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Celebrar el Día del Niño se convirtió en un lujo para los venezolanos

16 julio, 2018 | 11:45 am

Celebrar el Día del Niño con un regalo, incluso invitarle a comer en una de las conocidas franquicias de comida, era parte de la rutina que se celebró el domingo. Esta tradición se volvió más difícil cumplirla año tras año debido a los altos costos de los juguetes y la escasez de los mismos, luego del cierre de las jugueterías en los Altos Mirandinos desde el 2013, como consecuencia de las fiscalizaciones.

“Una de las jugueterías emblemáticas estaba ubicada en la bajada de El Tambor de Los Teques y en medio de los remates que aplicó el entonces Indepabis, tuvo que ser cerrada. Luego reabrieron sus puertas pero ya no era lo mismo y con tanta inflación, la falta de reposición de mercancía, los altos costos y la merma en las ventas cerraron sus puertas definitivamente, y como ellos muchos otros, dijo Aníbal Gutiérrez, comerciante de la zona.

“Para encontrar mercancía de este tipo para los chamos hay que recurrir a las piñaterías que sobreviven y una pelota vale dos sueldos mínimos integrales. Es una locura lo que estamos viviendo”, señalo Coromoto Jiménez, comerciante.

Cabe destacar que, los vendedores señalaron que lo que antes eran días esperados por el repunte en las ventas, ahora pasan por debajo de la mesa. “Yo me dedicaba a vender flores pero con lo caro que se puso todo opté por montar una venta de hortalizas y de eso vivo. La gente debe ser realista, si no alcanza para comer, menos para comprar juguetes”, expresó Raúl Pérez.