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Cuesta “Dios y su ayuda” seguir tradiciones en Semana Santa

30 marzo, 2018 | 12:00 am

Comer pescado es una costumbre para la mayoría de los venezolanos durante el asueto de Semana Santa. Generalmente se acompaña con arroz blanco, tajadas fritas, vegetales o ensalada, para luego concluir con un dulce de lechosa. Sin embargo, al día de hoy se hace cuesta arriba para los nacionales extender esta tradición debido a la escasez y la inflación de los productos.

Durante la celebración del Viernes Santo los fieles católicos honran la muerte de Jesús y deciden homenajearlo con una comida familiar, donde el plato principal es el pescado, ya que según las enseñanzas de la Iglesia católica, la carne roja representa el cuerpo de Cristo crucificado.

De acuerdo con un estudio publicado en febrero de 2011 por el Grupo de Investigadores Sociales del Siglo XXI (propiedad del ahora embajador de Venezuela en Austria, Jesse Chacón) 17 millones 605 mil venezolanos eran católicos, es decir 70% de la población total en el país: 25 millones 150 mil 95 habitantes, para ese entonces.

En un recorrido realizado por pescaderías ubicadas en el estado Vargas, se pudo constatar que el costo de los peces para el consumo varía entre los 400 mil y 600 mil bolívares el kilo, esto dependiendo de la especie: sardina, 70 mil bolívares el kilo; cataco a 120 mil bolívares por kilo; tahalí 280 mil bolívares por kilogramo; corocoro a 300 mil bolívares; lebranche, 350 mil bolívares y el atún 480 mil bolívares el kilo.

Pescadores atribuyen el aumento de los precios al alto costo de los insumos de pesca, falta de carnada y los muelles destrozados a causa del mar de fondo que afectó recientemente las costas de la entidad.

En el occidente del país, específicamente en el estado Trujillo, el pescado fresco se cotiza en 700 mil bolívares, equivalente a casi la mitad del salario mínimo integral (1 millón 307 mil 546 bolívares), decretado por el presidente de la República, Nicolás Maduro, el jueves 1 de marzo, a través de Facebook Live; así pasó el sueldo mínimo de 248 mil 510 bolívares a 392 mil 646 bolívares, y el bono de alimentación de 549 mil bolívares a 915 mil bolívares.

El aumento representa un incremento del 58% del salario mínimo total y alcanzaría para comer un día de los 14 que restan para cobrar la quincena siguiente.

Para completar el almuerzo tradicional en la Semana Mayor, hace falta agregar ensalada, yuca o plátano. Una familia de cinco personas debe disponer de al menos tres salarios mínimos (3 millones 922 mil 638 bolívares) para cumplir por un día esta costumbre, dejando de lado la preparación de dulces como el majarete o el arroz con leche.

En el estado Táchira, usuarios de la red social Twitter se quejaron del encarecimiento de las especies marinas que consumían durante el reposo litúrgico . Por ejemplo, el pescado tradicional que se prepara en Semana Santa es el bagre rayado (salado) de mar, que tiene un precio no menor a un millón de bolívares el kilo, en el único lugar donde lo vendían, hace una semana.

El bagre de río se consigue en la entidad tachirense a un costo de 300 mil bolívares en adelante el kilo, eso si se paga con dinero en mano, mientras que por punto de venta están en 450 mil bolívares el bocachico, el caribe y la guabina tienen un precio 200 mil bolívares, la curvina a 450 mil bolívares y el coporo tiene un precio que ronda los 200 mil y 260 mil bolívares.

“La gente lleva el de 200 mil bolívares porque es más barato. El pescado de mar no lo traemos porque está demasiado caro y la mayoría de la gente no lo va a poder comprar”, comentó Carmen Herrera, que a su vez destacó que las ventas en comparación con el 2017 han disminuido, “el año pasado había más fuerza, ahora está más difícil la situación”, añadió.

Desde el mercado Jacinto Plaza y Soto Rosa en Mérida, usuarios de las redes sociales informaron que el pescado salado tiene un precio de 900 mil bolívares. Denunciaron que hace un mes el precio de dicho producto oscilaba entre 100 mil y 200 mil bolívares.

En el otro extremo del país la situación no es diferente. La preparación del popular cuajao oriental está en “veremos” para la población del norte, en el estado Anzoátegui.

Un cartón de huevos, proteína imprescindible para realizar el cuajao oriental, puede tener un precio de venta en el mercado municipal de Puerto La Cruz, desde 250 mil bolívares en efectivo hasta 600 mil bolívares por punto de venta. Igualmente el aliño para sazonar la preparación tampoco es de lo más accesible: la cebolla oscila entre 100 mil a 150 mil bolívares el kilo, mientras que el ají dulce está en 50 mil bolívares el kilo, el tomate marca un precio de 40 mil bolívares el kilo. Por otro lado, las bolsitas de ajo tienen un precio de 15 mil bolívares y el compuesto de monte (perejil, cilantro, cebollín y ajoporro) se cotiza en 45 mil bolívares el kilo.

En supermercados de Caracas, el kilo de jurel en ruedas está en 534 mil bolívares. El carite sierra se consigue en 961 mil 200 bolívares por kilogramo. Asimismo, el bagre lo venden a 601 mil 560 bolívares por kilo, el atún en 809 mil 27 bolívares por kilogramo, la aguja se consigue en 925 mil 559 bolívares, el cazón en 964 mil 224 bolívares por kilo, el lebranche en 483 mil 624 bolívares por kilogramo, el roncador en 424 mil 224 bolívares y el filet de sardina marca el precio de 131 mil bolívares por kilo.

Para hacer frente a esta situación, el Ejecutivo ha puesto en marcha el Plan de Distribución Semana Santa 2018, que cuenta con el despliegue de la flota de camiones que conforman la Caravana de la Sardina y la Feria Socialista del Pescado. No obstante, se entiende que surtir a más de 17 millones de fieles es una meta ambiciosa, si se toma como referencia el número de familias atendidas en 2017 por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que fueron, según su coordinador, Freddy Bernal solo seis millones, esto con irregularidades en cuanto a la frecuencia que debería llegar la caja CLAP.

Un ejemplo de inconformidad en cuanto a la obtención del pescado, distribuido por las ferias socialistas, se evidenció el lunes 26 de marzo cuando un grupo de vecinos de la parroquia El Valle, en Caracas, trancaron la avenida Intercomunal El Valle porque habían prometido venta de pescado; en efecto el camión fue enviado, según confirmaron los propios habitantes, “pero este no tenía suficiente pescado”, dijeron a la prensa.

En Venezuela, la principal fuente de divisas es Pdvsa, la cual ha registrado en febrero una caída de 53 mil barriles diarios en cuanto a su producción petrolera, ubicándose en un millón 540 mil barriles diarios que se exportan de acuerdo al informe emitido por la OPEP. Esto explica el porqué del encarecimiento de los bienes y servicios en el país: “escasez de dólares para importar repuestos”, argumentó Ricardo Berrios, presidente de Fedecamaras Trujillo.