Salud

Cómo proteger tu cabello de la caída y resequedad

5 marzo, 2018 | 2:53 pm

Los químicos, el humo y la contaminación son agentes nocivos para tu cabello, ya que lo resecan y lo vuelven quebradizo y frágil. Para mantener la salud de tu cabello lo mejor es seguir algunos consejos prácticos, que te permitirán mantenerlo fuerte, saludable, y por supuesto, hermoso.

Reduce el uso del champú anticaspa. Según algunos dermatólogos, el champú anticaspa contiene anti fúngicos y otros componentes para absorber la humedad, que resecan y maltratan el cuero cabelludo, por lo que se recomienda dosificar su uso a solo dos veces por semana.

Los champús o productos para el cabello que se encargan de mantener el color de algún tipo de tinte cumplen casi la misma función de absorber la humedad, ya que poseen una gran concentración de químicos que resecan el cuero cabelludo, por su función de mantener la pigmentación. De la misma manera, pasar mucho tiempo al sol, fumar en exceso o en lugares donde exista mucho polvo contribuye a maltratarlo.
De la misma manera, cuando se trata de comezón, una vez que hemos descartado las causas comunes (como los piojos o algún problema dermatológico), entonces es normal asociarlo a problemas de estrés, ya que es la causa asociada más común a problemas capilares o pérdida de cabello. Este podemos encontrarlo en dos formas:

El estrés recurrente, en el cual el picor y la irritación aparecen en cosas puntuales, por ejemplo alguna temporada de exámenes, o en días en que sentimos preocupación por algún problema o algún tipo de presión particular. Es común ya que al estar ansiosos por alguna razón, estos síntomas somatizan en nuestro cuerpo, volviéndonos más susceptibles a cualquier irritación dérmica.
El estrés postraumático, en el que nos vemos afectados por algún suceso traumático, bien puede ser un accidente o la pérdida de un ser querido. En ese caso la pérdida de cabello también es una manera de somatización.

En conclusión, nuestro aspecto físico –cabello incluido- es también un reflejo de cómo nos sentimos anímicamente, ya que las emociones suelen traslucir al cuerpo físico. Una buena manera de prevenir estos síntomas, físicos, anímicos y medioambientales es incrementar la ingesta de complejos vitamínicos ricos en hierro, cinc, evitando el uso indiscriminado de químicos para el cabello, y llevando un ritmo de vida tranquilo y saludable.