Salud

Amelogénesis Imperfecta: una condición genética que tiene solución

15 diciembre, 2017 | 12:00 am

Esto puede presentarse de manera aislada o asociada con otras anomalías como síndromes, producto de una alteración hereditaria

 

 

María Castaños

Mariivi_casta19@hotmail.com

@mariivi__18

 

 

La Amelogénesis Imperfecta (AI) es un trastorno genético, hereditario o ambiental que afecta el desarrollo del esmalte (capa externa) de los dientes, provocando que este tejido sea más delgado o inexistente en todos los dientes. Esta condición resulta en manifestaciones clínicas y radiográficas particulares, y es causada por mutaciones genéticas.

 

Debido a estos problemas, los dientes son más pequeños de lo normal, poseen una anatomía disminuida, difícil de asear, muy sensibles, rugosos y propensos al desgaste y a fracturas. Así lo explicó el odontólogo Alfredo Natera, profesor de la cátedra de Odontología Operatoria de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, quien señaló que “la AI se presenta de manera aislada o asociada con otras anomalías como síndromes, producto de una alteración hereditaria, ya sea autosómico dominante, autosómico recesivo, ligada al sexo, y/o presentarse esporádicamente (causas no genéticas), siendo el diagnóstico genético, en la actualidad, solamente una herramienta de investigación”, detalló el especialista.

 

¿Cómo reconocerla?

Algunas características de esta condición suelen ser el pobre desarrollo del esmalte dental, aspecto raro, defectuoso, muy frágil, dientes color crema, marrón u ocre; y generalmente se observan desde edades sumamente tempranas. Entre los signos y síntomas que produce, está la excesiva sensibilidad dentinaria, hipodesarrollo maxilar y mandibular, craneal y facial; pobre higiene bucal; pobre alimentación; desinserción social; deficiencia escolar y baja autoestima, entre otras.

 

“Hoy en día se sabe que la AI tienen una prevalencia de uno por cada 700 – 10 mil habitantes; sin embargo, la incidencia en el país se desconoce, ya que hay muchos afectados no diagnosticados, ni tratados adecuadamente. Actualmente se realizan jornadas periódicas para despistaje y diagnóstico, que son totalmente gratuitas, y tienen fines de investigación y orientación al paciente para así poder ofrecerle soluciones factibles y longevas”, indicó el también director del Centro Venezolano de Investigación Clínica para el tratamiento de la fluorosis y defectos del esmalte (CVIC Fluorosis).

 

Diagnóstico y tratamiento

Natera señaló que el diagnóstico se realiza mediante el examen clínico del profesional bien entrenado, sumado a estudios radiográficos, histológicos y genéticos para determinar el estado del paciente. Los tratamientos son diversos y depende del diagnóstico temprano, mas puede involucrar desde sistemas erosivos, blanqueamiento, micro y macro abrasión del esmalte, resinas infiltrantes y restauraciones dependiendo de la edad y severidad, con el solo objetivo de mejorar la calidad de vida y la autoestima del paciente a corto plazo, proponiendo tratamientos personalizados e individuales.

 

“Solo un equipo multidisciplinario puede ayudar a estos pacientes. Son situaciones complejas, mas no imposibles de resolver. Desde el odontopediatra, que generalmente realiza la identificación y diagnóstico inicial, como todos los especialistas necesarios para resolver su condición general y odontológica. De esta forma se previenen males mayores, como los que ya hemos nombrado, incluso problemas de nutrición. Si se logra resolver adecuadamente la situación, se catapulta a los niños hasta edades de adulto joven; luego se debe retomar y resolver de otra forma, para asegurarle al menos 20 años de calidad de vida y así sucesivamente”, finalizó el odontólogo.

 

 

 

 

 

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