Quinto Día Online
28 de Junio del 2017

Una opinión, Cinco temas

Concepto y procedimiento

Concepto y procedimiento

Fernando Luis Egaña

flegana@gmail.com

 

 

La idea de sacar de circulación al billete de mayor denominación, que representa el 70% de la masa monetaria, y en plena espiral hiper-inflacionaria, es una locura, o un despropósito imposible de justificar. Pero la manera como lo han impuesto, así a la carrera y en medio de la temporada navideña, es un absurdo que no admite ningún tipo de razonamiento potable.

 

En pocas palabras, tanto el concepto como el procedimiento de aplicación, para denominar esas loqueteras de alguna manera, son un tributo a la improvisación, al irrespeto, al desprecio absoluto por las necesidades de la gente. Nada de lo cual, desde luego, es de extrañar, porque la hegemonía que depreda a Venezuela es capaz de cualquier atropello.

 

 

 

01-02

 

 

 

Venezuela y Mercosur

 

Venezuela estaba llamada a ser la bisagra entre la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercosur. Y esos pasos se dieron antes de que el señor Chávez llegara al poder. ¿Qué pasó? Pues que él resolvió sacar a Venezuela de la CAN, y pretendió que su régimen fuera admitido como miembro pleno de Mercosur, al tiempo que cerraba, re-controlaba y asfixiaba a la economía venezolana y sustituía, paulatinamente, el sistema democrático por uno despótico.

 

Se malbarató en el siglo XXI una gran oportunidad por razones de desfase político e ideológico. Pero el potencial se mantiene, a pesar de los pesares. Cuando se pueda reconstruir la economía venezolana, se deberá impulsar verdaderos procesos de integración regional, continental y global. Será posible, entonces, pertenecer de verdad a Mercosur, reconfigurar la CAN e integrarse con los demás bloques económicos de América Latina y el Caribe.

 

 

 

01-03

 

 

 

Henry y Julio

 

Los estilos políticos de Henry Ramos Allup y Julio Borges no pueden ser más distintos. Pero eso no importa tanto, como el acuerdo en lo sustancial. Y en este respecto, estimo, que si no hay plena sintonía, al menos sí un consenso básico. De veras espero no estar equivocado sobre este asunto. Es muy importante que la Asamblea se mantenga, porque en el caso de un conflicto insuperable para la hegemonía, la Asamblea puede desempeñar un rol estelar, dentro y fuera del país.

 

Henry parece más osado. Julio más prudente. A Henry le sobra experiencia, pero a Julio no le falta. No son dos figuras antagónicas ni deben serlo. Se pensaba que el año 2016 sería definitivo para el cambio que la mayoría ansía. Pero no fue así. Ya entra el 2017, renovemos la esperanza. Cuesta hacerlo, lo sé bien, pero hay que sobreponerse a las dificultades y encararlas con toda la energía posible.

 

 

 

01-04

 

 

 

El venezolano sufriente

 

Se está generalizando la opinión de que Venezuela sufre la peor crisis desde su Independencia. Más que una opinión, es una realidad que se hace más gravosa con los días. Y el mayor sufrimiento lo padece el pueblo más necesitado, el pueblo pobre, el que está a merced del hampa, la escasez, la hiper-inflación y el desprecio absoluto a sus derechos por parte del poder rojo.

 

La brecha entre ese pueblo y la jerarquía de la hegemonía es oceánica. De la boca para afuera, esos jerarcas se ufanan de representar al pueblo. La verdad es muy distinta: cada día lo aplastan más, y no les importa reprimirlo y acosarlo, con tal de intimidarlo y tratar de que se arrodille ante el continuismo. ¿Lo lograrán de manera indefinida? Sinceramente, no lo creo.

 

 

 

01-05

 

 

 

Un nuevo santo

 

Todos somos pecadores. Todos. Unos más o mucho más que otros.  Pero hay seres humanos que luchan a fondo para crecer en el amor a Dios y en el amor al prójimo. Esa es la santidad. Esos son los santos. Monseñor Javier Echevarría, obispo y Prelado del Opus Dei era una de esas personas, entregadas por completo al servicio de los demás. Fue sucesor de dos grandes hijos de la Iglesia, San Josemaría Escrivá y Álvaro Del Portillo. Y fue un sucesor digno y fiel, en todos los sentidos de esas expresiones.

 

Acaba de morir en Roma, ya cumplidos los 84 años de edad. Su principal colaborador, monseñor Fernando Ocariz, ha dicho que “se nos ha ido al cielo una persona buena”… Tiene razón. ¿Acaso habrá mejor elogio que ése? Una persona buena. De eso se trata la santidad: de la capacidad de crecer indefinidamente en el amor a Dios y al prójimo, sobre todo a los más cercanos. Por eso, con la muerte de don Javier, el cielo tiene un nuevo santo.