Quinto Día Online
22 de Agosto del 2017

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El mío es el suyo, General…

El mío es el suyo, General…

Como Cipriano Castro rompe con sus paisanos desde el poder (1899-1908), el líder de los tachirenses pasa a ser Juan Vicente Gómez, quien al reaccionar contra el primero, idea sujetar los otros estados andinos a la suerte de su gobierno, por lo que en 1915 unge como Presidente Provisional del septenio que finaliza en 1922, al doctor Victorino Márquez Bustillos.

 

Este abogado, oriundo de Guanare, vinculado al araujismo trujillano, a través de los Baptista, estudia su carrera universitaria en Mérida, donde en las postrimerías del liberalismo amarillo desempeña la Presidencia del Gran Estado Los Andes (formado entonces por las zonas de Mérida, Táchira y Trujillo).

 

Antes de tal interinato, Gómez ha colocado en Miraflores en 1913 al doctor José Gil Fortoul, barquisimetano y figura intelectual. Luego de Márquez Bustillos, Gómez utiliza a otro abogado caraqueño, de nombre Juan Bautista Pérez.

 

Bien, cuando el caudillo va a escoger su candidato y realiza consultas, llama a Márquez Bustillos. Cuando lo tiene frente a él, le pregunta:

 

—Doctor, para la Presidencia, ¿quién es su candidato?

 

—Mi general —le responde el abogado—, el mío es el suyo…

 

Gómez, que lleva anotado el nombre de Márquez Bustillos en uno de los bolsillos superiores de la blusa, saca el papel y se lo ofrece:

 

— ¡El mío es éste…!

 

Pero, ¿qué hubiera ocurrido si de los labios de Márquez Bustillos sale el nombre de alguien? Gómez, pensando que su hombre estaba haciendo política con terceros, seguro lo hubiera omitido, es decir, no saca el papelito de su guerrera, y escoge a otro.