Ultrasecretos

El “Caso Ramírez”, en EEUU

8 diciembre, 2017 | 12:00 am

Ni solicitó, ni le ofrecieron asilo

 

El ex embajador y ex ministro del petróleo tampoco quiere irse a Italia, donde un cuñado tiene casas

 

Hace varios días se fue a Ecuador, y hay quienes aseguran que le otorgaron permiso temporal

 

“No sería bienvenido de nuevo a Norteamérica”, advirtió un diplomático

 

 

L.J. Hernández

 

 

El lunes debe estar en la residencia oficial de la Embajada de Venezuela en Naciones Unidas, Manuel Moncada, encargado de la Misión, tras la salida de Ramírez.

 

El exministro de Energía y Embajador, abandonó Nueva York, tras enterarse de que el gobierno de Trump no le otorgaría asilo.

 

“Él tampoco lo solicitó”, dijo uno de sus allegados.

 

Empleados de la Embajada muy cerca de la sede de la ONU, entre primera y segunda de la calle 45, dijeron que el diplomático pudo despedirse.

 

Se vio preocupado, pero les garantizó a sus funcionarios que contra él había una trama para destruir el legado del presidente Chávez.

 

“Yo no hice nada que el comandante no supiera, y no utilicé el cargo de Ministro para lucrarme”.

 

“Estén seguros que no trabajaron con un corrupto”, les agregó al final de la breve despedida.

 

A esa hora en Venezuela, el Fiscal General denunciaba lo que considera una de las más grandes actividades de corrupción, en las cuales aparecían involucrados más de un centenar de gerentes y ejecutivos de PDVSA.

 

No hay hueso sano, todos los gerentes mencionados tienen una carga de responsabilidad.

 

Nada de eso, según Maduro, pudo hacerse sin conocimiento de Ramírez. El Presidente se siente traicionado.

 

Ramírez insiste en que todo es una campaña sucia.

 

La autoridad de Estados y otros órganos de investigación, incluyendo policía española, han pedido informes a bancos de Suiza y otros países.

 

Están rastreando las cuentas de Ramírez y sus familiares.

 

La gran pesquisa cae sobre Diego Salazar Carreño, un primo de Ramírez que ostentaba grandes riquezas, montado sobre sus relaciones con la empresa petrolera.

 

Salazar fue apresado y espera nuevos cargos de peculado y corrupción en los próximos días.

 

En España, la investigación incluye a un banco de Madrid, donde habrían depósitos.

 

En Andorra, Salazar había logrado librarse de un juicio después que le decomisaron 400 mil dólares, que días después le reintegraron.

 

Otro implicado en la acusación fiscal de Venezuela es Nervin Villalobos.

 

España ha dicho que no ha recibido oficialmente la solicitud de extradición. Pero desde ya, advierte que no está planteado.

 

Villalobos tendrá que responder a la justicia española, por legitimación de capitales.

 

Él tendrá que demostrar, como lo afirma, que su fortuna es de origen legal.

 

Ayer jueves, en una entrevista divulgada por BBC Mundo, Ramírez elude la polémica con el presidente Maduro.

 

Dice que no sabe lo que ocurre ahora en PDVSA, y denuncia que desde el gobierno lo han acusado de traidor, sin motivo.

 

No cree que el gobierno tenga elementos de convicción para enjuiciarlo.

 

“Lo que sí dije es que las cosas económicas iban mal y mis diferencias con el Presidente se produjeron cuando yo era vicepresidente para el aérea económica”, explicó.

 

No quiso decir por dónde anda ahora, pero se insiste en que está en un pueblo lejos de Quito, en Ecuador.

 

Respuesta de Ramírez a BBC Mundo

 

-¿Pero puede decir en qué país se encuentra? A Venezuela no ha vuelto…

No todavía. Probablemente me voy a tomar unos días de calma, porque ha sido una situación compleja. Se le quiere dar como un velo de misterio a todo esto. No hay tal misterio, sino que sencillamente quiero estar un poco más tranquilo, acompasado. La situación política en el país merece que una aproximación se haga con mucha responsabilidad, respeto. Y ahorita las cosas están muy polarizadas allá, así que voy a ir pensando muy bien las cosas.

 

¿Pero sí piensa volver a Venezuela pronto?

Sí, es lo que deseo. Tengo tres años ya fuera de mi país. Por supuesto.

 

-Usted dijo que fue removido de su cargo por sus opiniones. ¿A qué se refiere?

-Tengo una idea muy clara de los problemas que estamos confrontando. Algunos son estructurales, otros son coyunturales. Me tocó desempeñar en el año 2013 la vicepresidencia económica. El marco que se estaba prefigurando, de complicaciones en lo económico, ya tenía elementos para predecir que iba a ser muy malo para el país. En ese momento yo lo advertí, lo escribí, se lo dije a las altas autoridades del Estado, a autoridades del partido, al sector privado.

 

-En su carta manifiesta lealtad a la Revolución venezolana y a Hugo Chávez. ¿El gobierno de Maduro actúa en defensa de eso?

-No sé cómo usted percibe la gestión del gobierno; creo que se percibe negativamente. Yo sé que hay muchos sectores que están esperando que dirigentes históricos del chavismo, como es mi caso, que estuve con el comandante hasta el final, demos un salto a la oposición. No creo en el oportunismo político. Soy una persona que me mantendré leal al legado del comandante Chávez.

 

A mí nadie me va a ver haciendo un coro con los enemigos del país, ni con la oposición política. Pero eso sí, no voy a transigir en cosas que estén divorciadas de lo que ha sido el legado del comandante Chávez, por lo cual dio su vida. Uno tiene que ser consecuente con eso, cueste lo que te cueste: poner de lado tu seguridad, tu comodidad, tus privilegios políticos.

 

-¿Maduro ha seguido el camino marcado por Chávez?

No quiero hacer una aseveración de ese tipo porque no quiero entrar en una confrontación con el Presidente. Siempre me voy a manejar en el ámbito de la discusión política. Y aprovecho para decir algo: a mí me etiquetaron mi nombre con la palabra “traidor”. Creo que necesitan más de una etiqueta para destruir mi trayectoria al lado del comandante Chávez. Solo basta abordar mis intervenciones, planteamientos, escritos, para ver de qué lado estoy yo. Estoy del lado de Chávez, siempre.

 

-Usted señala discrepancias fundamentalmente en el plano económico. Pero también hay chavistas que han expresado discrepancias con la manera como Maduro ha manejado la crisis política: lo han acusado de excesivo uso de la fuerza, atropellos a derechos humanos, etcétera. ¿Usted lleva también a ese plano sus diferencias con el gobierno?

Yo he señalado en mis escritos, primero, un repudio absoluto a la violencia. Dije que me parecía que había un sesgo en el manejo de la información. Me decepcionó mucho que los medios internacionales no hubiesen condenado cuando se quemó vivo a un venezolano por parecer chavista.

 

Me pongo del lado de la defensa de los derechos del hombre, que están plasmados en nuestra Constitución. Y por supuesto que no convalido ningún atropello contra nadie, sea de la oposición o del chavismo. Entiendo que se ha fomentado y se genera una violencia que lo que buscaba eran víctimas, como parte de una estrategia política. Es muy lamentable que se haya recurrido a eso.

 

Pero cuando condena la violencia, ¿también está diciendo que discrepa con la violencia que ejerció el gobierno contra los manifestantes?

Bueno, sí, y el gobierno lo ha sancionado. Creo que nadie del gobierno ha salido a aplaudir la violencia o los excesos cometidos por funcionarios. Lo que pasa es que cuando la violencia la ejerce el Estado, tú sabes quién debe rendir cuentas. Pero cuando la violencia la ejercen grupos paramilitares, grupos encapuchados, grupos que no sabes quiénes son, entonces se impone la mayoría de las veces la impunidad. La impunidad nos hace mucho daño como sociedad.

 

¿Su salida del cargo está relacionada además a la detención de varios altos cargos de PDVSA acusados de corrupción?

No, no tiene nada que ver. Al contrario, probablemente ese señalamiento contra PDVSA tenga que ver con unas críticas que he hecho a la gestión de PDVSA. Evidentemente tengo un gran conocimiento de la industria petrolera, y desde principio de año estoy alertando que nuestra producción de petróleo cayó un millón de barriles al día. Yo cuando estaba en la industria petrolera dejé nuestra producción en tres millones de barriles, un poco más o un poco menos.

 

¿Pero en ese problema de gestión usted incluiría un problema de corrupción?

Sí, pero la corrupción primero no es exclusiva de PDVSA. Si vamos a dar una discusión de la corrupción, el día que yo vea a todas las empresas investigadas, incluyendo las privadas, diría que estamos dando una buena discusión. El tema de la corrupción tiene mucho impacto en nuestro país, desde siempre, porque básicamente nuestra economía se sustenta en captar de la renta internacional del petróleo. Nos entra una cantidad de dinero que no tiene que ver con el desarrollo de nuestras fuerzas productivas. En consecuencia, ni el sector privado, ni el sector público es capaz de absorberlo y transformarlo en algo. Entonces nuestra historia de 100 años lamentablemente ha sido la historia de quién se apropia de la renta petrolera.

 

-Hay quienes ven estas decenas de detenciones de altos cargos de PDVSA, acusados de corrupción como un ajuste de cuentas dentro del chavismo, por diferencias no desde el punto de la honestidad, sino ideológico o con el gobierno. ¿Usted lo ve así?

-Me preocupa, y creo que tiene algo de eso. Sobre todo porque ha sido concentrado solo en ese sector. Y eso me preocupa mucho porque entonces nuevamente, como he denunciado en mis escritos, se está recurriendo para el ejercicio de la política a herramientas inadecuadas; se está criminalizando la disidencia y se está estableciendo una forma de hacer política, muy mala. Ahorita es PDVSA, pero mañana puede ser cualquier otro sector de nuestra sociedad.

 

Debe presumirse siempre la inocencia, es nuestra legislación. Tiene que demostrarse que se es culpable. Y deben preservarse todos los derechos contemplados en nuestro marco jurídico y nuestra Constitución. No se pueden hacer juicios públicos, sumarios, y mucho menos se pueden hacer linchamientos morales.

 

-¿Y usted personalmente teme o tiene indicios de que pueda enfrentar cargos en Venezuela?

Si el gobierno bolivariano, el sector bolivariano o parte de él arremete contra mí, en lo personal estarían cometiendo un error gigantesco. No solamente porque soy, como lo dijo muchas veces el comandante Chávez, la cara visible de nuestra política petrolera junto a él, la cara visible de todo un momento en nuestra economía y revolución que trajo innumerables beneficios a nuestro pueblo, sino porque además se equivocan conmigo.

 

Soy absolutamente inocente de cualquier cargo de corrupción. Más bien, he llevado una vida estrictamente apegado a la conducta de Chávez, en cuanto a mi honestidad y mi transparencia. Hemos estado apegados a los más estrictos controles. No tengo nada que temer en cuanto a mi función en la administración pública. Mientras estuve al frente de Petróleos de Venezuela, nuestra empresa fue capaz de captar y entregar al Estado más de 480 mil millones de dólares. Pudimos recuperar nuestra empresa del sabotaje petrolero, y colocarla como la quinta empresa petrolera del mundo. Una empresa que haya estado carcomida por la corrupción durante mi gestión no sería capaz de operar de esa manera. Ahora, la situación actual es preocupante. El último año que yo estuve le entregué al Estado 45 mil millones de dólares. Se ha estado entregando solamente 8 mil millones de dólares. Ahí está buena parte de los problemas que tenemos.

 

-Hay reportes de que Estados Unidos le propuso un trato para colaborar con investigaciones de actividades ilícitas en Venezuela. ¿Qué puede decir de eso?

-Eso es falso. He escuchado esos rumores, sobre todo de gente que quiere romper la unidad del chavismo y acabar moralmente con los dirigentes. Todo el mundo conoce muy bien quién soy yo. Lo invito a que vea, además, mis intervenciones en el Consejo de Seguridad (de la ONU). Nadie me puede acusar de que sea una persona que ha pactado, ni con los Estados Unidos, ni con nadie. Mi lealtad está con mi país y mis ideas. Por mis ideas soy capaz de correr cualquier riesgo. Eso es lo que estoy haciendo y voy a hacer.

 

-Si no le preocupa la posibilidad de enfrentar cargos, ¿por qué no se puede saber dónde se encuentra y no ha vuelto a Venezuela?

¿-Para qué? Acabo de salir el lunes. Hoy es miércoles. No me puedo quedar en Estados Unidos, porque no tengo dónde vivir en Estados Unidos, ni tengo recursos.

 

-¿Qué le diría a Maduro?

No solamente al Presidente, sino también a todos los compañeros que tienen tan altas responsabilidades. El llamado que le haría a todos es no caer en la provocación de abusar del poder, sino escuchar todas las voces, sobre todo las opiniones como las mías que tienen la intención de ayudar a que prevalezca el proyecto bolivariano, sobre cualquier otra posibilidad.