Una opinión, Cinco temas

Afuera hay un cambio

2 febrero, 2018 | 12:00 am

Fernando Luis Egaña

flegana@gmail.com

 

 

Hay un cambio que se nota en las actitudes de varios gobiernos del hemisferio y de Europa, hacia la hegemonía venezolana. Muchos de estos están pasando a una crítica activa, que involucra hechos prácticos, como las sanciones particulares a notorios personajes del poder y sus no menos notorios patrimonios. Es llamativa la firmeza de la Unión Europea, sobre todo después de tanta justificación hacia el proyecto de dominación que sojuzga a Venezuela.

 

La posición de París es especialmente peligrosa para los boliplutócratas –del más alto rango, incluso familiar–, que habían encontrado un oasis en la capital francesa. Se sentían a sus anchas en el anonimato de la Ciudad Luz, y con sus bien repletas cuentas bancarias. ¿Seguirá ello igual? Esperemos que no.

 

El mejor sistema del mundo

 

 

Desde un ángulo cínico, la hegemonía ha tenido razón al proclamar que el “sistema electoral venezolano” es el mejor del mundo… En Francia o EEUU los resultados definitivos se conocen después de pocas horas de cerradas las mesas. Hay casos excepcionales cuando la diferencia es muy estrecha, y hasta se requiere la decisión de un tribunal. En Colombia los resultados se van dando en “tiempo real”, al ser contados los votos. Pero en Venezuela la situación es distinta.

 

En no pocas ocasiones, como la “elección” de los llamados constituyentistas el año pasado, los resultados se tenían antes de las elecciones. ¿Por qué esperar, así sea unas horas? Se teme, con sobrados motivos, que este aplique se prepare para las convocadas “elecciones presidenciales”. No tendría nada de extraño, al contrario.

 

El odio a la Iglesia

 

 

Acusar a obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana de cometer “delitos de odio” en contra del poder establecido en el país, es una forma nada velada de manifestar un odio hacia la Iglesia Católica. El cual no es específico ni original en relación con esa institución, por parte de la hegemonía roja, ya que esta acusa de lo mismo a cualquier persona, jurídica o natural, que exprese una crítica razonada y legítima a su antidemocrático desempeño.

 

El odio hacia la Iglesia Católica, reflejado por poderosos personeros de este régimen, no comenzó con Maduro. De hecho, con él hubo una perceptible distensión que, sin duda, se ha ido disolviendo. El odio de estos personajes no se deriva de diferencias, o contradicciones ideológicas o doctrinales. Proviene del hecho innegable de que la Iglesia venezolana ni se ha doblegado, ni tiene la intención de dejarse avasallar por los atropellos del poder.

 

Mileniales

 

 

Trato de entender a la generación de los millenials, o mileniales: la generación hipertecnológica; la que aprendió el lenguaje de internet antes del verbal, y me cuesta. Confieso que me cuesta. Hay una aparente paradoja en la referida generación: suelen ser globalizados, pero también específicos. Es decir, el concepto de patria, de pertenencia personal o histórica, más que referido a una nación es al planeta. Lo importante no es el lugar de nacimiento o formación, sino el lugar o lugares de realización como personas pretendidamente autónomas.

 

Pero al mismo tiempo, el radio de intereses, o vocación suele ser muy concreto; yo diría estrecho. Saben muchísimo de una parcelita del conocimiento, pero no les interesan las generalidades de otros e importantes temas. Tratar de conocer, acaso desentrañar, las características de esta y las sucesivas generaciones, es esencial para la dinámica pública.

 

Irán no le hizo caso a Obama

 

 

Una cosa es la reincorporación de un país tan importante como Irán a la comunidad internacional, y otra cosa es que den cabal cumplimiento o no a los acuerdos respectivos, cuyo promotor principal fue el entonces presidente Obama, y cuyo contenido central es que la Revolución Islámica no pueda desarrollar un arsenal nuclear de carácter militar. En ese sentido, el rearme de Irán en estos años ha sido debidamente documentado, y su cada vez más activa intervención en diversos escenarios del Medio Oriente y más allá, también.

 

Acaso los acuerdos no sean tanto como letra muerta, pero Teherán no parece esmerarse mucho en proyectar una imagen de respeto a lo convenido. En todo caso, no serían los únicos en dejar a Obama en una situación comprometedora…