Quinto Día Online
24 de Septiembre del 2017

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Cómo proteger a nuestros niños

Cómo proteger a nuestros niños

Lo explica la psicóloga Yelena Yáñez

 

La influencia de las redes en la conducta infantil

 

 

Ángel Oviedo

 

 

Aquí hay una declaración suya donde dice que está alertando sobre el estrés infantil en el aula.

-Es una exponencial que voy a dar. Cuando decimos ‘en el aula’ es que vemos a los niños en un taller dirigido hacia docentes y por eso lo he estado conversando a nivel de los medios.

 

-¿Y de dónde viene, en qué consiste ese estrés infantil?

-Bueno, realmente son varios elementos importantes: nuestros niños forman parte de nuestra vida cotidiana, nosotros no vamos a involucrarnos en lo que es el estrés adulto, pero sin dudas si los padres y los maestros estamos todos en un estado de estrés, los niños son los primeros que absorben ese estado emocional. Es muy importante hablar de esto, porque en la práctica clínica yo estoy más dirigida a parejas de adultos, pero últimamente tanto en el Colegio de Psicólogos como en nuestra consulta diaria, vienen muchos más padres trayendo niños con un alto nivel de estrés. Y dices, ‘bueno, normalmente esa no es la razón de ser de una consulta infantil, los niños vienen por otro tipo de dificultades’ y no es el estrés básicamente el más importante, como determinante de los cambios en los comportamientos infantiles. Sin embargo, en los últimos tres años básicamente, ha habido un incremento importante del estrés en nuestros niños.

 

-¿En cuánto se ha incrementado?

-Dar cifras es muy difícil, pero es muy importante decir que hay una gran población que viene a una búsqueda de soluciones y de ayuda psicológica. Y los maestros están solicitando mucha ayuda. ¿Qué hacemos con estos niños? Antes era específicamente para un niño que tenía déficit de atención, para un niño que tenía un síndrome del espectro autista o asperger, pero ahora son niños estresados. ¿Y cuáles son los elementos? Básicamente que en este momento se está generando mayor estrés en nuestros niños. Es novedoso, y podemos decir varias cosas, no solamente la situación sociopolítica actual, en la que nuestros niños no escapan de escuchar y ver lo que está pasando. El estrés que hay en los padres, sobre si puedo ir a trabajar; no puedo ir a trabajar; hay marchas, no hay marchas; hay trancas, no hay trancas; qué es lo que pasa, hay votación, no hay votación, eso los niños lo están recibiendo, pero básicamente hay varios elementos que son totalmente nuevos en la consulta clínica sobre niños. Una es: mis amigos se van del país y me quedo sin amigos. Esas son cosas totalmente novedosas. Casualmente alguno podría irse, pero los amiguitos que normalmente los niños tenían a lo largo de toda primaria, luego bachillerato hasta graduarse, con una que otra movilidad, normalmente era el mismo grupo. Esa migración ha hecho que los niños se sientan muy estresados. Otra es el recorte del período escolar. Hay muchos días sin clases, cuando tienen clases les mandan tareas adicionales, les mandan exceso de tareas en casa para poderse poner al día, con el horario completo de las clases, además de actividades extras para poder culminar el año escolar. Luego, que son elementos nuevos, eso no ocurría en el promedio y, finalmente si los demás se van, ¿será que yo también me puedo ir? Y esa conversación con los padres, ‘nosotros no nos podemos ir, nosotros estamos aquí’ representa un gran miedo, totalmente desconocido en nuestros niños. Como si la posibilidad fuese afuera y no aquí.

 

-Ahora bien, ¿cómo identifica un padre que su hijo está estresado, o un maestro que el alumno esté estresado?

-Sin dudas estamos en un país enfermo psicológicamente y es muy duro este planteamiento que estoy diciendo, pero estoy hablando de nuestra población venezolana. Estamos todos bastante enfermos, estamos muy estresados, tenemos una gran dificultad de manejar nuestras emociones, entonces andamos molestos, andamos muy críticos y en mi opinión muy personal, muy particular, los venezolanos ya no estamos divididos ni estamos parcializados mitad y mitad. Creo que estaríamos más cercano hacia el 80% de descontento, de rabia, de perturbación emocional más allá de nuestras creencias políticas. Hay mucha insatisfacción porque la calidad de vida ha sufrido una terrible caída y pérdida y no solamente los ciudadanos estamos mal, sino que indudablemente somos los primeros, como adultos, ejemplo de nuestros niños. Nuestros niños nos están viendo mucha rabia, mucha adicción a las redes sociales y eso hace que estemos todos con la rabia a flor de piel, muy críticos y que estemos duros, con razón o sin razón. El punto es que no estamos en paz y cada vez tenemos menos momentos de bienestar.

 

-¿Y cómo los identifica?

-¿Cómo lo identificamos? Sin ser psicólogos, cualquier ser humano padre y maestro puede ver en nuestros niños dificultades en las rutinas diarias, cotidianas. ¿Cuáles son estas rutinas? El dormir, el comer, el aseo diario. Cuando nosotros vemos en nuestros niños dificultades, bien sea por incremento o por disminución en la alimentación, y ahí hablo si come de más o come de menos, independientemente si hay comida en casa, cuando duerme de más o duerme de menos, ya, esos son elementos importantes para saber que algo está pasando con el niño. Y no se trata de una mala enseñanza en casa, o si el niño duerme todo el día y pasa toda la noche viendo televisión o en las redes sociales. Eso no es una alteración en cuanto a la cantidad, sino que además no puede dormir. Que un niño no pueda dormir, ya es un gran indicador de estrés. Cambio en sus hábitos diarios de ir al baño, de bañarse, de ducharse, pero vemos en niños grandes, entre 8 y 10 años, que han comenzado a tener poco control de sus esfínteres, cuando eso es en la primera infancia. ¿Qué está pasando? ¿Por qué hay una regresión en ese tipo de conductas? Comerse las uñas, halarse el cabello, dejarse algunas áreas blancas en cabello, en la cabeza de tanto que se lo halan, eso tiene un nombre, pero no lo vamos a decir aquí clínicamente, sino que entendamos que hay niños muy estresados que están teniendo comportamientos que se observan como parte del estrés. Cambio en sus hábitos de estudio, disminución en su desempeño académico, mucho miedo para salir, miedo porque a los padres los han atracado. Entonces tienen  miedo de salir en carro o en carrito, en camionetica, etc. Ese miedo es exagerado.

 

-¿Cómo afectan las redes sociales o contribuyen a ese estrés de los niños y qué hacer?

-Eso es un gran invento, es una maravilla, pero al mismo tiempo es un demonio. Es indudable que nuestros niños tienen acceso, bien sea porque muchos ya tienen teléfonos celulares o tienen acceso al teléfono celular de sus padres o a las computadoras del colegio y de la casa. Entonces dejamos de tener actividades, y los niños, de ver juegos infantiles para estar al día con las noticias del suceso diario y los niños reciben, o están incluso, en los grupos de adultos de información de la calle, de la urbanización. Ellos reciben que si: ‘mira, hay una tranca, que mira, que ahí viene la policía, cuidado que vienen las bombas’. Lo he visto en consultas. Los llevan, y digo, ‘¿pero qué hace el niño recibiendo este tipo de información?’. Los padres tienen que estar atentos por seguridad, tener la información y darles a los niños la mayor seguridad posible, pero no tienen que tener acceso a este tipo de información. Entonces, es ahí donde entra la responsabilidad de padres y adultos, o imagínese los colegios, donde hay invasión de bombas lacrimógenas o maestras muy estresadas porque no pudieron llegar, y comentan en los propios salones de clase cualquier cosa sobre la situación real. A los niños no se les puede tapar el sol con un dedo, pero la información tiene que ser muy protectora.

 

Maestros estresados, alumnos estresados, ¿qué sacamos de ahí? ¿Qué producto sale a futuro?

-Sí, la intención no es que los psicólogos tengamos mucho trabajo, realmente con mucha honestidad debo decir que estamos muy preocupados por la salud mental del venezolano promedio. Creemos que este estado emocional no solamente genera a corto, mediano y mucho más a largo plazo, enfermedades terribles, incluso terminales por el mal manejo de las emociones. Por eso es que se requiere tener puntos de control, puntos de encuentro para tener escenarios de bienestar dentro de tanta tragedia.