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Aumentan las enfermedades mentales

5 octubre, 2018 | 1:06 pm

Lo denuncia el psiquiatra Wadalberto Rodríguez.

– Wadalberto Rodríguez, ex presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría. Aquí leo una noticia suya que dice: “Esquizofrenia avanza por falta de fármacos”. ¿No hay fármacos? Explíqueme eso.

– El problema de los fármacos es bastante serio en este momento en el país, todo el mundo sabe que hay serios problemas para conseguir los medicamentos, no sólo por los costos, sino por la disponibilidad. La enfermedad mental, ha aumentado mucho. En realidad no ha aumentado la prevalencia de la enfermedad como tal, o sea, el número de casos. Lo que está aumentando es la sintomatología asociada a la enfermedad, por imposibilidad de control de la misma por el problema de los medicamentos.

– En la actualidad hay que tratar a todos los pacientes, no con lo que mejor le va, sino “con lo que se consigue”.

– Es dramático, ciertamente. Es dramático y es una situación sumamente enojosa y triste que para nosotros como médicos, que sabiendo que se dispone de una farmacopea sumamente amplia en el aspecto de las enfermedades mentales, tengamos que estarle dando a los pacientes tratamientos casi que de tipo genérico, en el sentido que al tener solamente uno o dos antidepresivos presentes en el país, ahorita quiten en el mundo más de 30 antidepresivos diferentes, con diferentes perfiles de funcionamiento, uno tenga que utilizar uno o dos, con el riesgo de que si al paciente no le va bien con ese medicamento este no va a tener la mejoría que pudiera tener utilizando el que le es más apropiado, de acuerdo a las características de esa enfermedad.

– ¿Cuándo se considera que una persona es esquizofrénica?

– La esquizofrenia es una enfermedad que tiene un diagnóstico de tipo evolutivo, eso quiero decir que uno no puede etiquetar como esquizofrénico a una persona en su primer episodio psicótico.

– Yo recuerdo que en mi tierra decían, cuando una persona era muy irascible “ese es esquizofrénico”. ¿Eso es verdad?

– No, la irascibilidad tiene más que ver, bueno, por un lado con un problema propio de la personalidad del individuo, pero por otra parte también con la existencia en algunos casos de lo que se llaman disritmias cerebrales, que son circunstancias en las cuales circuitos neurales están afectados de cortocircuitos que hacen que la persona tenga reacciones de tipo muy impulsivos.

– ¿Lo mejor es no tener rabias?

– Una cosa es explotar y otra cosa es manifestar tus deseos de una manera, digamos, más o menos apropiada, uno puede exigir sus derechos y exigir sus respetos, sin necesidad de explotar.

– Por ejemplo, cuando una persona está en una cola en un abasto y se va descomponiendo desde el punto de vista de su carácter y si alguien le dice algo, enseguida explota. Ya han pasado varios incidentes.

– Eso está sucediendo porque estamos en una situación en la cual sabemos que estamos sujetos a fuerzas que no estamos controlando y eso genera una situación que a mí me parece una de las más importantes en este momento en el ámbito socio-cultural de la población, que es la incertidumbre. La incertidumbre está en este momento presente en la población venezolana y no es tanto una incertidumbre por lo que va a suceder, sino por cómo y cuándo va a suceder lo que debería suceder, para que las cosas cambien.

– Habla usted de síntomas positivos y negativos en la esquizofrenia, que ambos —según usted— siguen siendo peligrosos.

– Sí, la esquizofrenia tiene síntomas positivos y tiene síntomas negativos.

– ¿Si es positivo, puede ser peligroso?

– No, se le llama positivo porque son, digamos, como demasiado evidentes, entonces la persona tiene alucinaciones, tiene ideas delirantes, tiene intranquilidad, inquietudes, insomnios, esos son los síntomas positivos. Los síntomas negativos, son los síntomas que hacen que la persona se retraiga, entonces, hay retraimiento social, hay mutismo, la persona se pone muy silenciosa, no se comunica, esos son los síntomas negativos, incapacidad para ejercer el trabajo, por supuesto.

– ¿En este momento la ansiedad y la depresión están afectando mucho la salud del venezolano?

– Sí, notablemente. Lamentablemente no tenemos, no disponemos de cifras estadísticas apropiadas.

– Usted habla de los niños que recomienda llevarlos al psiquiatra. Dice aquí: “A los niños, recomendó el psiquiatra, también hay que protegerlos, de lo cual no significa mantenerlos en una burbuja de fantasías”.

– Claro, pero eso no significa llevarlos a la consulta, sino simplemente protegerlos en el sentido de darles seguridad, darles acompañamiento, darles el afecto que necesitan, porque estamos todos realmente muy conmovidos, muy movidos emocionalmente por todas las circunstancias por las cuales estamos pasando, y eso necesariamente se va a reflejar en una aceptación emocional en los niños.

– Le hablaba del suicidio y aquí dice: “Pacientes psiquiátricos obligados a llevar una vida miserable”. ¿Por qué?

– Por lo que conversábamos al inicio de la entrevista. La falta de medicamentos hace que los pacientes que pudieran estar en relativas buenas condiciones de funcionamiento, estén teniendo una vida realmente muy, muy empobrecida, emocionalmente hablando.

– Hay un chiste cruel de un señor que se iba a suicidar desesperado y se va jugar, se va a tirar a un río, el Río Orinoco, y cuando llega abajo dice, ¡caramba! se me olvidaba que tenía gripe. Entonces no se suicidó.

– Porque tenía gripe, tenía que curarse la gripe primero.

– ¿Cómo avanzar hacia una sociedad mentalmente menos traumática?

– Hay que hacer varias cosas, pero todas condicionan un cambio en la política del Estado. No estoy hablando del gobierno, estoy hablando del Estado. Obviamente el gobierno es la representación a nivel político del Estado, pero es el Estado el responsable del bienestar de la población. Las políticas de Estado, con respecto a la salud mental en Venezuela, siempre han sido muy deficientes, muy malas, siempre los psiquiatras nos hemos quejado que el Estado venezolano no atiende apropiadamente a su población mentalmente enferma. Yo veo como muy peligroso el hecho de que se está, de alguna manera, achacando a los partidos políticos la incapacidad para resolver los problemas que tiene el país en este momento. Y si bien es cierto que los partidos políticos han creado situaciones que no han dado los mejores resultados, también es cierto que sin los partidos políticos las sociedades no logran ponerse de acuerdo. El partido político es la maquinaria que sirve de correaje entre el poder y la sociedad. Sin los partidos políticos esa unidad se rompe y entramos en un Estado de caos, de desorganización política.

– Según la Organización Mundial de la Salud, la salud mental es un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar tensiones normales de la vida, puede trabajar en forma productiva y es fructífera. Su comentario del caso de este informe de las Naciones Unidas.

– Está dicho allí, hemos descendido 38 escalones en la escala de calidad de vida y estamos entre los últimos países en este momento, o sea, en todo el mundo se sabe que en este momento Venezuela es uno de los países que tiene la mayor incidencia de delitos de tipo violentos, por un lado. Pero por otro lado, también los mayores índices de corrupción. Entonces, si sumamos corrupción más violencia callejera, más organismos policiales corruptos, más una estructura gubernamental que pareciera estar un poco ciega con respecto a los problemas de la población, obviamente ese estado de bienestar que designe la Organización Mundial de la Salud como la salud mental, es imposible que se cumpla ese paradigma.

– ¿Qué papel juega la oposición en la depresión del venezolano, en todo caso?

– Es una pregunta bien interesante porque la oposición como oposición, podría ser un factor sumamente importante para la mejoría del estatus mental de la población, en la medida en que la oposición lograra que haya un cambio en la estructura política del país. Pero eso no se ha visto todavía y parte de la incertidumbre que tenemos es que no sabemos para cuándo eso se puede conseguir.

– ¿Cuándo se puede calificar un señor deprimido? Que ese señor está deprimido ¿Qué siente, qué es la depresión?

– Uno de los primeros síntomas de la depresión en las personas adultas es la irritabilidad. En la depresión uno puede tener muchísimos síntomas, insomnios, tristezas, deseos de llorar, ideas de tipo negativo, sensación de desasosiego, sensación de estar desasistido, sensación de no ser querido. Pero, en los adultos, una de las manifestaciones más importantes de la depresión, es la irritabilidad y la irritabilidad la estamos viendo y usted mismo lo decía hace un momento, en cualquier cola de supermercado uno ve a la gente irritable.

– Si no consigue carne, si no consigue leche.

– Y eso significa que una enorme cantidad de la población venezolana en este momento, puede estar seriamente deprimida.

– ¿Tiene remedio, hay medicinas, se cura la depresión?

– Sí, sí, como no. La depresión, por supuesto.

– ¿Con qué, con los deprimidos?

– Con medicamentos antidepresivos.

– Que no se consiguen.

– Que no se consiguen, o que cuando se consiguen hay uno o dos medicamentos y eso no necesariamente significa que ese es el que te va a servir a ti. De manera que los deprimidos están jugando en este momento en Venezuela a una ruleta rusa de “me toca o no me toca”.

– Hace mucho tiempo yo le preguntaba a un médico, estaba mucho en Venezuela, no sé si en otra parte. “Ese está irritable, tómate un Valium”, que era en ese tiempo una medicina milagrosa.

– Claro, porque todas las benzodiacepinas, o sea el Valium, es una benzodiacepina.

– ¿Eso existe todavía, el Valium?

– Sí, sí. Son medicamentos tranquilizantes, pero tú te puedes tranquilizar, pero no te quitas la depresión.

– ¿Usted se ha deprimido alguna vez?

– No seriamente, me he sentido triste.