Responsabilidad social

Buenas Prácticas de RSE: La Banca en tiempos de oportunidades

27 mayo, 2016 | 3:38 pm

Lic. Karina Sabio

GrupoKS Consultores RSE

@Karisabio / @grupoks_rse

 

 

Los 17 Objetivos de Desarrollo  Sostenibles (ODS), se han convertido para la mayoría de los Gobiernos de países firmantes, en una guía para la acción, un marco referencial desde el cual se desprenden todas las políticas públicas a ser diseñadas y ejecutadas de aquí al 2030.  Sin embargo, el cumplimiento de estos no es exclusivo de los Gobiernos, si no que comprende un compromiso individual y colectivo que por supuesto incluye a las empresas.

 

 

Es así como en este punto, la Banca viene a jugar un rol muy importante en el logro de las metas propuestas en muchos de los ODS. Tal es el caso del Objetivo 8 definido como:

 

 

Promover el crecimiento económico sostenido, incluyente  y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. (ODS)

 

Dentro de las metas trazadas para este objetivo, está la de promover el emprendimiento, la innovación y la creatividad, y fomentar la creación de pequeñas y medianas empresas a través (entre otras cosas) del acceso a servicios financieros. Compromiso que desde hace algún tiempo muchas entidades bancarias a nivel mundial han venido asumiendo, ya sea por iniciativa propia o a través de alguna regulación que les obliga a ello.

 

 

Venezuela no escapa a esta realidad, si bien la normativa vigente establece la obligación de los Bancos de destinar al menos 3% de todos sus recursos al financiamiento y otorgamiento de microcréditos,  la contribución de estas entidades en muchos casos supera con creces el porcentaje mencionado, además de haber asumido como estrategia de Responsabilidad Social el desarrollo de Programas que incluyen no sólo el capital semilla, si no la formación y capacitación de los emprendedores en todo lo respectivo al área financiera, plan de negocios y acompañamiento de iniciativas empresariales.

 

 

Esto último, para el caso venezolano es hoy por hoy incluso más importante que el capital semilla en si mismo, pues si bien los Venezolanos estamos en el cuadro de honor entre los que más emprendemos en el mundo, la realidad es que la gran mayoría de estos emprendimientos se mueren en un período no mayor a 1 año ((Global Entrepreneurship Monitor), fracasos que no sólo son atribuibles a la situación de crisis económica por la que transita Venezuela, si no muchas veces a la falta de conocimientos de los emprendedores en cuanto a las herramientas gerenciales adecuadas para mantener un negocio en las condiciones y con las amenzas actuales.

 

 

Es en este punto, que los Bancos más grandes del país en términos de su patrimonio han diseñado y vienen desarrollando programas exitosos de apoyo al emprendedor. Algunos incluso, aspiran consolidarse como instituciones financieras aliadas de los emprendedores del país.

 

 

Entre los Programas de la Banca privada venezolana que incluyen capital semillas + formación + acompañamiento, se destacan:

 

 

Banco Exterior: Programa Crédito Para Emprender Oportunidades (CREO). En alianza con la Academia Wayra de Venezuela.

 

BBVA Provincial: Concurso Actívate y Emprende. En alianza con Ashoka de Venezuela. Además de contar con una alianza con la Universidad Católica Andrés Bello desde la que se imparte la Cátedra de Emprendimiento Fundación BBVA Provincial.

 

Banesco: A través de sus Programas Banca Comunitaria y el Programa de Formación de Microempresarios.

 

Banco Occidental de Descuento: A través del Centro de Emprendedores BOD realiza entre otros, el Programa Dale Luz Verde a tu Idea, convocatoria que realiza todos los años. Además, de contar con varios productos financieron para apoyar proyectos de emprendimientos a corto, mediano y largo plazo.

 

 

 

Desde aquí felicitamos a todas aquellas instituciones financieras privadas y públicas que apuestan por el país y  por los venezolanos, y hacemos votos porque las instituciones públicas flexibilicen y acorten los tiempos necesarios para registrar empresas en el país, y así promover la formalidad de los emprendimientos y por supuesto la garantía de poder acceder a servicio financieros.

 

 

El momento es ahora, recordemos una frase de Henry Ford: “Cuando todo parece estar en tu contra, recuerda que para levantarse, los aviones necesitan ir en contra del viento y no en favor de éste”.