Tecnología

Cimon, el primer robot con inteligencia artificial

5 marzo, 2018 | 3:56 pm

Cimon es el nombre del primer robot con inteligencia artificial que viajará al espacio, este cuenta con un vocabulario de más de 1.000 de palabras. Impreso con tecnología 3D, además aprovecha la ausencia de gravedad ahí arriba para moverse por medio de unas pequeñas hélices (dirección) y chorros de aire (propulsión). Para reconocer el entorno, cuenta con visión artificial basada en infrarrojos.

Su colega en esta misión espacial será el astronauta alemán Alexander Gerst. Ambos ya se han ido conociendo en estos últimos meses. Cimon ha sido entrenado para identificar tanto la cara como la voz de Gerst, y está programado para acudir a su llamada y seguirlo en sus tareas.

El germano, que será comandante de la estación durante la mitad de su estancia en la ISS, ha participado en el aprendizaje de Cimon y ha elegido el aspecto del rostro que tendrá la bola inteligente.

En esta primera misión, Cimon no va a desplegar todo su potencial. Solo tendrá que participar en tres tareas. Por un lado, colaborará con Gerst en unos experimentos de cristalización. También será los ojos de un experimento médico. Su cámara servirá para que el personal en la Tierra pueda ver, incluso pudiendo controlar sus movimientos. En el futuro, podría ser clave para alguna operación quirúrgica de emergencia en la estación.

La tercera de sus misiones no es tan inocente como pueda parecer. Cimon ayudará a Gerst a completar el cubo de Rubik. Puede que para un robot con el respaldo de Watson sea cuestión de segundos resolverlo. Pero lo que buscan sus creadores es evaluar la capacidad del robot de ejercer como compañero.

No es la primera vez que un robot viaja al espacio, en el 2011 la NASA envió a Robonaur 2, o R2 al módulo Destiny de la estación espacial. Pero R2 es un androide no autónomo, teleoperado por los astronautas, o desde la Tierra. Tampoco se podía mover, aunque en 2014 los estadounidenses enviaron un par de piernas robóticas y una gran actualización de software hasta la ISS. Sin embargo, luego de aplicarle las actualizaciones necesarias, R2 no volvió a ser el mismo y comenzó a tener un comportamiento erróneo, lo que conllevó a desconectarlo.

Pero la diferencia fundamental entre R2 y Cimon es que la inteligencia artificial ha avanzado mucho. Tanto, que urge despejar incógnitas. Esta primera misión de Cimon servirá para ver cómo se entiende con sus compañeros humanos. También está preparado para identificar la aparición de estrés en sus colegas humanos y actuar para mitigarlo.

A medio plazo, para 2020, los creadores de Cimon piensan en implantarle una especie de brazo, para que pueda manipular objetos. Para entonces también será capaz de idear acciones para contrarrestar la posible aparición de problemas psicológicos en sus compañeros humanos.