Salud

Entérese qué es el deseo sexual hipoactivo

24 agosto, 2018 | 12:00 am

El Trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) consiste, esencialmente, en la falta persistente de interés por realizar ningún tipo de actividad sexual.

El trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH), de acuerdo a expertos médicos, es el trastorno sexual más común en las mujeres de todas las edades, estableciéndose como uno de los más difíciles para los médicos al momento de tratar.

En la mayoría de los casos, las mujeres con TDSH expresan que tienen una reducción significativa en cuanto a pensamientos sexuales, siendo este notable al momento de iniciar la intimidad, al esquivar los intentos de su pareja para tener relaciones sexuales.

Otro caso se manifiesta en mujeres con TDSH, las cuales, aunque no carecen de deseo, pueden estar igualmente angustiadas o molestas por la larga falta de deseo sexual.

De acuerdo al servicio de salud de Reino Unido, el National Health Service (NHS, pos sus siglas en inglés), ha expresado que la falta de deseo es relativamente común, “se estima que una de cada cinco personas pierde el interés por el sexo en algún momento de su vida y, en las mujeres, el problema es aún más pronunciado (tres de cada diez)”.

Por su parte, María José Tijeras, sexóloga, cuenta que la falta de deseo constituye, en sí, un trastorno.

“Dependerá y cambiará de acuerdo a cada persona, y para poder realizar un diagnóstico, la situación deberá prolongarse por al menos seis meses, y estar relacionada con ansiedad, angustia y dificultades en las relaciones interpersonales”, explicó Tijeras.

¿Cuál es la diferencia entre fluctuaciones normales de deseo sexual y el TDSH?
Según médicos cada mujer tiene su propia definición de lo que es el deseo sexual normal, basándose en su cultura, historial, experiencias sexuales y características biológicas. Conforme a que las mujeres avanzan en edad, es normal que decaiga su deseo sexual disminuyendo la frecuencia del acto sexual.

Consideran que muchos factores, incluyendo los de un incremento en la demanda de su tiempo (familia, profesión), a medida que su edad avanza, añadidos al mensaje cultural que las mujeres de mayor edad ya no son seres sexuales, expertos aseguran que estos cambios se vuelven todavía más problemáticos.

El TDSH es oficialmente definido como “una deficiencia o ausencia de fantasías y deseo de actividad sexual. Este trastorno debe causar marcada angustia o dificultad en el trato interpersonal. El diagnóstico de TDSH es el discernimiento clínico del médico, basado en las características de la mujer, sus factores interpersonales, su modo de vida y el ambiente cultural donde se formó.

Causas físicas
El Trastorno del deseo sexual hipoactivo interactúan diversos factores tanto físicos como psicológicos.
Especialistas afirman que el padecimiento de enfermedades como: la artritis, el cáncer, la diabetes, la presión arterial alta o los trastornos neurológicos, como el consumo frecuente de medicamentos antidepresivos, drogas y el consumo excesivo de alcohol pueden ser algunos de los causantes de la disminución del deseo sexual.

En las mujeres, los cambios hormonales pueden influir directamente en el deseo de tener intimidad.

Durante la menopausia (y también en la perimenopausia y postmenopausia) se reducen los niveles de estrógeno. Como consecuencia, disminuye el deseo sexual y también se producen cambios físicos (como la sequedad del tejido vaginal que puede dar lugar a relaciones sexuales dolorosas).

Sin embargo, destaca Tijeras, “aunque tanto los cambios anatómicos como fisiológicos ocurren de forma universal, no tienen la misma relevancia en todas las mujeres”.

La libido también puede reducirse durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre, y la lactancia.

Causas psicológicas
El estado de ánimo es un factor crucial en el deseo sexual.

La ansiedad, la depresión, el estrés, la baja autoestima, todos ellos son factores que reducen la libido.
Igualmente afectan el deseo las experiencias sexuales previas negativas, así como los antecedentes de maltrato físico o abuso sexual.

Los problemas de pareja (ya sea un conflicto abierto o la falta de comunicación) también son otro factor importante, sobre todo para muchas mujeres, en las que la cercanía emocional es vital para crear una situación de intimidad.

Tratamiento
Dado que las causas pueden ser tan diversas, no hay un tratamiento específico para tratar esta condición.

Si las razones detrás de la pérdida de la libido son principalmente psicológicas, se recomienda terapia, que puede ser individual o de pareja, o lo que se conoce en inglés como councelling, es decir, sesiones de apoyo psicológico de tendencia práctica.

“No se trata de aconsejar al paciente en las sesiones de councelling”, explica Tijeras, sino de “facilitarle información y las herramientas necesarias para tomar sus propias decisiones”.

Por otra parte, dice, “hablar de sexo hace que los pacientes mejoren hasta en un 80% sus problemas de sexualidad”.
En cuanto a medicación, por el momento no hay un fármaco aprobado para su tratamiento, aunque se han hecho pruebas con medicamentos no específicos.

Según el NHS, ciertos fármacos empleados actualmente para tratar otras condiciones han demostrado, en investigaciones y ensayos clínicos, ser efectivos para tratar el TDSH.

Uno de estos tratamientos consiste en la aplicación de un gel con testosterona, una hormona que cumple un rol importante en el deseo sexual, para aumentar sus niveles.

En todo caso, especialistas recomiendan consultar con un médico si existe preocupación por la falta de deseo sexual.

Generalmente médicos plantean que la solución puede ser tan simple como cambiar un medicamento que el paciente esté tomando por otro, o mejorar una enfermedad crónica que pueda estar afectando la vida sexual.