertas infecciones víricas o bacterianas, como la enfermedad de Lyme, la culebrilla, el virus de Epstein-Barr, la hepatitis C, la lepra, la difteria y el VIH.

Trastornos heredados. Entre ellos la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, son tipos heredados de neuropatía.

Traumatismo o presión en los nervios. Los traumatismos, como los sufridos por accidentes de vehículos automotores, caídas o lesiones por un deporte, pueden dañar los nervios periféricos. Tener un yeso o usar muletas, o realizar movimientos repetitivos, como escribir a máquina frecuentemente, podría ejercer presión en los nervios.

Tumores. Se pueden desarrollar crecimientos, tanto cancerosos (malignos) como no cancerosos (benignos), en los nervios y ejercer presión en ellos. Además, la polineuropatía puede ocurrir a causa de algunos tipos de cáncer relacionados con la respuesta inmunitaria del organismo. Es una forma de síndrome paraneoplásico.

Deficiencias de vitaminas. Las vitaminas B (incluidas la B-1, la B-6 y la B-12), la vitamina E y la niacina son cruciales para la salud de los nervios.

Trastornos de la médula ósea. Entre ellos, la producción de una proteína anormal en la sangre (gammapatías monoclonales), una forma de cáncer de hueso (mieloma osteoesclerótico), el linfoma y la amiloidosis.

Otras enfermedades. Entre ellas, enfermedades renales, enfermedades hepáticas, trastornos del tejido conectivo e hipoactividad de la glándula tiroidea (hipotiroidismo).

Complicaciones
Dentro de las complicaciones causadas por el padecimiento de esta patología están.
Quemaduras, traumatismos y lesiones de la piel. Podría ser que no sientas cambios de temperatura o dolor en partes del cuerpo que tienes insensibilizadas.

Infección. Los pies y otras partes donde no tienes sensibilidad pueden lesionarse sin que te des cuenta. Revísate estas zonas regularmente y trata las lesiones menores antes de que se infecten, en especial si tienes diabetes mellitus.

Caídas. La debilidad y la pérdida de sensibilidad pueden estar asociadas a la falta de equilibrio y a las caídas.

¿Qué recetan los médicos para esta condición?
Para los profesionales de la salud la mejor manera de prevenir la neuropatía periférica, es que el paciente pueda controlar las afecciones médicas que ponen en riesgo a la persona, como la diabetes, el alcoholismo o la artritis reumatoide. Es por esta razón que recomiendan

La ingesta de una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras para mantener los nervios saludables.

Es necesario incluir el consumo de carne, pescado, huevos, alimentos lácteos con bajo contenido de grasas y cereales fortificados. Si eres vegetariano o vegano, los cereales fortificados son una buena fuente de vitamina B12.

Hacer ejercicio regularmente.
Con la aceptación de tu médico, trata de hacer ejercicios durante al menos 30 minutos o una hora tres veces a la semana como mínimo.

Evita los factores que puedan causar daño en los nervios
Entre ellos movimientos repetitivos, posiciones apretadas, exposición a químicos tóxicos, fumar y consumir demasiado alcohol.