Quinto Día Online
19 de Agosto del 2017

Destacada

El nuevo Dicom y la discrecionalidadd

El nuevo Dicom y la discrecionalidadd

Dos funcionarios cuentan con el poder de autorizar a las empresas a adquirir en las subastas hasta 9,6 millones de dólares extra

 

 

Víctor Salmerón

@vsalmeron

 

 

Las normas que regulan el nuevo Dicom dejan abierta la ventana de la discrecionalidad. El artículo nueve del Convenio Cambiario 38, que contiene las reglas del sistema, señala que las empresas podrán comprar hasta un máximo de 400 mil dólares mensuales, pero el artículo diez abre la posibilidad de que adquieran en las subastas hasta 9,6 millones de dólares anuales por encima de este monto, si dos funcionarios lo aprueban.

 

El artículo indica que las empresas que deseen adquirir en las subastas un monto que supere el límite de hasta 400 mil dólares al mes deberán llenar una solicitud y el comité de subastas convocará en 72 horas “un comité ad hoc que estará integrado por un representante del Ministerio de Finanzas y otro por el presidente del Banco Central de Venezuela, a los fines de su valoración. Este comité en un lapso no mayor de 48 horas contadas a partir de su convocatoria, podrá autorizar o denegar la incorporación de las referidas demandas a la subasta ordinaria respectiva en los mismos términos y condiciones requeridos para cualquier otra postura. Estas solicitudes serán hasta 9,6 millones de dólares anuales”.

 

De esta forma dos funcionarios tendrán el poder de decidir si determinada empresa, aparte del límite de hasta 400 mil dólares al mes, que se traduce en 4,8 millones de dólares al año, tiene luz verde para adquirir en las subastas un extra que puede llegar a 9,6 millones de dólares anuales.

 

Un aspecto importante es que no se establece el criterio para que el comité ad hoc decida que determinada empresa puede o no comprar este monto de dólares extra en las subastas. Además, no se establece ningún techo mensual, como sí ocurre con la norma que limita al resto de las compañías a adquirir hasta 400 mil dólares al mes.

 

Techo bajo

El artículo nueve del Convenio indica que las empresas pueden comprar hasta 400 mil dólares al mes y el monto a comprar está relacionado con los ingresos brutos “actualizados”, declarados en el impuesto sobre la renta del año previo que, en este momento, es 2016.

 

En 2016 el país sufrió una fuerte recesión y la mayor inflación desde que existen registros en el Banco Central, por lo tanto, el ingreso bruto declarado por las empresas está sesgado a la baja. El convenio indica que será “actualizado”, pero no especifica cómo será el método de actualización.

 

Es de suponer que la fórmula para la actualización incluya un estimado de inflación que el Banco Central de Venezuela no ha hecho explícito. Hasta ahora el BCV no ha informado al país la inflación de 2016, sólo se conoce que reportó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que experimentó un salto anual de 274,3%.

 

Si bien este resultado es histórico por su magnitud y convierte a Venezuela en el país con la mayor inflación en el mundo, después del estimado del FMI para Sudán, está muy por debajo de las proyecciones elaboradas por entidades financieras.

 

Las proyecciones que recopila el reporte de Focus Economics correspondientes a 2016, indican que Barclays Capital estimó una inflación de 303%, Credit Suisse 445%, Citigroup 450%, Deutsche Bank 460%, Goldman Sachs 483% y JP Morgan 764%. El propio FMI había pronosticado 720%.

 

El claroscuro

Antes de cada subasta el Banco Central establece unas bandas en las que deberá ubicarse el tipo de cambio. Hasta ahora, la banda ha tenido un piso de 1.800 bolívares y un techo de 2 mil 200 bolívares.

 

No obstante, el ministro de Finanzas, Ramón Lobo, dejó abierta la posibilidad de que en la subasta el tipo de cambio se salga de las bandas. Ramón Lobo afirmó que en caso de que “el tipo de cambio esté fuera del área de flotación que se ha establecido, se va a activar de manera inmediata la contingencia. La subasta contingente va a trabajar con el mismo mecanismo de la subasta ordinaria con una salvedad: priorizamos la demanda de acuerdo a los requerimientos de la economía”.

 

Aún no está claro cómo el tipo de cambio de la subasta puede quedar fuera de las bandas si previamente el Banco Central indica el rango en el que las empresas y los particulares que acuden al sistema deben colocar sus órdenes de compra.

 

Pero la subasta de contingencia abre otro espacio de discreción, ya que sólo se indica que en la misma se “priorizará la participación de acuerdo a criterios vinculados al sector, actividad o productos previamente definidos”.

 

El comité de subastas integrado por Pedro Maldonado, miembro del directorio del Banco Central de Venezuela, quien lo preside; Sohail Hernández, también miembro del directorio del BCV y Dante Rivas, tendrá la facultad de decidir si empresas de determinado sector o que elaboran un determinado producto, pueden comprar dólares a través de esa subasta de contingencia.

 

Si se toma como referencia el plan de los “15 motores” que quiere desarrollar el gobierno, a la subasta de contingencias podrían acudir empresas de los sectores agroalimentario, farmacéutico, industria, con vocación para exportar, minería, turismo, construcción, petroquímica, forestal, militar, comunas, hidrocarburos, telecomunicaciones, banca e “industrias básicas y estratégicas”.

 

El reglamento indica que el comité de subastas tomará sus decisiones “por mayoría simple de votos. En caso de empate, el (la) Presidente tiene voto decisorio”.