Ultrasecretos

Cuidado con el populismo

6 octubre, 2017 | 12:00 am

El Presidente del BBVA, Francisco González, habló en México de 15 años de desastre en un país cercano y según la versión de El País, se refería a Venezuela

 

Pero desde Caracas, Maduro ha dicho que desastre es el que tiene Rajoy en España

 

 

L.J. Hernández

 

 

El presidente del poderoso banco español Bilbao Vizcaya, Francisco González, alertó en México contra los presidentes populistas.

 

González habló en vísperas de elecciones, y parecía más un candidato, que un banquero.

 

Esto dijo González en la versión textual, divulgada por el diario español El País. “Si México elige, y espero que sea así, un presidente con conocimiento y una visión realista de lo que es México y el mundo, este país va a pegar un avance enorme en los próximos seis años a partir del año que viene”, ha destacado en un encuentro con medios de comunicación en la capital mexicana. “Si, por el contrario, quien ocupe la presidencia es una persona que tiene una visión más del pasado, muy populista, pensando que se pueden prometer muchas cosas que después no se pueden entregar… Eso sería una vuelta atrás. No puedo explayarme mucho más, pero tenemos un país muy cercano [a México], en el que lo que hemos visto en los últimos 15 años ha sido un auténtico desastre”, ha añadido González, en referencia implícita a Venezuela.

 

En su visita a la Ciudad de México, no programada antes de los sismos, el jefe del BBVA ha anunciado un aporte de 180 millones de pesos (casi 10 millones de dólares) para la “reconstrucción y requipamiento” de escuelas en las zonas más dañadas por los terremotos que han sacudido el país en el último mes. “México es una gran nación, de héroes anónimos comprometidos con su país”, ha destacado. Inmediatamente después del sismo del pasado día 19, el banco ya había donado 10 millones de pesos a Cruz Roja Mexicana para que fueran empleados, “de acuerdo con las prioridades estratégicas”. La entidad financiera, en línea con otras grandes empresas con intereses en México, también había destinado 31 toneladas de ayuda humanitaria de primera necesidad a las capas de la población golpeadas por la catástrofe. En los últimos años, BBVA ha redoblado su apuesta por México, un país que ya aporta el 46% de su beneficio global, por delante de América del Sur (18%), Turquía (14%), Estados Unidos (11%) y España (7%).

 

Pese a su preocupación explícita por el desenlace del proceso electoral de julio del año que viene, el presidente de BBVA ha incidido en su confianza en el futuro de México. “Es un gran país, con mucho poderío, mucho más de lo que la gente a veces cree. Ojalá tuviéramos más oportunidades para seguir invirtiendo aquí; todos los inversores lo desean”. Ha añadido: “[Los terremotos] han sido un gran desastre, pero también una gran oportunidad de mirar hacia adelante”. A su juicio, los dos sismos no cambian la perspectiva económica de la segunda mayor potencia económica de América Latina: “El impacto sobre el crecimiento va a ser de solo una o dos décimas”, ha remarcado. Las previsiones de los principales servicios de estudios mexicanos dibujan un escenario en el que la menor actividad comercial en las zonas afectadas lastrará la economía en el corto plazo. En el medio y largo plazo, sin embargo, la expansión será mayor gracias a las labores de reconstrucción.

 

Un día después de que concluyese, con pequeños avances, la tercera ronda de renegociación para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), González se ha mostrado confiado sobre el proceso. “No tengo ninguna duda de que se va a negociar de forma razonable, México tiene cartas que jugar para que el acuerdo sea justo y positivo para los tres países”, ha agregado. “Cuando uno pone fuerza y tiene razón, las cosas salen bien”. El presidente de BBVA ha reconocido haber tenido “dudas” en algún momento sobre el futuro del mayor tratado comercial del mundo. “Pero ahora no”, ha remarcado. “El planteamiento inicial de la Administración Trump ha sido erróneo y así se ha demostrado. Dice muchas cosas, pero luego hay que ejecutarlas. [En la renegociación del TLC] México tiene menos que perder que Estados Unidos”.

 

A su lado, el consejero delegado del segundo banco español por activos, Carlos Torres, ha desligado la posible venta de su negocio en Chile a la entidad canadiense Scotiabank, de su estrategia en Suramérica y en el resto de América Latina, incluido México. “No va a afectar en nada”, ha recalcado.

 

Aquí en Caracas, tanto el presidente Maduro como el canciller Arreaza, han advertido que el desastre es el que ha causado Rajoy en España.

 

 


 

 

 

El drama de los turistas venezolanos

 

 

En Aruba no son bienvenidos

 

En Panamá el rechazo es inocultable

 

España está por anunciar medidas

 

 

L.J. Hernández

 

 

Hace dos meses en el aeropuerto de Miami, tras descender de un avión de American Airlines, muchos pasajeros quedaron sorprendidos por una larga cola que los agentes de inmigración, pasaportes en mano, habían ordenado para los venezolanos.

 

Unos no lograron explicar el destino final. Otros, atormentados por el miedo, tartamudeaban frente al oficial que les interrogaba.

 

Un grupo confesó no llevar dólares y otro admitió que había salido de Venezuela por la situación política.

 

A este drama se agregaron diez asiáticos, que sin hablar nada de español, portaban pasaporte venezolano. Al final confesaron que no eran documentos legítimos, y que habían adquirido por mil dólares, apenas llegaron de China. Su destino final era San Francisco.

 

No llegaron. Los gringos los regresaron en el primer avión de China Airlines. Los venezolanos pasaron directo a una prisión, bajo cargos de fraude en la documentación.

 

A esa hora otro grupo intentaba pasar por Puerto Rico. “Somos perseguidos políticos”, dijeron a los policías, sin ninguna credibilidad. Al final admitieron ser víctimas de una estafa por abogados que los dirigían desde un país centroamericano. Los llamados “coyotes”.

 

En el aeropuerto de Barajas, en Madrid, una docena logró pasar sin problemas, pero dos semanas después cayeron en una redada en la Plaza del Sol, bajo acusación de atraco a un puesto de lotería y terminales. Hoy el juez ordenó prisión sin fianza.

 

El abogado, a quien trataron de contactar, no apareció. Seguramente andaba ocupado con nuevas víctimas. En Aruba y Curazao, la situación no es menos dramática. Hasta hace poco los venezolanos llegaban en lanchas o botes desde La Vela de Coro. Un trayecto corto, pero peligroso y más de una vez hubo que rescatar a los desesperados pasajeros.

 

Quienes lograban desembarcar, se quedaban por días y semanas a orillas de las playas, hasta que decidían buscar otra manera menos difícil de sobrevivencia.

 

Ya antes se enteraban que había la audaz migración, denominada “raspa-cupo”.

 

Eran quienes disfrutaban de los llamados dólares Cadivi, que cambiaban en los abastos chinos con un valor menor. Un diez por ciento. Otros sacrificaban hasta el 20.

 

Eso se acabó. Ahora la migración es otra.

 

La que llega por hambre.

 

Unos corren con suerte. Otros son deportados.

 

Hoy pocos son los que llegan.

 

Hasta hace tres meses, los venezolanos deambulaban. “Ahora hay que pagar para verlos”, dice con ironía un taxista.

 

Ahora llegan los turistas de la aviación privada. Esos que ostentan como “nuevo ricos”.

 

Ignorantes con dinero, los llaman.