Quinto Día Online
20 de Octubre del 2017

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Aumenta la presión inflacionaria

Aumenta la presión inflacionaria

Las medidas anunciadas por el presidente Nicolás Maduro agravan el desequilibrio entre la oferta y la demanda

 

 

Víctor Salmerón

@vsalmeron

 

 

En un intento por rescatar la conexión con la mayoría de la población y aumentar las posibilidades del PSUV en las próximas elecciones de gobernadores, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció el pasado 7 de septiembre una serie de medidas que buscan suavizar el descenso en la calidad de vida: aumento de 30% en el ingreso mínimo mensual (salario más bono de alimentación), incremento de 40% en las pensiones, un bono para gastos por el inicio de clases por 250 mil bolívares que beneficiará a tres millones de familias e incremento de 40% en el subsidio llamado “hogares de la patria”.

 

Además, el Presidente congeló el precio de cincuenta productos básicos, rebajó el IVA para las transacciones electrónicas y suspendió el Dicom para dar paso a un sistema donde las empresas y los particulares ya no podrán adquirir dólares, sino monedas como yuanes, rupias y rublos.

 

Todo apunta a que la consecuencia de estas medidas será la aceleración de la inflación.

 

Fabricar billetes

La inyección de gasto aumentará la presión inflacionaria porque las personas contarán con más dinero que destinarán a la compra de productos, mientras que la oferta cae por controles de precios que no permiten cubrir los costos de producción, un déficit de dólares que el gobierno resolvió recortando la venta de divisas al sector privado y empresas estatizadas que producen poco o nada: es decir, más bolívares detrás de menos productos, una dinámica que aviva la inflación.

 

Un elemento relevante es que el Banco Central es pieza clave en la expansión de la liquidez y el incremento de la presión inflacionaria, porque continuamente emite nuevos bolívares para que el gobierno pueda aumentar el gasto. De acuerdo a las estadísticas oficiales, entre enero y julio de este año la cantidad de dinero en circulación registró un aumento de 177%, que cuadruplica el del mismo lapso de 2016.

 

La rebaja de 5% en el IVA para las transacciones electrónicas disminuirá el dinero que el gobierno obtiene a través de los impuestos, con lo que crecerá el desbalance en las cuentas públicas y se elevará la dependencia en los bolívares que tiene que fabricar el Banco Central.

 

La cesta

La suspensión del Dicom y el anuncio de que comenzará a operar con monedas distintas al dólar, como yuanes, rublos o rupias, genera una fuerte incertidumbre porque la gran mayoría de las transacciones del comercio internacional se realizan con dólares o euros. De acuerdo con estadísticas como la que elabora Swift, la moneda de China se emplea para menos de 3% de las operaciones.

 

En orden descendente, el grueso de las transacciones se efectúa con las monedas de Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Japón y Canadá.

 

La consecuencia de comenzar a utilizar yuanes, rublos o rupias es que las empresas que obtengan estas monedas tendrán que cambiarlas a dólares o euros para poder realizar sus importaciones. Este paso implica el pago de comisiones a bancos que se encargarán de este proceso. La consecuencia son costos más elevados, que inevitablemente se trasladarán al precio final del producto.

 

A través del Dicom ha habido un impacto muy leve en la oferta de dólares. De acuerdo con las cifras oficiales, en las 15 subastas que se han realizado las empresas y las personas naturales solo han podido comprar un total de 320 millones de dólares, una cifra ínfima que no resuelve la escasez de materia prima e insumos que mantiene paralizada, o a media máquina a buena parte de la industria.

 

En el ajedrez cambiario también juega el dólar paralelo. Una porción importante de los bolívares que el gobierno está inyectando a través del gasto público se dirige a la compra de divisas en el mercado no oficial y el resultado ha sido un salto considerable en la cotización del billete verde (una ley prohíbe divulgar el precio en este mercado).

 

El aumento del precio del dólar en el mercado paralelo impacta en la inflación porque una cantidad importante de comercios y empresas lo utilizan como guía para calcular los costos de reposición.

 

La congelación

La decisión de congelar el precio de 50 productos básicos hasta que se establezca el precio mediante la “concertación” entre el gobierno y los empresarios muy probablemente se traducirá en que aumentarán las pérdidas para las empresas que no pueden cubrir sus costos, y por ende se elevará la escasez.

 

La velocidad con la que aumentan los precios es inédita para los venezolanos. En agosto, de acuerdo con la medición que realiza la Asamblea Nacional, la inflación experimentó un salto de 33,8% y en los primeros ocho meses del año acumula un avance de 366,4%. Para evaluar la magnitud de esta cifra basta con observar que en todo 2012, el año previo a que Nicolás Maduro fuese elegido presidente de la República, la inflación fue de 20,1%.

 

A raíz que desde 2015 el Banco Central oculta las cifras de inflación, la Asamblea Nacional realiza una medición basada en la metodología que aplica el BCV y recolecta la variación de los precios en cinco ciudades del país: Caracas, Valencia, Maracaibo, Barcelona y Puerto La Cruz.

 

Las proyecciones que recopila el reporte de Focus Economics Consensus Forecast, correspondientes a 2017, señalan que los analistas consideran que Venezuela comenzó a moverse en las cercanías de una inflación de cuatro dígitos. HSBC proyecta que este año habrá un salto de 791%, Citigroup 800%, Goldman Sachs 916% y Ecoanalítica 1.077%.