Cartas del Lector

Caso de Jair Bolsonaro obliga a la prensa a revisarse

14 septiembre, 2018 | 12:00 am

Jair Bolsanaro fue apuñalado por un socialista, admirador de Nicolás Maduro y fanático del marxismo leninista. Antes del atentado, lideraba las encuestas en Brasil para optar a la presidencia de ese gran país.

No sería extraño, que el atacante haya recibido instrucciones y dinero del gobierno de Nicolás Maduro, u otro enemigo de la democracia, para asesinar a un político al cual, la prensa latinoamericana define como ultra derechista, xenófobo, anti gay, anti aborto, y otros epítetos descalificativos y repugnantes. Afortunadamente, aun cuando la herida dañó varios órganos, Jair Bolsanaro, está fuera de peligro, y recuperándose de las heridas.

Precisamente, en estos momentos que escribo, estoy oyendo a un “prestigioso y renombrado” periodista de NTN24 en el programa “Club de Prensa”, diciendo barbaridades sobre el referido político, en el momento en que “desinforman” sobre el atentado.

Alguna razón tiene Donald Trump al pelearse con la prensa y calificarlos de publicar medias verdades y participar como cualquier político lo hace en asuntos en los cuales deben ser totalmente imparciales.

La prensa, no tiene el derecho a llamar a un político ultra derechista ni xenófobo, ni extra conservador, ni contrabandista, etc., porque existen ciudadanos y pueblos, a quienes les simpatizan estos políticos; por su estilo de vida sobrio, conservador y pragmático a quienes les gusta la rectitud. Además, tales afirmaciones al perecer son la apreciación de quién las divulga. Por otra parte, ser políticamente conservador y de derecha, no es un crimen, ni una fatalidad para un país.

Que se sepa, ha habido políticos conservadores, que han prestado excelentes servicios a sus respectivas naciones. Si se determinase que tal candidato es nocivo y peligroso para la sociedad civil de Brasil, se debería denunciar a través de los tribunales competentes y acusarlo formalmente de criminal, para que la ley considere y juzgue el caso.

En el caso de que a un periodista en particular, le interese y apasione la política, en lugar de ejercer el periodismo distorsionando las noticas, favoreciendo a políticos o partidos políticos de su preferencia, la mejor decisión que podría tomar, es la de cambiarse de profesión y dedicarse a tiempo completo a la política.

Guillermo A. Zurga
gzurga74@gmail.com