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El vampiro del lago, cuando el sacrificio es ofrenda de amor

9 junio, 2018 | 1:05 pm

El cine Venezolano tiene rato creciendo, y nadie puede dudarlo. Hoy nos presenta en sala un cuento policial con dosis exactas de suspenso coherente basado en el libro Un Vampiro en Maracaibo de Norberto J. Olivar, aquí no se habla de metamorfosear al conde Drácula en nuestro patio; más bien presenta una investigación real de un asesino que tenía el problemita de beber la sangre de sus víctimas. Así resultó una excusa ideal de un inteligente director llamado Carl Zitelmann (leí en una nota que es ingeniero en computación de la USB) para generar el interés desde el inicio que nos hace olvidar THE POPCORN hasta saber más allá de la meta qué pasa después.

Quizás por eso en el famosito Festival de Cine Venezolano en Mérida ganó aplausos, por su dirección de arte y vestuario.

El personaje central dice algo así: “Gozar placeres terrenales sin límites tiene como precio la sangre, que resulta la llave a la inmortalidad”. Siendo esto el aplauso final de una gran película, es decir, logramos ver antes de levantarnos de la butaca que tiene realidad la premisa.

¿El Elenco? Un correcto Miguel Ángel Landa que Dios bendiga eternamente, un interesante Abilio Torres que conozco de gran trayectoria teatral, el maestro Javier Vidal, el señor Eduardo Gulino interpretando al asesino, Sócrates Serrano que no me cuadró mucho en su personaje asignado y hasta un perro actor maravillosos llamado Musu; bajo las instrucciones de su entrenadora Samantha Blanco. ¡Ah! Y con Rodolfo Cova de productor junto a su grandiosa Factor RH (recuerden la película “Desde Allá” y sus múltiples premios).

Una producción con grandes paisajes que son grabados por drones y nos dan textura maracucha con sentimiento nacional. Muchos detalles interesantes tiene la película; por ejemplo la íntima luz que toma de la mano con los personajes, los maquillajes sudorosos, la cámara angustiada y otros muchos que prefiero lo descubra usted al ver esta gran historia audiovisual. Pero recuerden esto. “El cine inventó la estaca para los vampiros”. Otro texto de la película que nos presenta una delgada línea que vincula el mal y el bien.