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Dolor de rodilla en el corredor: Mitos y realidades

Dolor de rodilla en el corredor: Mitos y realidades

Hasta hace algunos años, se pensó que correr era nocivo para la articulación de la rodilla, el planteamiento de algunos médicos era, que el impacto del pie contra el suelo durante la carrera, provocaba desgaste de dicha articulación. Sin embargo, la ciencia y el tiempo han desmentido dicha teoría, demostrando que no sólo no ocurre tal desgaste, sino que si se sigue un plan de fortalecimiento adecuado, realmente se logra que la articulación no sufra

 

Isabella Díaz Blancofombona

 Cirujano General, Medicina del Deporte

 tiempovital1@gmail.com

 @tiempovital

 www.metassport.com

 

 Correr, se ha convertido desde hace unos años en una actividad practicada por gran número de personas, no importa la edad, género, clase social, lo único que importa es tener ganas de colocarse unos zapatos de goma y salir a distraerse un rato. Sin embargo, muchas personas suelen quejarse de dolor en las rodillas, independientemente del tiempo que tengan practicando este deporte (aunque generalmente son los que tienen menos tiempo corriendo, los que con mayor frecuencia se quejan de estas molestias).

Es importante saber que, las causas pueden ser muchas, (casi todas son prevenibles, excepto que haya algún tipo de accidente). La mayoría de las personas cuando presenta dolor de rodilla, le es difícil definir el lugar exacto del mismo, y eso se debe a la cantidad de estructuras en el cuerpo humano que están implicadas en dicha articulación. El lado bueno es, que en los corredores, la mayoría de los dolores de este tipo se originan por sobrecarga muscular o de tendones (algunos incluso ni siquiera están en contacto directo con la rodilla), y no por desgaste de la articulación.

Entre las causas principales de este padecimiento, tenemos:

  1. Debilidad de cuádriceps. Muy común en los corredores que no realizan de manera rutinaria, fortalecimiento del mismo. Por lo que es necesario, tener como rutina el hacer ejercicios en un gimnasio o al aire libre, dirigidos para este grupo muscular.
  2. Utilizar un zapato inadecuado. Correr aunque se ve muy natural y sencillo, depende en gran medida de los zapatos que utilicemos. Probablemente habrá quien diga que, en la antigüedad nadie corría con zapatos, lo cual es cierto. Sin embargo, la mayoría de la población utiliza calzado desde muy temprana edad. En vista de lo anterior, se ha creado toda una tecnología en la industria del zapato de carrera, ideada para compensar las diferencias que cada persona pueda presentar, según su tipo de pie.
  3. Debilidad del glúteo medio, y sobrecarga de la cintilla iliotibial. Este es uno de los principales motivos de consulta en medicina del deporte, y que se manifiesta como dolor en la cara lateral de la rodilla, de moderada intensidad, que va in crescendo, hasta hacerse insoportable tanto durante la carrera como en reposo.

 

A grosso modo, se podría decir que el dolor de rodilla es prevenible, siempre y cuando se mantenga un plan de fortalecimiento, se corra con los zapatos adecuados, y se acuda a la consulta con un médico del deporte para hacer un diagnóstico, y así trabajar en la recuperación de la lesión, lo antes posible.

 

 ¡Hasta la próxima, feliz 2017!